Actualizado
Las costas del estado La Guaira fueron testigos de los primeros instantes de la catástrofe que hoy mantiene en vilo a Venezuela. Un grupo de pescadores captó en video el momento exacto en el que comenzaron los potentes sismos de magnitud superior a 7 grados que sacudieron el país el pasado miércoles. Las imágenes muestran el inusual y violento vaivén de las embarcaciones y la reacción de desconcierto de los trabajadores del mar, quienes presenciaron desde el agua cómo la tierra comenzaba a estremecerse de forma inédita durante los primeros segundos del evento. Este testimonio visual marcó el comienzo de una tragedia que, según los últimos balances, ya deja al menos 164 muertos y un millar de heridos.
Ante la magnitud del desastre, las organizaciones no gubernamentales han iniciado una carrera contra el tiempo para asistir a los afectados. El Comité de Emergencia Español —integrado por Aldeas Infantiles SOS, Acción contra el Hambre, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Plan International y World Vision— ya ha activado sus protocolos de actuación para cubrir necesidades críticas como refugio, alimentación, agua potable y asistencia sanitaria. UNICEF España, por su parte, ha desbloqueado 100.000 euros de su fondo de emergencias para atender de forma inmediata a la infancia, advirtiendo que este desastre agrava una crisis humanitaria previa donde 4 millones de niños ya necesitaban ayuda.
La situación en las ciudades sigue siendo de terror. Luis Colmenarez, de World Vision, describió el caos vivido en una sala de cine de Caracas, donde el temblor duró casi tres minutos en total oscuridad, provocando estampidas y llantos. Otros trabajadores humanitarios han tenido que refugiarse en escuelas y conventos tras sufrir daños estructurales en sus propios hogares. Mientras organizaciones como Save the Children alertan sobre el riesgo de que los menores se separen de sus familias en medio del caos, el CERMI ha hecho un llamamiento urgente para que la ayuda sea inclusiva con las personas con discapacidad, en un contexto donde los hospitales están desbordados y miles de ciudadanos siguen pernoctando en las calles por miedo a las réplicas.























