
























La natalidad en Espa�a es tema recurrente por su escasez. Hombres y mujeres se piensan muy mucho lo de procrear porque tener hijos cuesta dinero y exige recursos b�sicos cotizados (techo y trabajo) aderezados con estabilidad y (generalmente) el favor de Cupido. Si despejamos las inc�gnitas en la ecuaci�n, el resultado son cifras delgadas.
As� pues, hoy es el D�a de la Madre, pero cada a�o menos mujeres se unen al club. En la �ltima d�cada el n�mero de nacimientos se ha reducido en 25,6%, seg�n el Instituto Nacional de Estad�stica (INE). Dice su Movimiento Natural de la Poblaci�n publicado en noviembre de 2025 que en Espa�a las mujeres tienen 1,1 hijos, que nacen 318.000 beb�s al a�o y que el retraso pertinaz de la maternidad llega ya a los 32,6 a�os.
Vivimos en un pa�s donde una de cada 10 criaturas nace de una madre de 40 a�os o m�s, muchas de ellas haciendo eslalon para embarazarse mediante t�cnicas de reproducci�n asistida.
En un d�a como hoy y en este escenario tan diferente al de d�cadas atr�s, dibujamos un retrato at�pico de la maternidad por la edad de las mujeres que lo protagonizan. Mercedes Ca�as dio a luz con 25 a�os y Susana V�zquez, con 50, justo el doble.

Mercedes Ca�as posa con su beb� en El Burgo de Osma, donde vive.Concha OrtegaICAL
La primera, madrile�a, vive en El Burgo de Osma (Soria) y su caso, aunque ella misma reconoce que sorprende, no es tan anecd�tico. A su edad, otras 8.000 mujeres en Espa�a han sido madres en el �ltimo a�o, seg�n el INE. Son pocas, pero muchas m�s que las 288 que parieron con 50 o m�s a�os, como Susana, una alicantina que apur� los extremos.
Todo parece indicar que la de Mercedes es lo que se conoce como una beb� trampa. Tiene tres meses, est� despierta, y su madre puede permanecer al tel�fono con Yo Dona sin interrupciones. "El primer mes fue durillo, pero la ni�a es un amor. Desde luego no me puedo quejar", dice.
Los obst�culos que a muchos llevan a retrasar la paternidad no se cruzaron en su camino. La vivienda en su localidad soriana es m�s asequible que en una gran ciudad y las distancias cortas facilitan la log�stica que prev�n tener su marido y ella: "Los dos trabajamos y necesitamos que sea todo lo m�s sencillo posible. Nuestras familias est�n a 200 kil�metros", cuenta. Reci�n casados, buscaron pronto un embarazo. Lleg� rapido. Rapid�simo incluso. Pero bien est�: "S� que es una suerte, porque hay gente que tiene complicaciones", sostiene. Su marido, 10 a�os mayor, fue palanca de aceleraci�n para decidirse a tener hijos, aunque ella siempre tuvo claro que quer�a ser una madre joven. "Somos cuatro hermanos y he visto a mi madre siempre muy feliz. Hoy en d�a es un lujo tal y como est� la vida y considero un regalazo haber podido hacerlo", admite.
Como era de esperar, es la primera de sus amigas en estrenarse en esto de los beb�s y aunque alguna se qued� en shock al conocer la noticia, nadie la ha cuestionado. �No te apetecen los planes de la gente de tu edad, las discotecas, los viajes..?, preguntamos. "Al final, cada uno tiene sus intereses y todos est�n bien. Irte de festi o tener un beb�. Cuando mis hijos, si tengo m�s, empiecen a ser m�s independientes, seguir� siendo joven. No siento que me est� perdiendo nada. Yo tengo una personalidad tranquila y entiendo que para quien quiera salir mucho un beb� no es una opci�n, pero a m� no me ha costado adaptarme a mi nueva vida", dice.
En los planes de esta pareja caben m�s hijos, por lo menos otro. "Mis hermanos son el mejor regalo que mis padres han podido hacerme nunca y quiero lo mismo para mi hija. Entiendo a las chicas que quieren tener su carrera [Mercedes trabaja como fisioterapeuta], viajar, salir... Son proyectos distintos y yo ya no me imagino mi vida sin mi beb�", afirma segura.
