





























Actualizado
A los 80 años, Luis García Vallano decidió reinventarse profesionalmente y crear su propia empresa de membrillos. Cuatro años después, García Vallano Membrillo y Salud ha conquistado a miles de clientes que compran hasta 2.500 kilos de dulce de membrillo al mes.
Procedente de una familia de Villa del Prado (Madrid), arraigada a la tierra y a la memoria de las cosechas, Luis creció considerando al membrillo su pequeño tesoro emocional: ese sabor que lo acompañaba en las tardes que pasaba en la finca de sus abuelos, cuando la infancia aún tenía el ritmo lento de lo esencial. Quizás por eso, y porque algunas raíces tiran más fuerte con los años, decidió a los 80 fundar su empresa de producción y comercialización de carne de membrillo, un proyecto que mezcla tradición, salud y una forma de ver el mundo.
Hoy tiene 84 años y cuenta los beneficios que encontró en el membrillo para tener una vida más saludable a nivel digestivo, mental y óseo. Ventajas que decidió capitalizar a través del cultivo de este fruto en su finca Villanueva de la Vera, ubicada en Cáceres, donde fabrica 30.000 kilos de dulce de membrillo al año que vende, en su mayoría, al supermercado Melo, ubicado en la urbanización de lujo La Moraleja, al norte de Madrid, además de a particulares a nivel nacional a través de su página web.
Asegura que la filosofía que le impulsa cada día es la del "movimiento continuo", esa necesidad de crear, de construir, de hacer aquello que le despierta la vida. Una mirada vital que también está impregnada en su marca, que con apenas cuatro años de existencia ya ha conseguido una clientela fiel y espera seguir aumentando, al igual que continuar reivindicando el membrillo como un símbolo de continuidad, de bienestar y una forma serena de persistir.
PREGUNTA. ¿Por qué elige el membrillo para el emprendimiento?
RESPUESTA. Lo elegí porque he comprobado los beneficios naturales que ofrece. Es bueno para el aparato digestivo, para el cerebro y para los huesos. Me ayudó a superar problemas que tenía con la digestión. También he tenido caídas y mis huesos no se han resentido. Mi objetivo es extender el consumo del membrillo y que lo tome toda la familia.
P. ¿Por qué realiza la producción de su membrillo en la finca Villanueva de la Vera, en Cáceres?
R. Llegué a esa zona de forma circunstancial. En un viaje con mi mujer en una primavera, nos fuimos a Extremadura, me gustó la tierra y compré aquella zona. En principio, era solo para tener árboles de nogales. Pero luego me di cuenta de que podía ser una buena ubicación para tener membrillos y sembré unas 12.000 plantas en la finca.
P. ¿Cómo es ese proceso artesanal que caracteriza la elaboración del membrillo García Vallano?
R. Todo empieza con la recolección del membrillo entre octubre y marzo. Luego se limpia muy bien, se trocea y se ablanda con calor, a unos 100 grados centígrados, porque es un fruto muy duro y amargo. Posteriormente, se lleva a una batidora para hacer la mermelada. Hacemos una mezcla bastante perfecta con un cuerpo que combina el azúcar y el fruto de forma que no se nota la diferencia entre uno y otro.
P. Desde diferentes sectores relacionados con el campo, se asegura que no hay generación de relevo. ¿Qué cree que puede ofrecer el campo a los jóvenes?
R. Efectivamente, no hay generación de relevo. Solo hay gente de 60 años para arriba. Los jóvenes deberían tener más contacto con el campo. Al niño de hoy en día le quitan todos los problemas, pero parte del desarrollo es saber resolver. El campo te enseña a vencer las dificultades.
P. ¿Es el primer negocio que emprende?
R. No, fundé una empresa de aires acondicionados hace muchos años que tuve que cerrar y me vine abajo. Pero fue entonces cuando decidí centrarme en mí, hacer ejercicio, analizarme, volver a mis raíces y me reinventé. Hice un proyecto para mí que se basa en cuatro pilares: nutrir el cuerpo y el espíritu para conseguir una vida saludable, vivir con el propósito de querer buscar el desarrollo, fortalecer el cuerpo y la mente cada día y mantener con todo ello el querer vivir en la alegría de la esperanza.
P. Además de los beneficios que otorga el membrillo a nivel físico, ¿Cómo mantiene la vitalidad mental?
R. A través de la ilusión. El hombre ha hecho grandes hazañas en la historia gracias a la ilusión que lo ha impulsado. La ilusión te lleva a vencer desafíos, a querer vivir. Hay personas que, al perder el dinero, no son nada. Yo pienso que cuanto más das a los demás, más tienes.
P. ¿Qué valor le enseñaron en su niñez y en qué le ha ayudado a lo largo de su vida?
R. Recibí de mis padres y mis abuelos el amor. Con ese amor coges confianza y eso te permite arriesgarte a tener aventuras. Mientras más te conoces, más posibilidades tienes de desarrollarte en lo que vales y te saldrá bien. Todo lo que se centre en solo ganar dinero, no tiene futuro a nivel de felicidad, aunque ganes mucho. El triunfo está en que hagas lo que te gusta. Eso es el desarrollo humano.
P. ¿Qué valores le gustaría que heredaran sus nietos?
R. Quiero transmitirles el valor de la salud y la vitalidad. Los cuatro pilares en los que he basado mis últimos años. Porque vivir es tener un organismo en movimiento. Ahí está todo.
P. Es emprendedor a los 80 años. ¿Qué consejo daría a un joven que quiere crear su propio negocio?
R. Que haga algo que realmente le guste. Se gana dinero trabajando, pero trabajando bien. Debe tener conciencia de hacer bien las cosas. Cuando tienes conciencia, eres tu mejor analista. Si estás de acuerdo contigo, es porque trabajas bien. Si no trabajas bien, no te puedes engañar a ti mismo y eso al final te produce insatisfacción. Si no trabajas bien, te destrozas a ti mismo. Hay que tener la conciencia de haber hecho bien las cosas.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。