Ana Longás e Inés Serra han creado una marca de AOVE premium que trasciende lo meramente culinario. Hasta el nombre tiene su aquel

Los aceites de la firma fundada por Ana Longás e Inés Serra.
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En un mundo en el que el ruido muchas veces lo invade todo, hay quien se empeña en cambiar el rumbo con pequeños grandes proyectos. Inés Serra (30) y Ana Longás (45) se conocieron trabajando en el sector de los eventos y la comunicación y entre cliente y cliente, la última le comentó a la más joven el proyecto que tenía en la cabeza desde hacía siete años y que nunca se había atrevido a llevar a la práctica. "Creía que había un hueco para crear una marca de AOVE premium con unos valores y un storytelling que conectaran con un cliente actual", recuerda al otro lado del teléfono la senior del tándem.
Hace un año, cuando decidieron hacerlo realidad, ese hueco en el mercado seguía existiendo. "Somos un país que produce un aceite excepcional pero muchas veces la imagen no se corresponde. Es un sector aún muy tradicional, en el que cuesta mucho arriesgar". Ellas, que han hecho de su diferencia de edad una manera de entender y llegar a dos generaciones, tenían claro que querían romper inercias y se propusieron aportar su granito de arena a esa tendencia que defiende bajar revoluciones, poner en valor la excelencia del producto y hacer de lo bonito un valor imprescindible. Es una mezcla que trasciende lo meramente gastronómico.
Así nació 370, un aceite de oliva virgen extra premium cuyo diseño, cuidado al máximo, es toda una declaración de intenciones. "Queríamos conectar con las nuevas generaciones y con aquellos que se cuidan, valoran los detalles y persiguen el bienestar por encima de todo".
Este oro líquido gourmet, un producto tan nuestro y a la vez tan desconocido en muchos aspectos, fusiona en la nueva marca gastronomía y estética, bienestar y diseño. El aceite se elabora en una almazara en Jaén y se trata de un AOVE "de máxima frescura y pureza, joven y vivo" que llega intacto desde el fruto hasta la botella. "Tiene una cantidad altísima de antioxidantes naturales, lo que hace que sea una fuente de salud y bienestar real", aclara Ana. Era una de sus prioridades cuando arrancamos el proyecto.

Ana Longás (de pie) e Inés Serra.
"Queríamos hacer el aceite más delicioso del mundo con un altísimo contenido en polifenoles. El bienestar y la salud están en la base de todo lo que defendemos", dice Ana, quien se confiesa "una gran consumidora de AOVE". A su juicio hay que hacer mucha pedagogía en torno a este producto. "Hay mucha gente que aún piensa que todos los aceites de oliva virgen son iguales y no es así".
Todo en 370 tiene un porqué. El nombre se corresponde con el Pantone del mismo número. Ofrecen dos aceites, 370 y 370+, más intenso de sabor y cuya botella cambiará cada año con el color Pantone correspondiente que se elija. "Este año nuestra edición limitada refleja el Cloud Dancer 11-4201, el recién coronado color del año 2026: un blanco sereno y discreto que simboliza paz, desconexión y nuevos comienzos", explican en la marca.
También a la hora de venderlo quieren diferenciarse. "Tenemos nuestro punto de venta online, pero a su vez queremos que esté en centros de Pilates, en tiendas de moda o diseño y, por supuesto, en tiendas gourmet". Los 15 años que las separan les permiten entender mejor el entorno. "Durante mucho tiempo, lo habitual era llevar una botella de vino a una cena; ahora se lleva también aceite. Las prioridades han cambiado", asegura Ana. Con pocos meses en el mercado, las opiniones que les han llegado no han podido ser mejores. "Ahora estamos trabajando en un tamaño más pequeño, de 200 ml, para eventos y regalos".
Pack de lujo 370con dos dos botellas (500 ml cada una. 61,50 euros). Se venden juntas o separadas.





























