El humorista se pasa a los fogones con su nueva aventura culinaria: una marca de arroz con Denominación de Origen Valencia.

Arturo Valls con su arroz Socarrón.
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No sólo presenta Mask Singer en Antena 3 y produce Caza Mayor, la última película de Daniel Sánchez Arévalo con Antonio de la Torre, sino que Arturo Valls también tiene tiempo para lanzar su nueva marca de arroz Socarrón. Su receta tradicional de arroz al horno se puede degustar los fines de semana en el madrileño Café Comercial.
- ¿A qué sabe su arroz?
- A ilusión. En Valencia decimos comboi, esa cosa de convocar a la gente para la liturgia que supone la paella.
- ¿Venderá usted más que gazpachos Belén Esteban?
- Ella vendía un montón y a mí me está costando. Todo lo que tiene que ver conmigo parece una broma, pero es un arroz muy serio.
- ¿Alguna vez se le ha quemado el arroz y no lo ha podido salvar?
- Sí, porque hago las paellas a leña. Y cuando estás empezando a manejarla no es tan fácil como el fuego.
- Confiese, ¿cuál ha sido su papel real en este lanzamiento? ¿Ha hecho algo más que poner la cara?
- Por supuesto, me reuní con productores, elegí la variedad y diseñé el primer intento de marca, que luego no pudo ser. Conoces esa historia, ¿no?
- Ni idea.
- Quería combinar mis dos pasiones: el tenis y la paella. Quería una marca que se llamara Roland Garroz.
- ¡Qué bueno!
- Era divertidísimo y la quise registrar, pero la Federación Francesa de Tenis me dijo que no porque se parecía mucho a su torneo por lo que sea.
- ¿Invitaría a Pedro Sánchez a probar su arroz?
- Sí, claro que sí. ¿Por qué no?
- ¿Y a Santiago Abascal?
- Ahí igual me costaría un poco más.
- ¿Sánchez es un genio o villano de la política?
- Pues a juzgar por las situaciones que ha salvado debe de ser un genio.
- El cómico Carlos Areces me contó que él sufría el síndrome de Leslie Nielsen y que nunca le tomaban en serio. ¿También le pasa?
- Sí, también. La gente piensa que estás con el chiste todo el día o al revés, te subes a un taxi y dices: "¡Qué calor hace hoy!". Y el taxista se empieza a partir de risa y a decir: "¡Qué gracioso eres!". Esto me ha pasado, ¿eh?
- ¿Cuál diría que es su talento?
- La empatía. Esa cosa de caer bien.
- ¿Y su mayor defecto?
- Esto es un poco contradictorio. Me considero bastante vago, pero soy muy productivo al mismo tiempo. Esto lo he hablado con Broncano: "¿Qué pasaría si nos pusiéramos a trabajar?". Me encanta tirarme en el sofá y no hacer nada antes que currar.
- Broncano tiene fama de vago. Afirman que llega cinco minutos antes de que empiece el programa.
- Yo soy así en la tele también. No me estudio los guiones sino que los echo un vistazo antes de empezar.
- ¿Ser el gracioso oficial es un tostón?
- A mí me ha gustado ser el segundo más gracioso. Esto ya lo aprendí en el colegio. El más gracioso de la clase era el que se llevaba las broncas. Nunca me ha gustado ser el número uno.
- ¿Cuál fue su peor cita?
- Recuerdo una vez en la que yo no paraba de alargar aquello y fue ella la que me dijo: "Oye, pero ¿nos vamos a ir ya al hotel o qué?".
- ¿Se ha arrepentido alguna vez de su etapa en 'Caiga quien caiga' por la agresividad de las preguntas?
- A veces sí tuve esa sensación. No me importaba buscarle las cosquillas a un político, pero a los actores o músicos me costaba hacerles preguntas ácidas y pensaba: "¡Ay, qué necesidad!".

- ¿Alguna situación incómoda?
- Con Fran Perea que no sé qué juegos de palabras hice con su nombre como Flan Pelea. No me acuerdo qué broma faltona le solté también con la letra de una de sus canciones.
- ¿Ha tenido la tentación de estrangular a algún concursante?
- Sí, cuando llevas ya ocho horas de grabación y empiezan a poner pegas y a plantear que la pregunta está mal formulada.
- Ethan Hawke asegura que no soporta a los actores que imitan a otros. ¿Lo ha hecho alguna vez?
- Uff, pues lo hago de manera inconsciente. Mi escuela es la intuición, la observación y la imitación. El personaje de Jesús Quesada en Camera Café era una persona que existía.
- ¿Él nunca se dio por aludido?
- No. Además es un familiar [Ríe] .
- La clave del fracaso es tratar de complacer a todos. ¿Lo ha vivido?
- Sí. Esto hay que asumirlo rápido porque pierdes personalidad. Cuando en una serie intentas gustar a los niños, a los mayores y a las mujeres se desvirtúa todo y no mola.
























