






















La ciudad vibra al ritmo de Bad Bunny. La llegada del artista puertorriqueño ha desatado una auténtica ola latina que se siente en cada rincón: fiestas de salsa hasta el amanecer, conciertos de músicos boricuas, sesiones de reguetón y eventos tematizados que convierten la noche en una celebración caribeña.
El ambiente se contagia estos días del ritmo, el color y la energía puertorriqueña, calentando motores para uno de los espectáculos más esperados del año, que arranca hoy en el Riyadh Air Metropolitano y termina el 15 de junio.
Tras su paso por Barcelona, el cantante de reguetón dará 10 conciertos en Madrid ante más de 500.000 personas, en una residencia histórica tan sólo superada por la de Shakira, que ofrecerá otras 12 actuaciones en el Iberdrola Music durante el mes de septiembre.
Los maratones de las dos mayores estrellas latinas del momento consolidan a Madrid como la capital mundial de la música, ya que vive un boom de actuaciones en directo sin precedentes.
Según los cálculos de la Asociación de Empresarios de Ocio y Espectáculos Noche Madrid, el recital de conciertos de Bad Bunny generará un impacto de 200 millones de euros en la ciudad, a la que acudirán unos 300.000 fans del cantante de fuera de la capital.
De toda esta cantidad unos 25 millones de euros irán destinados a las discotecas y clubs nocturnos, que han preparado una programación única para la ocasión.
La sala Fitz es una de las que se ha volcado con la llegada del reguetonero y tiene preparada una decoración especial, inspirada en la casita de Bad Bunny. Además, en este club pondrá música Dj Orma, el pinchadiscos oficial de los conciertos del artista y su amigo de la adolescencia.
Por esta discoteca -situada en la antigua Sala Arena de la calle Princesa- han desfilado todas las grandes estrellas del reguetón: desde Myke Towers hasta Rauw Alejandro, Arcángel, Kapo o Eladio Carrión.

Reproducción de la casita de Bad Bunny, que se colocará en Shoko.
La sala Shoko es otra de las que va a tirar la casa por la ventana y ha instalado en su local la reproducción exacta de la famosa casita rosa para la after party de los conciertos del intérprete. De hecho, Shoko fue el primer club en el que actúo Bad Bunny en Madrid, cuando todavía no era el fenómeno de masas en el que se ha convertido.
Benito cantó allí en el año 2017 cuando la entrada costaba 16 euros, muy lejos de las barbaridades que se han pagado en la actualidad, llegando incluso a superar los 700 euros.
«Era muy humilde, pero ya se veía que tenía mucho carisma y que iba a ser famoso. Fue una actuación épica a la que acudieron otros músicos urbanos y futbolistas. Esto demuestra la importancia de las salas pequeñas: muchas veces son el lugar donde el público conecta por primera vez con artistas que después acaban llenando estadios», apunta David Muñoz, director de Shoko.
En este club también habrá conciertos de DJs puertorriqueños durante estos días como Noriel y Gotay. El tirón del cantante está haciendo que las entradas se agoten y en Shoko la venta ha aumentado un 20% con respecto a una temporada normal.
Sin duda, uno de los platos fuertes de estos días será la fiesta de La Cucaracha, que se traslada durante 10 noches desde El Internacional hasta Florida Park. Con tan sólo un año y medio de vida, esta sesión de salsa se ha convertido en una de las más famosas de la capital y ha logrado crear una comunidad entre los amantes de la música latina.

La fiesta de La Cucaracha se muda estos días a Florida Park.@otegix
La Cucaracha ya se organizó en Puerto Rico durante la residencia de Bad Bunny en su país y su objetivo es «trasladar a Madrid esa energía y ese vínculo de la isla con la música y celebrar la riqueza y diversidad de las escenas caribeñas», en palabras de los organizadores.
La propuesta combinará la actuación de DJs históricos, presentaciones sorpresa, orquestas en directo, performances y bailes colectivos.
Por allí desfilarán nombres fundamentales para entender la evolución de la música latina como DJ Playero, una de las figuras más influyentes, al igual que DJ Negro, pionero del reguetón. El cartel contará además con actuaciones en directo de orquestas de la escena tropical como Plena Libre, Pachito Melao y Oscar Dudamel.
Otro de los lugares ineludibles durante la residencia de Bad Bunny será la botillería Calle 365 en pleno corazón del Barrio de las Letras, totalmente decorada como si se tratase de un pedacito de Puerto Rico. Además de la after party, en este bar también se va a preparar Café con ron, una pre-party los sábados por la mañana con café, cruasanes y comida típica.
Además, el 7 de junio el restaurante La Mancha de Plátano ofrecerá en Calle 365 algunos de sus platos criollos. «Puerto Rico no es sólo música. También queremos dar a conocer su cultura gastronómica», apunta Minerva Tapial, la CEO del Grupo Rosi la Loca, dueño del local.
Por eso, también han organizado un menú a cuatro manos en el restaurante Inclán Brutal Bar entre el chef Emanuel Ocasio, de La Mancha de Plátano, con la chef de Brutal, Jessica Fernández.
Por último, la discoteca Kapital también ha preparado un show inspirado en la Superbowl de Benito, que se ofrecerá tanto en el restaurante como en el club con el lema del artista: «Lo único más poderoso que el odio es el amor».

Cartel en el bar Calle 365, situado en Huertas.S. ENRÍQUEZ-NISTAL
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