CATALU�A
Anula la prueba impuesta por el Ayuntamiento tarraconense de Amposta a sus operarios. Antes fueron condenadas por exigir mucho catal�n dos instituciones controladas por Junts: el Consistorio de Vic y el Parlament

El examen del Ayuntamiento de Amposta.
Actualizado
La Justicia ha anulado el examen de catal�n que el Ayuntamiento de Amposta -localidad gobernada por ERC- impon�a a los candidatos que quisieran optar a una plaza de electricista en el Consistorio para acreditar que pose�an un conocimiento intermedio de este idioma.
La sentencia -a la que ha tenido acceso EL MUNDO- anula las bases del concurso por el que el Ayuntamiento de la localidad tarraconense, de 23.000 habitantes, exig�a el nivel B2 de la lengua auton�mica y demandaba superar una prueba para demostrar el dominio ling��stico requerido, penalizando �la pronunciaci�n incorrecta� de sonidos que es t�pica en castellanohablantes.
As�, se castigaba �no distinguir entre vocales abiertas o cerradas�, �ensordecer las eses sonoras� (casa), �no pronunciar la ele palatal� (cavall) o �no enmudecer consonantes al final de palabra�, como ocurre con los infinitivos verbales (menjar).
El examen tambi�n inclu�a pruebas gramaticales de relativa complejidad, como la correcta utilizaci�n de los llamados pronombres d�biles (-ne/-se/-hi/-ho...), inexistentes en castellano y habitualmente utilizados incorrectamente incluso por personas catalanohablantes.

Reglas de la prueba de pronunciaci�n.EM
La prueba ling��stica incluida en el proceso de selecci�n tambi�n constaba de un apartado de �l�xico y fraseolog�a� en el que se pregunta el significado de t�rminos como �malucs� (caderas) o de expresiones como �combregar amb rodes de mol�� (hacer creer cosas inveros�miles).
El apartado de �morfolog�a� requer�a escribir plurales de sustantivos que precisan di�resis (ve�ns) o palabras con doble ese (rossa), y el de ortograf�a, vocablos con acentuaci�n abierta (cr�dit).
Los aspirantes tambi�n ten�an que enfrentarse a la redacci�n de un correo electr�nico de 150 palabras en el que deb�an ofrecerse para trabajar como canguro de ni�os, y a una �conversaci�n guiada� sobre el uso de bibliotecas.
La entidad constitucionalista Convivencia C�vica Catalana impugn� las bases del concurso de empleo p�blico, que inclu�an la citada prueba de catal�n, al considerar excesivo el nivel requerido y solicit� que se rebajase la exigencia al nivel B1 (elemental). La organizaci�n presidida por �ngel Escolano adujo que la imposici�n de ese �requisito excluyente� infring�a la Constituci�n �al exigir un nivel de catal�n que no guarda relaci�n ni proporcionalidad con los puestos de trabajo a cubrir, discriminando injustificadamente a quienes no posean dicho conocimiento�, e incidi� en que �las funciones del puesto de electricista se limitan estrictamente a tareas de car�cter manual, t�cnico, que no requieren un dominio escrito avanzado de la lengua catalana ni un conocimiento intermedio en su dimensi�n gramatical o normativa�.
La juez del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo n�mero 1 de Tarragona ha estimado el recurso de Convivencia C�vica Catalana y declarado la �nulidad� de las bases de la convocatoria de empleo p�blico realizada por el Ayuntamiento de Amposta. �La conclusi�n no puede ser otra que advertir una contravenci�n legal en las bases impugnadas que debe comportar la nulidad de la previsi�n relativa a la exigencia del nivel B2 de lengua catalana�, razona la magistrada. �Procede declarar, asimismo, la nulidad de la base que regula la prueba de conocimiento de la lengua catalana, en cuanto requiere que la acreditaci�n lo sea de un nivel B2 espec�ficamente�, a�ade.

Reglas de la prueba de pronunciaci�n.EM
Esta sentencia se suma a la primera condena contra un ayuntamiento de Catalu�a por exigir un nivel desmesurado de catal�n a sus empleados. El fallo -revelado por EL MUNDO el pasado 16 de octubre- fue contra el Consistorio deVic -una de las principales plazas de Junts-, que decidi� recurrirlo sin �xito. El 26 marzo el Tribunal Superior de Justicia de Catalu�a (TSJC) ratific� la decisi�n del Juzgado de lo Contencioso n�mero 15 de Barcelona que, como en Amposta, consider� excesivo el nivel de catal�n B2, en este caso, para optar a una plaza de operario de mantenimiento del cementerio.
Tambi�n el Parlament fue condenado el 18 de marzo por exigir el mismo nivel de catal�n para contratar a los ch�feres de los miembros de la Mesa de la C�mara.






















