El agente municipal jubilado, que presentaba problemas para mantenerse en pie durante la improvisada intervención, increpó a los testigos que les pedían parar y tras la llegada de una patrulla de la Policía Nacional deseó la muerte a la víctima
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El segundo de los policías municipales fuera de servicio implicados en la muerte de Abderrahim en Torrejón de Ardoz ya no figura solo como testigo en la causa. La jueza ha acordado citar como investigado a Pedro Ángel P. C., un agente jubilado que, según las grabaciones y los testimonios recabados por GRAN MADRID, aparece tambaleándose, rodando por el suelo y participando activamente en la inmovilización del hombre mientras este era estrangulado en plena calle.
La resolución, dictada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Torrejón, avala la petición de procesamiento solicitada por Rubén Vaquero, abogado de la familia y sostiene que el informe forense de la autopsia considera entre las «concausas del fallecimiento» la «inmovilización (con compresión torácica y presa cervical) y posición en decúbito prono del fallecido». Por ello, la magistrada entiende necesario esclarecer «el posible grado de participación en los hechos» de Pedro Ángel y acuerda su declaración como investigado el próximo 9 de junio.
«Vimos desde nuestra ventana cómo estrangulaban al chico y no puedo quitarme la imagen de la cabeza», relató a GRAN MADRID un testigo presencial de la muerte de Abderrahim, de 36 años. «Le hicieron un mataleón durante 10 o 15 minutos. Al principio gritaba de dolor y se quejaba, pero hubo un momento en el que dejó de moverse. Se desvaneció como un pajarillo sin que dejaran de asfixiarle y echarse encima de él».
El relato coincide con otros testimonios y con los vídeos grabados por vecinos y transeúntes. En las imágenes se observa al primero de los policías de paisano aplicando una llave de estrangulamiento mientras apoya parte de su peso sobre la nuca y las cervicales de la víctima. A pocos centímetros aparece el segundo agente, ahora investigado: un hombre corpulento que se tambalea, cae al suelo en varias ocasiones y parece tener dificultades incluso para mantenerse en pie o articular correctamente las palabras.
En uno de los momentos de mayor tensión, una mujer llega a propinarle patadas a Pedro Ángel mientras varios vecinos gritan que suelten al hombre. El policía rueda por el suelo, logra reincorporarse con dificultad y vuelve a dejarse caer sobre la espalda de Abderrahim, reforzando la inmovilización mientras el otro agente mantiene el brazo alrededor del cuello de la víctima.
«¿Te ha robado a ti? ¡Pues cállate!», espetaban los policías a quienes les pedían que dejaran respirar al hombre. «¿Qué tendrá que ver que robe con que asfixies al chaval?», les respondía uno de los vecinos.
La secuencia ocurrió junto al número 20 de la calle Pesquera, en Torrejón. Según los vecinos, todo comenzó tras una breve persecución después de que los policías acusaran a Abderrahim de haber robado un teléfono móvil en el bar en el que se encontraban. «Parecían estar bebidos», repiten varios testigos.
Tras la supuesta sustracción, Abderrahim salió corriendo y los dos agentes, de 58 y 60 años, fueron detrás de él. La persecución terminó junto a la parte trasera de un supermercado y una inmobiliaria. Allí fue reducido y murió por asfixia mecánica.
Cuando llegó la primera patrulla de la Policía Nacional, el agente ahora procesado le espetó a Abderrahim: "Ojalá te mueras ahora mismo, cabrón", según se aprecia en un vídeo grabado por un vecino desde un balcón.


























