España sigue en alerta mientras la cúpula de calor avanza por Europa y dispara las temperaturas a niveles inéditos para junio

Un hombre bebe sobre el puente de Westminster.AP
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España experimenta este miércoles una nueva jornada de temperaturas extremas en torno a los 40 grados, mientras la ola de calor se extiende al este de Europa y al Reino Unido, donde se registran temperaturas récord para el mes de junio. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantuvo avisos por altas temperaturas en 14 comunidades autónomas, con el nivel rojo de "peligro extraordinario" en Cantabria y País Vasco, a la espera de un "alivio térmico" que llegará probablemente el jueves en la península.
París encabezó, entre tanto, la lista "roja" de capitales europeas con 41 grados, un día después de confirmar el día más caluroso jamás de registrado en Francia. Italia puso en alerta roja a 16 ciudades, entre ellas Roma y Milán, mientras que el calor extremo se propagaba a países como Croacia, Polonia y Hungría, tras causar estragos en Suiza, Alemania, Bélgica y Países Bajos.
"En el pasado, este tipo de olas de calor se concentraba a menudo a unas pocas regiones, pero ahora se está volviendo cada vez más frecuente en gran parte de Europa", advirtió a Le Monde el climatólogo Davide Faranda, del Centro Nacional para la Investigación Científica en Francia, el país que hasta ahora ha sufrido un mayor impacto con 40 muertes, la mayor parte por ahogamiento, más de 68.000 hogares sin energía, cientos de trenes cancelados y más de 1.300 escuelas cerradas temporalmente.
Según Faranda, Europa se enfrenta a un "problema geográfico", encajonada en el Mediterráneo "cada vez más caliente" y no muy lejos de Groenlandia, "donde el hielo se derrite rápidamente". "Las corrientes están bloqueadas y forman cúpulas de calor, y España actúa como un secador de pelo, succionando el aire del norte de África hacia Europa", concluye el climatólogo.
"Los datos hablan por sí mismos: las temperaturas en Europa están aumentando aproximadamente el doble que en el conjunto del planeta, por lo que la probabilidad de este calor extremo en el futuro es cada vez mayor", advirtió por su parte el presidente de la Organizacíón Mundial de la Salud Tedros Adhanom Ghebreyesus. "Los líderes deben dar prioridad a las inversiones en sistemas de salud resilientes y acelerar la acción climática para mitigar los factores que están contribuyendo a esta situación".
"Londres se está cociendo", testificó el secretario general de la ONU António Guterres a su paso por la capital británica, para intervenir precisamente en la London Climate Action Week. "Las crisis que nos afectan pueden parecer separadas, pero tiene el mismo origen: los combustibles fósiles. Y la respuesta que nos piden es la misma: una transición justa a las energías limpias y un impulso a la adaptación, la resiliencia y la justicia climática.
Grandes partes de Inglaterra y Gales estuvieron en alerta roja el miércoles, que podría llegar a ser el día más caluroso jamás registrado en junio, con temperaturas cercanas a los 40,3 grados registrados en julio del 2022, la primera vez que se superó el techo de los 40 grados en las islas británicas.
En Croacia se decretó por su parte la alerta roja en gran parte de la costa del Adriático, mientras Polonia extendía el aviso de temperaturas extremas en gran parte del oeste del país y Hungría activaba también el segundo máximo nivel de alerta. En Amsterdam, entre tanto, el ayuntamiento decidió facilitar la entrada gratuita en las piscinas públicas, mientras París experimentaba de nuevo la afluencia masiva a las orillas del Sena y a los canales de Saint-Martin y La Villette.






















