Cr�nica del juicio
El ex asesor, con varios antecedentes por peleas, tuvo un fallo en su papel. Buscar el cuerpo a cuerpo con el fiscal comprometi� sus humillaciones

Koldo Garc�a, este jueves, durante su declaraci�n en el Supremo.
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Koldo Garc�a llev� dise�ada una estrategia basada en su apariencia. El hombre tiene las rodillas un poco giradas hacia dentro, la barba le da aspecto de personaje secundario del GTA y ya le vimos discurrir mientras hac�a el petate la noche antes de entrar en la c�rcel. Frente al magistrado presidente del Tribunal Supremo opt� por reforzar el personaje. Supongo que ha sido su salvoconducto, la f�rmula del �xito que ha conseguido ponerlo en lo m�s alto de la vida a la que aspiraba: ser el secretario de los poderosos que se repart�an las influencias. Desde el principio, hizo de pobrecito. Dustin Hoffman en Cowboy de medianoche daba menos pena. Se defini� como tosco y sincero, no entend�a algunas palabras y de vez en cuando su abogada le lanzaba un salvavidas como si Koldo estuviera superando un hito del crecimiento. Con la perspectiva que da el paso de la ma�ana fue sorprendente que encontrara la silla a la primera.
Aquel tiparro quer�a pasar como el buscavidas que no sab�a d�nde hab�a ca�do, pero sab�a perfectamente d�nde hab�a ca�do y era un tiparro precisamente por estar ah�. Al jugar a las apariencias, los prejuicios suelen ser m�s eficaces que las m�scaras. Y su m�scara funcionaba como un prejuicio. Cu�ntos Koldos han manejado en la sombra asuntos que parec�an complejos haci�ndose los tontos. Ni encontrar mascarillas los primeros d�as de la pandemia era la �ltima prueba de H�rcules para gente con contactos, ni Koldo era una mascota con un tel�fono caliente. Nos salen los h�roes por las alcantarillas.
Koldo, con varios antecedentes por peleas, tuvo un fallo en su papel. Buscar el cuerpo a cuerpo con el fiscal comprometi� sus humillaciones. No le gustaba c�mo sonre�a Alejandro Luz�n, el primer s�ntoma de matonismo. Se repiti� durante tres horas el mismo engranaje. "�Recuerda usted la fecha?", preguntaba el fiscal. Koldo cog�a varias rotondas para dar cuenta de su personalidad l�mite con subterfugios para llegar a la misma conclusi�n: "No recuerdo la fecha".
En un momento, Koldo se autodenomin� aliado feminista, la especie therian m�s codiciada entre los hombres de izquierdas. Ya hay un monte Rushmore de hombres situados en el progresismo con dificultades para tratar a las mujeres. Koldo ya ha encargado su busto. Fue al justificar su influencia sobre Claudia Montes. Al final es lo de siempre: la Audiencia Nacional quiso investigarlo por maltrato al encontrar mensajes vejatorios dirigidos contra su mujer.
Otro regalito de la factor�a Ferraz.






















