





























Es uno de esos días señalados durante el año que invita a toda la familia a reunirse en torno a la mesa y a una rica comida para rendir homenaje a las progenitoras. Lo importante es compartir un rato agradable, pero si el menú y el espacio acompañan, la experiencia es aún más placentera.
Recomendamos algunas propuestas desenfadadas, como una hamburguesería o un bufet de cocina española 'a lo asiático', y otras algo más sofisticadas, como una gastroteca de raíces vascas, un japonés con alma latina, una brasserie o un referente de la gastronomía china en Madrid, sin olvidar un 'brunch' con inmejorables vistas de la ciudad, para sorprender a las madres, y no sólo en su día más especial.

Chipirones a la plancha, cebolla confitada y salsa de su tinta, en Almara.
Con el sello del Grupo La Fábrica, este coqueto y nuevo comedor -abrió hace tres meses - tiene en el producto su razón de ser. Entre las sugerencias de estos días brilla la temporada con la gamba blanca, el atún rojo o el espárrago de Navarra, platos que se suman a esos otros que, pese al poco tiempo que llevan en marcha, ya son santo y seña de la casa. Hablamos de la gilda XXL, la ensaladilla con ventresca, el puerro a la brasa con mojama, la lubina... El mismo goce gastro está disponible en su agradable terraza, donde entre la comida y la cena funciona una carta corta (croquetas, milhojas de patata con salsa brava y alioli...).
Dónde: Pº de la Castellana, 62; Precio medio: 50 ¤.

Tomates 'cherries' aliñados, acompañados de burrata, pesto y brotes, en Quintoelemento.
Pocos restaurantes disponen de un espacio más espectacular: en la séptima planta del Teatro Kapital y con una gran bóveda 3D incluida. En la mesa, la cocina viajera y fina de Juan Suárez de Lezo, quien ha diseñado para la comida del domingo un menú especial. Arranca con los cherries aliñados, con burrata, pesto y brotes. El mar llega con el pase de rape y vieiras sobre verduritas, al que sigue la carne ibérica sobre patatas provenzales. Un tentador chocolate en texturas con mini grofres pone el final goloso. ¿Y los otros días del puente de mayo? Pues como siempre funcionan la carta y el sushi bar. Por las noches, buena cocina y música.
Dónde: Atocha, 125, 7ª planta; Precio del menú: 55 ¤ (Bebidas aparte).

La hamburguesa Dry Aged 17 Anniversary de New York Burger.
Para las madres que prefieran un encuentro más informal, la cadena especializada en hamburguesas gourmet a la brasa (siete locales en la capital) está también de celebración. Para su 17 aniversario, proponen la Dry Aged 17 Anniversary, en colaboración con la marca Discarlux. Es una sencilla burger de carne de buey sin salsas, doble de cheddar fundido, cebolla blanca a la plancha, beicon y pan de patata, inspirada en la que se sirve en el neoyorquino Red Hook Tavern, que estará disponible hasta el 15 de mayo. Aparte de burgers, hay muchas más opciones en la carta, con la parrilla y el humo como protagonistas.
Dónde: Recoletos, 4; Precio medio: 14,95 ¤ (la hamburguesa).

'Txuleta' a la parrilla en ceniza de puerro con emulsión de avellanas y soja de Amets.
Ambiente tranquilo es lo que ofrece el chef Diego Sánchez en su pequeño local (sólo tiene cinco mesas) en el que mandan las raíces vascas y las recetas de sus abuelas actualizadas con técnica de alta cocina contemporánea, donde el producto es el rey. En la carta de primavera destaca el tartar de vaca madurada con emulsión de tuétano, pero también el milhojas de patata con holandesa de mantequilla tostada y trufa o las kokotxas de bacalao al pil pil con alcachofas a la parrilla. El bacalao marinado al estilo Nobu y la txuleta a la parrilla en ceniza de puerro son apuestas seguras. Imprescindible acompañar con alguno de sus vinos de autor.
Dónde: Limón, 15; Precio medio: 55-60 ¤.

Lubina al pastor de Li-Onna.
Es uno de los lugares de moda para ver y ser visto en la calle gastro de moda. Este colorido y animado japonés de fusión con alma latina, cuenta con varios espacios para experiencias diferentes. Esta temporada apuesta por pescados como el bacalao miso, la lubina al pastor y el atún en diferentes cortes (akami, chu-toro y toro), presentados en tostada, tartar o rolls. Para compartir, se aconseja uno de sus platos estrella: los langostinos crujientes. Ojo también a los postres, en especial la tarta de Ube o el Chunky Monkey. Para completar la comida hay toda una selección de cócteles, que también se puede disfrutar por la noche animados por un Dj en la planta baja.
Dónde: Recoletos, 1; Precio medio: 35-40 ¤.

