




























Actualizado
El 19 de junio murió un hombre de 61 años en un choque frontal en Peñafiel (Valladolid). El 7 de abril falleció otro ciudadano, de 62 años, al colisionar en la localidad vallisoletana de Sardón de Duero. El 2 de junio un hombre de 47 años, una joven de 17 y un bebé de 4 meses murieron en un accidente de tráfico a la altura de Agón (Zaragoza). Un día después, dos camioneros perdieron la vida al chocar de frente, a la altura de Quintanilla de Arriba, otra localidad vallisoletana. La tragedia en la Nacional-122, que atraviesa Castilla y León, se ha vuelto una constante.
A la N-122 se le conoce como la "carretera de la muerte". En lo que va de año, son ya siete víctimas mortales y decenas de heridos. Según datos de siniestralidad en carretera, suministrados por el Ministerio de Transportes como respuesta a una petición en el Senado, entre 1990 y 2019 esta vía acumulaba 566 vidas perdidas. Desde plataforma A-11 Pasos, nacida en Peñafiel, hablan ya de 600 fallecidos. Su portavoz Teodoro Ortega denuncia que "conducir por la N-122 es un riesgo continuado" y sostiene que "muchas muertes se hubieran evitado si los políticos hubieran hecho algo".
Esta carretera es uno de los principales ejes viarios del norte de España. Recorre cerca de 467 kilómetros desde Gallur (Zaragoza) hasta la frontera con Portugal, en San Martín del Pedroso (Zamora). En su trayecto atraviesa el oeste de Aragón, pasando por Borja y Tarazona, y cruza Castilla y León de este a oeste a través de las provincias de Soria, Burgos, Valladolid y Zamora. Conecta ciudades y localidades como Soria, El Burgo de Osma, San Esteban de Gormaz, Aranda de Duero, Peñafiel, Valladolid, Tordesillas, Toro, Zamora y Alcañices, antes de enlazar con la red viaria portuguesa en dirección a Braganza y Oporto.
La elevada siniestralidad de la N-122 es el resultado de varios factores. Es una carretera de doble sentido, sin separación física entre carriles, que soporta vehículos pesados que transitan entre España y Portugal. Allí conviven no sólo camiones, sino también turismos, lo que multiplica el riesgo de adelantamientos y choques frontales. A ello se suman numerosos cruces al mismo nivel y accesos a fincas urbanas.
Además, está el problema de la falta de conservación en distintos tramos. El firme presenta en algunos puntos deformaciones, baches y reparaciones parciales que no siempre resuelven el problema de fondo, mientras que la señalización y los márgenes de la carretera no siempre acompañan al nivel de tráfico. "El problema no es que le hayas hecho un mantenimiento adecuado, el problema es que no has hecho mantenimiento... El mantenimiento prácticamente es ausente", critica Javier Faúndez Domínguez, presidente de la Diputación de Zamora.
"Está en un estado vergonzoso. Hay socavones por todas partes y no se ve ninguna intención de repararlo... Le insistimos a Óscar Puente que echasen un firme en condiciones y lo chapucearon", lamenta Ortega. En la misma línea, Faúndez, también alcalde de la localidad zamorana de Trabazos, describe la N-122 como una carretera "con un deterioro de firme muy importante, donde se actúa con soluciones puntuales que no resuelven el problema... Lógicamente pone en peligro la circulación de las personas".
"A todo esto hay que sumar los problemas con la fauna, que genera accidentes como los que puedes tener en cualquier carretera, pero se ven agravados por el estado de la vía", señala Faúndez. El presidente de la Diputación Zamora insta a "ser prudentes" al hablar de los accidentes porque pueden provocarse "por un despiste o una imprudencia y no todo se puede achacar a la vía", pero señala que "las estadísticas del propio ministerio están allí y señalan a la N-122 como uno de los puntos negros, y aun así no se hacen actuaciones en ella o las actuaciones son prácticamente testimoniales".
