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Cuando Isabel Pardo de Vera y Koldo Garc�a se vieron las caras en el Tribunal Supremo, lo m�s dif�cil era olvidarse de aquel mensaje: �Te he visto con el pantal�n... est�s buen�sima�.
La Justicia decidir�, pero si la ex presidenta de Adif y ex secretaria de Estado de Transportes particip� en los ama�os de mascarillas y de obras p�blicas y en el enchufe de J�sica, se demostrar� una vez m�s que hay corruptos con pinta de corruptos y corruptos con una pinta estupenda. �Yo soy una persona profundamente institucionalista� fue la frase m�s definitoria de la alta funcionaria de Adif, que ayer se dio un paseo por el Supremo para regalarnos a todos un bocadito de savoir faire.
En lo est�tico, al menos, inaugur� un estilo. Lleg� elegante, muy guapa. Pantalones negros -cont�ngase, don Koldo-, discretos zapatos de tac�n, chaqueta blanca, inmaculada. Dijo �en el �nter� en vez de �en el �nterin�, pero no pate� m�s el diccionario. Respondi� a todas las preguntas sin aspavientos. El acento gallego le asomaba al improvisar. Se defendi� bien, aunque luego ya se ver�. Seg�n declar�, ella s�lo cumpli� �rdenes ateni�ndose a la ley y las mascarillas de Soluciones de Gesti�n no fueron decisi�n suya.
La dama se mostr� cordial�sima con �balos, por el que sent�a �mucho respeto y confianza profesional�. Eran muy cercanos. Tanto que, seg�n la UCO, tras declarar ante la Guardia Civil, Pardo de Vera llam� al presunto cabecilla de la organizaci�n criminal para recomendarle que buscara un abogado. Alberto Dur�n, el letrado de la acusaci�n popular, le pregunt� por este inc�modo episodio. Pero Marino Turiel -el abogado de voz curil que, iron�as de la vida, representa al ex ministro- protest�, Andr�s Mart�nezArrieta le dio la raz�n y la testigo, que est� imputada en la Audiencia Nacional, pudo refugiarse en un silencio eterno.
Ella lo que prefiri� fue narrar otros episodios que la retratan mejor como ella quiere que creamos que es. Sobre �balos explic� que le generaba �desasosiego� ver demasiadas veces a V�ctor de Aldama metido en el hall privado del Ministerio cuando el ministro no estaba all�. No porque creyera que el comisionista -para ella, un simple empresario que ten�a un restaurante en las Cuatro Torres- estuviera recibiendo adjudicaciones de Transportes, qu� va. S�lo es que no le parec�a est�tico que alguien ajeno a la administraci�n anduviera por la planta noble �como gato por su casa�, en palabras de la impagable Leticia de la Hoz.
De forma que nuestra dama le expres� a �balos su extra�eza, a lo que �ste le respondi� �que por supuesto no era una situaci�n normal, que [Aldama] era amigo de Koldo y que Koldo era de esa manera... y que tomaba nota�. Desde entonces, dijo, no volvi� a verle solo por el Ministerio. Y parece que ella se qued� satisfecha. Luego conocimos la versi�n de Jos� Luis Rodr�guez, un guardia civil del Ministerio que respond�a al juez como responden los guardias civiles (�afirmativo�, �negativo�) y que explic� que el comisionista sigui� entrando y saliendo ma�ana y tarde del Ministerio, e incluso aparcando en �el estacionamiento de las autoridades�, hasta que �balos sali� del Gobierno.
Un par de apuntes m�s. A Aldama -a quien, sin ser preguntada, describi� como �afable, siempre muy educado�- se lo present� Koldo �como el hermano del escolta del se�or ministro [��igo] De la Serna�, a cuyas �rdenes ella tambi�n trabaj�. De modo que puede decirse que dos escoltas fueron el Bing Bang de esta estridente macrocorrupci�n.
El �nico acusado que se qued� sin los delicados elogios de Pardo de Vera fue Koldo. Aunque no le llam� bruto ni nada parecido: era �el transmisor� del ministro y un tipo �singular� que �no respond�a a los est�ndares institucionales de las administraciones p�blicas en las formas�. �No he conocido a una persona as� en mi trayectoria profesional�, se sincer�.
Por lo dem�s, ya se sabe que las damas no pierden el tiempo en chismorreos, as� que la nuestra fue �la �ltima� en enterarse de que J�sica y �balos estaban juntos. Y, como es l�gico, se disgust�. Aquella relaci�n amorosa/contractual no cumpl�a, por entendernos, los est�ndares. �Pardo de Vera movi� el curr�culum de la joven amante? S�, s�. Pero vivi� enga�ada. Como nosotros: tuvimos a la m�s bella Santa Teresa de Calcuta en Adif y no lo sab�amos.
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