Arroz meloso marinero de Preciados 33.
Este elegante comedor de varias plantas y terraza junto a Callao se ha inspirado en los bufets asiáticos para crear una propuesta dirigida a una clientela mayoritariamente turista. Su máxima -"Pide lo que quieras de la carta las veces que quieras en pases de dos platos por persona, sin límite"- se aplica a platos tradicionales de la cocina española, hasta 40 diferentes. Entre las opciones, desde cocido madrileño, salmorejo o ensaladilla rusa hasta croquetas, vieiras, torreznos, macarrones, tortilla, milanesa, entrecot y cuatro tipos de arroces diferentes. Esos mismos platos se pueden pedir a la carta (raciones más grandes).
Dónde: Preciados, 33; Precio bufet: 33 ¤.

Salmorejo de Casa de Comidas.
Rafa Zafra apela a la memoria de su infancia en Sevilla y recupera en la carta las sencillas recetas que le hacía su madre para celebrar este día tan especial en familia, con Andalucía como el hilo conductor de su propuesta: una cocina tradicional mediterránea de producto y temporada. Entre sus recomendaciones, platos como el gazpacho o el salmorejo, los pimientos rellenos, los canelones de pollo de corral, los fritos de merluza o los chipirones. Para las que prefieran algo más sofisticado, medallones de solomillo de cerdo al whisky. Para finalizar, todo un carro de postres caseros de difícil elección: tarta de la abuela, profiteroles...
Dónde: Padre Damián, 23 (Hotel NH Collection Eurobuilding); Precio medio: 45 ¤.

Calabaza confitada con salvia, en Brasserie Lafayette.
Escondida en una callecita entre El Viso y Prosperidad, es una de las grandes cocinas francesas de la ciudad. La casa de Sébastien Leparoux (fundador, socio y sumiller) rinde homenaje a la tradición gala. Entre sus hits, sopa de cebolla, ratatouille y molleja de ternera crujiente con patata mortero, foie y jugo de carne. Clásicos a los que ahora se suman platos de temporada, como los cogollos de lechuga a lo César, la calabaza confitada con salvia, el mero en tempura, una delicada ballotine de coquelet de Bresse y un rico baba au rhum. Su terraza de aire provenzal disponible todo el año y su elegante salón aportan un plus a la experiencia.
Dónde: Recaredo, 2; Precio medio: 50-60 ¤.

El brunch de Inhala.
El comedor de este céntrico hotel -entre la Gran Vía, la Plaza Mayor y el Palacio Real- tiene más de un argumento para conquistar el paladar de nuestras progenitoras. Tomen nota: sus vistas 360º de la ciudad, el espectacular jardín colgante -uno de los más grandes de Europa- con una cascada de 20 metros y un nuevo brunch dominical de primavera (de 12 a 14.30 h.). En la mesa: quesos, jamón ibérico, tostas, cruasán, yogur, pasta fresca... Entre los principales a elegir, varias versiones de huevos Benedict; steak tartar de vacuno; hamburguesa con beicon; bol de salmón marinado con arroz blanco, quinoa, aguacate y huevo poché... Y postre, claro.
Dónde: San Bernardo, 1; Precio del brunch: 34 ¤.

Unos de los dim sum que triunfan en Don Lay.
Nieves Ye es el alma de este cantonés al que uno quiere ir una y otra vez. Lo montó en 2002, en el Paseo de Extremadura y, tras varios años cerrado por una interminable reforma, lo reabrió en 2019 en el barrio de Salamanca. Con la cocina china tradicional en clave contemporánea por bandera, la propuesta se mueve al compás de recetas icónicas como el pato especial laqueado al estilo Don Lay, la cazuela de lubina y los dim sum. Estrellas de la casa, estas empanadillas se elaboran al momento al vapor, fritas o a la plancha (hakao de bogavante azul o de langostinos; xiao long bao Shanghái, con cerdo, txangurro y caldo de gallina, o de pollo y trufa...).
Dónde: Castellón, 117; Precio medio: 70-80 ¤.

Ravioli de pato con salsa pera.
Hay restaurantes que incitan a disfrutar en torno a una mesa y en la familia. Como este de Le Cocó, grupo bien conocido de la hostelería madrileña, cuya esencia es la cocina tradicional italiana; la de la nonna y la mamma. Este domingo, en la propuesta de sus dos locales con aires de trattoria elegante y contemporánea, lucen más que nunca las recetas con sabor a casa: pasta fresca artesanal, salsas con mucho mimo y pizzas de masa fina. Por sus mesas desfilan clásicos como el vitello tonnato o la lasaña. Entre las pastas, brillan los ravioli de pato con salsa de pera, melocotón y piñones y los spaghetti en rueda de pecorino. ¿Que lo suyo son las pizzas? Ofrecen casi una decena, de la tradicional margarita a la diavola 'ndujana. Un original tiramisú presentado en una cafetera y los cannoli rellenos de pistacho ponen el broche dulce.
Dónde: Caracas, 21 y Diego Ayllíón, 16; Precio medio: 25-30 ¤.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。