La N-122 soporta una fuerte circulación de vehículos pesados. Esta carretera registra, según el tramo, una intensidad media diaria de entre 4.000 y 6.000 vehículos al día. No obstante, algunas zonas de menor tráfico son llamativamente peligrosas. Según el informe de la Automovilistas Europeos Asociados (AEA) de 2025, Zamora presenta la N-122 en su kilómetro 530 como uno de los puntos más críticos de España con un índice de peligrosidad de 691,0, pese a tener una de las intensidades de circulación más bajas (81 vehículos diarios), lo cual demuestra que no es necesario que haya un tráfico denso para que una carretera resulte peligrosa.
La A-11 (Autovía del Duero) es la infraestructura que debería transformar la N-122 en un corredor seguro, separando el tráfico de largo recorrido del tránsito local y eliminando buena parte de los adelantamientos peligrosos que hoy provocan colisiones frontales. Al tratarse de una autovía con calzadas separadas, accesos controlados e intersecciones a distinto nivel, reduciría significativamente la siniestralidad.
Sin embargo, su ejecución avanza a ritmo de tortuga. Sólo hay que fijarse en que la promesa de su existencia lleva más de tres décadas. Existen tramos ya en servicio y otros en fases de planificación o ejecución, pero la N-122 continúa asumiendo el tráfico que debería absorber la A-11. Desde A-11 Pasos confiesan que se sienten "engañados" ante tantas fechas incumplidas. "El ministro Óscar Puente nos dijo que un tramo estaría acabado en el segundo trimestre del 2026. Ahora dicen que diciembre, y así...", reprocha Ortega.
Según el informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC) de 2025, el 52% de red de carreteras de España presenta graves deterioros. Ese estudio arrojó que la inversión más alta la requiere Castilla y León. A mediados de este mes, el Gobierno autorizó al Ministerio de Transportes a invertir más de mil millones de euros en la conservación de carreteras. Cataluña será la comunidad autónoma que más dinero reciba (216,32 millones), pese a que el informe de la AEC arrojó que, después de Castilla y León, la inversión más alta la requieren Castilla-La Mancha, Andalucía, Aragón y Galicia antes que Cataluña. No obstante, según Transportes, Castilla y León recibirá la segunda mejor cuantía: 188,4 millones, que incluye actuaciones en la N-122 y en la A-11.
"Recibimos la noticia con mucha desconfianza. No creo que esto nos beneficie de una forma que digas: ‘¡hostias, están haciendo algo!’", comenta el portavoz de A-11 Pasos. "Me parece muy bien, pero no es ninguna noticia para recibir a bombo y platillo. En la época en que más dinero recauda el Estado, es cuando menos dinero se está destinando al mantenimiento", subraya el presidente de la Diputación.
Entre anuncios ministeriales, en la región del Duero continúan esperando por carreteras de calidad. Ortega no sólo atribuye la responsabilidad al gobierno central, que también. "Pero son responsables todos los políticos que tenemos en Castilla y León, pasando por la Junta, las diputaciones y las alcaldías. No tiran por la tierra. No hay voluntad política. Esto solamente se solucionaría si trabajaran", insiste el portavoz de A-11 Pasos. "A lo mejor si hay un accidente que le afecte a alguno de los responsables lo ven de otra manera". Faúndez, por su parte, insta al Gobierno a "la construcción de la autovía que llevamos reclamando décadas" y a "mantener la carretera en buen estado, que ahora está entre lamentable y lo siguiente".
(1) La A-14 de la Ribagorza: la autovía que no lleva a ningún sitio
(20) La presa fantasma de Alcolea, que se podría haber llenado ya tres veces este año
(23) La 'maldición' del tranvía de Jaén: cogiendo polvo en las cocheras durante 15 años
(27) Embalse del Val: un pantano de 96 millones para regar el Moncayo, convertido en bañera de purines
(30) La senda verde de Lugo: 14 kilómetros de carril bici por 1,5 millones... para dos usuarios al día
(37) Los 3.737 adosados de lujo abandonados en la urbanización fantasma de Las Lamparillas
*La serie 'Crónica... de las grandes chapuzas' se publica cada domingo en el suplemento CRÓNICA de la edición impresa de EL MUNDO.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。