Una de las consecuencias de salirse del molde, como ella, es la soledad. No obstante, considera que todas las maternidades son solitarias. Si tiene dudas recurre a su madre ("mi referente") y si le apetece desconectar del mundo beb� una charla con sus amigas, ajenas a este universo, resulta de lo m�s efectivo.
No ha sentido de forma directa miradas reprobatorias por su maternidad temprana, aunque cree que las madres son permanentemente juzgadas. "Vivimos en una sociedad que quiere beb�s, pero no madres. Quiere que haya relevo generacional, pero a los cuatro meses hay que volver a trabajar. Es un tiempo rid�culo. �C�mo puede ser?", se queja. En los planes de esta pareja est� apurar las bajas de maternidad y paternidad, cruzarse los horarios para ocuparse de la beb� y llevarla, cuando cumpla un a�o, a la escuela infantil. "Con las familias lejos lo tenemos todo pensado. Un hijo no es un paquete de Amazon que puedes devolver si no te encaja", a�ade.
Adem�s del escrutinio social que viven las madres, en el caso de Mercedes hay que a�adir los que pueden sobrevenir por su juventud. En su caso, los desmonta: "Soy creyente, pero la religi�n no ha sido mi motivaci�n para ser madre. Tampoco respondo al perfil de cayetanita que sale en redes sociales con los ni�os vestidos a juego. Yo soy mileurista". Y otro m�s: "Tambi�n la gente suele pensar que el embarazo ha sido un accidente, pero en mi caso tampoco", r�e.
�No habr�n influido, entonces, las altas capacidades intelectuales que tiene diagnosticadas Mercedes?, insistimos. "No creo que sea m�s madura por eso, sino por mis experiencias vitales. Mi madre tuvo una enfermedad cuando era peque�a y yo soy la mayor de mis hermanos. �Desde hace mucho s� coger beb�s y poner bodis!", responde.
Aunque reconoce que tener a su ni�a es lo mejor que ha podido hacer ("alucino por c�mo me gusta todo lo que hace y por el amor tan incondicional que siento"), se muestra prudent�sima a la hora de animar a otras a tener un beb� a los 25: "Recomendarlo es muy atrevido. Quiz� por mi juventud la recuperaci�n del parto ha sido muy buena y las noches sin dormir se arreglan con un caf�, pero cada persona tiene su momento".

Susana V�zquez.Espasa
Nuestra otra protagonista, Susana V�zquez, cumplir� 52 a�os la semana que viene. Naci� en Suiza y con 12 a�os la separaci�n de sus padres la trajo a Alicante. Se considera tradicional, disciplinada, sana, ordenada. Sus planes vitales, en realidad, no andaban muy lejos de los de Mercedes: siempre quiso hijos y sigui� los pasos que la teor�a marca para llegar a ellos. Independizada desde los 19, busc� la solvencia de una casa, la tranquilidad de un trabajo fijo (es polic�a local) y una pareja estable. Todo muy normativo.
Despu�s lleg� la vida con sus cosas.
Las cosas: "Me fui a vivir a Madrid por amor y a los 33 a�os, cuando todo parec�a perfecto, descubr� que mi novio me enga�aba con otra. Tambi�n se muri� mi perro, que hab�a sido mi compa�ero de vida, con 14 a�os". Lleg� la nube nig�rrima de la depresi�n. Se rap� el pelo, necesit� medicaci�n, se vio sola en una ciudad que no era la suya. Ante semejante giro de guion, sus amigas le recomendaron congelar �vulos, y lo hizo.
Como Dios aprieta sin ahogar, se enamor� de su compa�ero de patrulla y encontr� en el deporte su sanaci�n. Susana es un referente en el atletismo de ultrafondo: es subcampeona de Espa�a en 100 kil�metros, ha corrido el Marat�n de las Arenas (una prueba de 250 kil�metros) y ha competido con la selecci�n espa�ola en carreras de 24 horas. "�l quer�a tener hijos pero nunca le parec�a buen momento. Corr�amos, esqui�bamos, buce�bamos... Nos recorrimos medio mundo. No me enga��, yo estaba feliz con esa vida y me dej� llevar".
