El directivo no renovará al frente de la cotizada, pero seguirá hasta que la compañía encuentre un nuevo CEO

De los Mozos (izq) y Simón (dch) en un acto celebrado el pasado lunes en BarcelonaEFE
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El consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, ha sido cesado este lunes por sorpresa en un nuevo movimiento auspiciado por el Gobierno que deja a Ángel Simón, ungido hace menos de dos meses como única cabeza visible de la cotizada y una nueva crisis de gobernanza en la empresa.
El Consejo de la compañía ha comunicado este martes "la no continuidad" del máximo ejecutivo y la puesta en marcha de un proceso de selección de un "candidato a consejero delegado". La fórmula enmarca un cese contra la voluntad de De los Mozos, que no hace un mes había hablado de su plan a futuro en la empresa en la presentación de resultados del primer trimestre y que deja a Ángel Simón como hombre fuerte.
El pasado 1 de abril, el consejo decidió dejar a De los Mozos como único directivo con poderes ejecutivos en Indra y a Ángel Simón como presidente no ejecutivo en una eterna reunión con escenas surrealistas como una entrevista al propio Simón realizada por un cazatalentos de madrugada del Jueves Santo.
El tándem creado parano desestabilizar más a la compañía no ha llegado ni a los dos meses de convivencia y, de hecho, solo han tenido un acto conjunto, la semana pasada en Barcelona. Por el camino, la tensión entre el CEO y el máximo accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) se había evidenciado como tensa cuando esta sacó de la mesa la subida de sueldo que estaba pactada para el directivo, en cuyo mandato se había cuadriplicado el valor en bolsa de Indra.
De los Mozos no se irá con un portazo y seguiráen la compañía para suavizar la transición de un equipo directivo que podría verse ampliamente renovado tras el radical cambio de timón al frente de la empresa.
El ex CEO de Renault llegó a la compañía en 2023 como CEO con Marc Murtra como presidente no ejecutivo. Durante los tres años en la empresa ha visto convertirse a Murtra en ejecutivo, su sustitución por Ángel Escribano y ahora Simón. En el proceso, se lanzó el plan estratégico que ha multiplicado por cuatro el precio de la acción del grupo gracias al crecimiento en defensa alentado por el Gobierno y que cumplió objetivos con más de un año de antelación.
Durante este periodo, la salida de De los Mozos ha estado próxima en varias ocasiones, desgastado por las injerencias de Moncloa en la dirección de la compañía, la última en la propia crisis por la no contiuidad de Escribano en la que el directivo exigió retener el mando para encabezar el nuevo plan estratégico.
Ahora se abre una nueva etapa en la que Simón buscará ampliar sus poderes en la empresa a la espera de encontrar un nuevo ejecutivo que conozca en mayor profundidad el sector de la defensa.
De fondo, se encuentra la fusión entre Indra y Escribano que, despojada de conflictos de interés, podría retomarse. En el interés de las partes está encontrar una solución pronta que reconduzca en bolsa a Indra y ponga a funcionar a toda máquina de nuevo la empresa en su nueva estrategia.
La salida de De los Mozos facilitaría el nuevo desembarco de los Escribano que vendieron sus acciones en la empresa, pero que, de acordar una nueva operación, lo lógico es que volvieran al capital de la compañía con un pago en acciones, ya que de lo contrario Indra se vería obligada a endeudarse fuertemente. Y todas las fuentes consultadas coinciden en que si eso ocurre, los empresarios no lo harán para sentarse una vez al mes al Consejo y esperar a final de año al dividendo. Un retorno de Escribano sonaría imposible después de la disputa pública con el Gobierno y las presiones a las que le sometió Moncloa, pero si en alguna empresa puede ocurrir, ha quedado claro que es en Indra.
Todo queda pendiente de un nuevo proceso clave, puesto que está prevista otra reunión del Consejo de Administración para la convocatoria de una junta de accionistas que se celebrará el 30 de junio.
Robles en el Congreso
El nuevo movimiento auspiciado por el Gobierno se ha producido a la vez que la ministra de Defensa, Margarita Robles, intervenía en el Congreso de los Diputados.
Precisamente, fue preguntada por la situación en Indra y la maniobras para renovar su cúpula. Robles, la figura del Gobierno más alineada con Escribano, aseguró que no se pronuciaría sobre gobernanza y reclamó únicamente que la empresa cumpliera con los contratos acordados, unas palabras en pleno retraso de las entregas del 8x8 y con varios proyectos de la compañía que deberían despegar estos meses que dejan el mensaje claro al sucesor de De los Mozos y a Simón.


























