Zona Franca

El presidente de EEUU, Donald Trump, durante la cena.
Gina Montaner
Actualizado
El comediante Stephen Colbert debi� enterarse de la noticia de �ltima hora por los periodistas que informaban con sus tel�fonos m�viles desde la cena de gala que se celebraba en un hotel de Washington. El famoso presentador de la cadena CBS, quien en sus mon�logos ha criticado abiertamente al presidente Trump, hab�a publicado en las redes sociales que no asistir�a a la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca porque, para �l, era hacerle el juego a un mandatario que sistem�ticamente ataca y demoniza a los medios. Lo que no pod�a imaginar es que el evento iba a ser interrumpido por disparos que se produjeron en la recepci�n del hotel mientras los comensales probaban el primer plato antes de que, de acuerdo a la tradici�n, el presidente en ejercicio pronunciara unas palabras frente a los periodistas que a diario informan desde la capital pol�tica del pa�s.
En medio del p�nico y la confusi�n, los reporteros intentaban hacer directos a pesar de tener escasa informaci�n de lo que hab�a sucedido. Lo poco que se sab�a es que el servicio de seguridad hab�a reducido al tirador y que tanto el presidente como los miembros de su gabinete, que tambi�n estaban en el sal�n junto a la primera dama, fueron evacuados del edificio y estaban a salvo. Ni Trump ni sus asesores llegaron a estar cerca de donde tuvo lugar el incidente, cuando irrumpi� un hombre armado a pesar del fuerte dispositivo de seguridad que se hab�a activado en el recinto.
Como en la pel�cula de Bob Fosse, All that jazz (Empieza el espect�culo), cuyo protagonista lleva por bandera el lema de que "El show debe seguir", en un primer momento la presidenta de corresponsales de la Casa Blanca, Wijia Jiang, comunic� a los periodistas retenidos en el sal�n que el acto iba a continuar. Pasado el susto, hasta el presidente quer�a regresar y no perderse un acontecimiento anual que en el pasado ha boicoteado, acusando a los medios de ser fabricantes de "fake news" y denostando a periodistas por hacerle preguntas que no son de su agrado. Para todos fue una sorpresa que en su segundo mandato accediera a asistir, pero en sus redes sociales Trump explic� su cambio de opini�n: "...el hecho de que estos "corresponsales" ahora admiten que soy uno de los m�s grandes presidentes en la historia de nuestro pa�s...". En su escrito tambi�n prometi� que con su presencia la cena iba a ser "la m�s espectacular de todas"
Desde luego, tan accidentada velada pasar� a la historia por otro supuesto intento de magnicidio en una naci�n donde este trauma colectivo no es una rareza, sino que forma parte de una pulsi�n violenta que se ha cobrado la vida de cuatro presidentes (Abraham Lincoln, James A. Garfield, William McKinley y John F. Kennedy), sin contar intentos de asesinatos como los que hab�a sufrido Trump en otras dos ocasiones. Este �ltimo percance pone en evidencia la polarizaci�n en un pa�s donde los m�s radicales, exaltados o con problemas mentales obtienen armas con tanta facilidad como el resto de la poblaci�n.
Finalmente, el presidente compareci� desde la Casa Blanca despu�s de que, con buen juicio, se cancelara la gala. Y lo hizo en un tono conciliatorio y apelando a la uni�n. A fin de cuentas, en el sal�n de fiestas en el que cundi� el p�nico se hab�an reunido republicanos, dem�cratas, progresistas y periodistas de los m�s diversos medios. Adem�s, anunci� que
dentro de 30 d�as volver� a celebrarse la gala de corresponsales y que ser� incluso "m�s grande y superior". Nadie sabe mejor que Trump que "el show debe seguir".


























