Una familia regresaba a Chile tras celebrar el Día del padre en Argentina y fueron asaltados por cuatro jóvenes.El cuerpo fue abandonado en las inmediaciones de un centro comercial

El presidente de Chile, José Antonio Kast, en el palacio de La Moneda, en Santiago.EFE
Sebastián Fest Buenos Aires
Actualizado
El asesinato de un niño de 12 años, arrastrado durante kilómetros con un coche por delincuentes, conmueve a Chile y Argentina. "Estos asesinos no merecen ninguna clemencia", ha enfatizado el ministro de Seguridad de Chile, Martín Arrau, mientras que el presidente José Antonio Kast ha calificado de "dramático" lo sucedido.
"No sirve de nada que bajen los homicidios y las encerronas, si hay que seguir lamentando la tragedia del asesinato de un niño de 12 años producto de la delincuencia", dijo el jefe de Estado chileno.
Los hechos sucedieron el martes por la tarde, cuando el coche de la familia Águila, que regresaba a Chile cruzando la Cordillera de los Andes tras celebrar el domingo el Día del Padre en Argentina, fue interceptado en las afueras de Santiago por otro vehículo en el que iban cuatro personas.
Los cuatro hombres -dos de 17 años, uno de 18 y otro de 21- estaban protagonizando un "tour delictivo" que incluyó el robo de un auto en una gasolinera y el asalto a un carabinero (policía militarizada).
Al cruzarse con la familia Águila, interceptaron el auto y obligaron a todos a bajar, pero Alejandro Águila, de 12 años, se enredó con el cinturón de seguridad y fue arrastrado por la carretera durante unos tres kilómetros, pese a los gritos y los ruegos de la familia en el momento de abandonar el vehículo.
Los responsables fueron detenidos el mismo martes. El fiscal del caso ha pedido "las más altas medidas cautelares" y ha acusado a los cuatro jóvenes de delitos de robo con homicidio, robo con intimidación y robo con violencia.
Alejandro Águila, chileno, era hijo de Fabio Águila, argentino. En el vehículo viajaba también la tía del niño. El cuerpo fue abandonado en las inmediaciones de un centro comercial.
El caso recuerda al de Kim Gómez, una niña argentina de siete años que murió al ser arrastrada durante un kilómetro y medio con el auto que un joven de 17 años robó en febrero de 2025 a su familia en las afueras de la ciudad de La Plata. El autor fue condenado recientemente a 23 años y cuatro meses de prisión.




