El tiempo pas� y lleg� otro giro vital radical, sin tragedias ni frases grandilocuentes, pero sin marcha atr�s: "Un d�a como otro cualquiera me despert� y me dije: 'Tienes 49 a�os y se acab�. Tu sue�o de formar una familia es imposible ya'". Rompi� con su novio con serenidad y decidi� disparar su �ltimo cartucho, sabedora de que en las cl�nicas de reproducci�n asistida no la admitir�an si cumpl�a los 50, una barrera no legal pero s� oficiosa que marca el l�mite para intentar un embarazo.
Acudi� a una en Valencia ("a Juana Crespo, la ginec�loga, le pondr�a un monumento", dice), se pusieron manos a la obra y al primer intento de fecundaci�n in vitro, bingo. "Tengo a�os, pero tambi�n un buen f�sico. Mi doctora me dijo que no ten�a por qu� tener un embarazo de riesgo y que me fuese tranquila. Segu� haciendo deporte, con sentido com�n. Tuve un embarazo de lujo", cuenta hoy. Su ni�o tiene ya un a�o y nueve meses.
A Susana, asegura, le han dicho de todo en su perfil p�blico de redes sociales, donde goza de cierta notoriedad. Desde las esperables "abuela y vieja" hasta "mala madre e inconsciente", acus�ndola de arriesgar su gestaci�n con las carreras. Ella le quita hierro a los comentarios con la seguridad de quien transita un camino consciente y feliz, el mismo que la ha llevado a escribir Elegir sin miedo (Espasa), el libro que acaba de publicar: "Me dec�an que perder�a a mi hijo, pero par� a la semana 40. Que no podr�a sola, y puedo. Estoy disfrutando de mi maternidad como nunca imagin�", lapida.
Los haters, asegura, no le hacen da�o, aunque la acribillen. "Con 20 a�os no lo habr�a soportado, pero ahora tengo calma, confianza en m�, he hecho cursos de primeros auxilios para ni�os, de porteo, de todo. Me he formado para hacerlo lo mejor posible. �A m� me van a amedrentar? Adem�s, los avances m�dicos est�n para que las mujeres podamos tener tiempo para vivir y ser madres m�s tarde si queremos", dice.
La rutina de este cohete de mujer se circunscribe a su hijo, su perro y su trabajo. "Fue a la guarde a los 14 meses y mientras yo trabajo de noche, con �l est� una ni�era. El resto del d�a estamos juntos y solos, porque mi familia est� lejos. Hacemos colecho [duermen juntos], sigo dando el pecho, jugamos durante horas... Si he tenido un hijo es porque quiero estar con �l", sentencia.
Salvo por su edad, se considera una madre normal. Echa de menos dormir del tir�n, como cualquiera que tenga un beb�, pero no a�ora los viajes ni la vida despreocupada de anta�o: "S� que hay mujeres que llevan mal la maternidad porque la vida te cambia mucho, pero a m� no me importa. He viajado por medio mundo, he estado hasta en Australia, y aunque viv� los a�os 90 en Levante, siempre he sido muy sana. Estoy encantada con mi ni�o".
Naturalmente, tambi�n tiene respuesta para las preguntas sobre el ma�ana. Sabe al dedillo qu� decir ante las cuestiones m�s funestas: �y si le pasa algo y deja a su hijo desamparado? �C�mo lidiar� con la maternidad cuando su hijo tenga 20 a�os y ella sea una anciana? Esta es su munici�n prevista: "Como polic�a, soy consciente de la realidad. Mi madre es mayor y no podr�a ocuparse, pero mi hermano y su mujer s�. Esas cosas ya est�n habladas", remata. Tampoco se olvida del sustento a largo plazo de su peque�o, por si la parca quisiera anticiparse: "Desde que naci�, hasta la m�s m�nima propina de alguien para que le compre ropa o un regalo va directa a su cuenta. �Yo misma le hago los bizum!".
As�, Susana tiene atado y bien atado todo aquello cuanto puede controlar. Conf�a en su gen�tica y en su salud y no se siente en riesgo. Al menos no m�s que cualquier otra madre. No le preocupan ni la edad ni las arrugas y cuando llegue el momento, sabe que tendr� que afrontar una conversaci�n con su peque�o: "A lo mejor me pregunta si soy su abuela o por qu� no tiene padre. Y le dir� que somos un tipo distinto de familia y que no existe un solo modelo".
Hoy, D�a de la Madre, Mercedes saldr� a comer fuera y espera alg�n "detallito" de su marido; Susana celebrar� a la suya en Alicante y har� lo propio consigo misma. Buenos planes para este domingo.
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