Enolog�a
El heredero de la firma austr�aca que convirti� la copa en una herramienta de precisi�n visit� Madrid para demostrar que el cristal tambi�n puede transformar la percepci�n del vino

Maximilian J. Riedel, el CEO de la firma austr�aca.
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Maximilian J. Riedel no es solo un CEO; es el guardi�n de un legado que respira desde 1756. Como und�cima generaci�n al frente de la m�tica firma austr�aca Riedel, este influencer del cristal (con m�s de 600.000 seguidores en Instagram) ha sabido combinar la herencia de una familia que lleva 270 a�os fabricando vidrio con las exigencias del siglo XXI. Desde 2013, �l es quien dise�a cada colecci�n, actuando como nexo de uni�n entre las f�bricas del coraz�n de Europa y un consumidor global que ya no solo busca un objeto, sino una experiencia sensorial.
La marca, referente absoluto en cristaler�a t�cnica, fundamenta su �xito en el principio de que "la forma sigue a la funci�n". No se trata de est�tica, sino de ingenier�a: demostrar que no existe el vino perfecto, pero s� la copa ideal para cada variedad. Bajo esta premisa, Riedel ha revolucionado la cultura del servicio, convirtiendo el acto de beber en una experiencia pedag�gica donde el cristal act�a como un altavoz de los aromas y texturas del vino.
Recientemente, Madrid se convirti� en el epicentro de esta filosof�a con la celebraci�n de la Riedel Wine Glass Experience en el hotel Rosewood Villa Magna. Organizada por Euroselecci� (distribuidor oficial de la marca en Espa�a y l�der en el sector de alta gama), la cita permiti� a profesionales y aficionados comprobar, de la mano del propio Maximilian, c�mo una copa puede transformar radicalmente la percepci�n de un cabernet o un chardonnay. En una sesi�n magistral, se utiliz� la serie Veloce, el �ltimo hito de la marca en ligereza y precisi�n, para evidenciar que, en el mundo del vino, el continente es tan vital como el contenido.

- Riedel celebra 270 a�os de historia. �Qu� queda del legado original y qu� ha tenido que reinventar para este siglo?
- Hemos tenido que reinventarlo todo, constantemente. No nos quedamos quietos. Somos una empresa vibrante, siempre impulsada por la nueva generaci�n, pero influenciada por la anterior. Nuestro gran valor es que seguimos siendo un negocio familiar con m�s de 1.000 empleados en el coraz�n de Europa. Somos fabricantes, no solo dise�adores o distribuidores; controlamos toda la imagen, desde el dise�o inicial hasta el producto final.
- �Por qu� cree que hoy m�s personas invierten en cristaler�a premium? �Es marketing o una b�squeda de estatus?
- Mi filosof�a es que no hacemos marketing, sino que presentamos la verdad. Por eso reunimos a tanta gente en nuestras catas; para que lo vean ellos mismos. El mundo del vino est� cambiando: bebemos menos cantidad, pero mucho mejor que las generaciones anteriores. El cambio clim�tico y la demanda de vinos con menos alcohol obligan a que mis copas se adapten sin descanso a estas nuevas tendencias varietales.
- Dice que la gente gasta m�s que nunca en experiencias, pero menos en decorar sus casas. �C�mo sobrevive una marca de lujo a eso?
- Es cierto, la gente prioriza viajar y salir a restaurantes sobre la decoraci�n o la construcci�n de casas. Por eso me enfoco en la sensualidad de la experiencia. Si tuviera una sola copa, tendr�as un 50% de posibilidades de que te gustara o no. Al tener tantas colecciones, multiplico las opciones. Ahora la tendencia es buscar copas extremadamente delgadas y ligeras; perdemos durabilidad, pero es la demanda m�s alta que tenemos.
- �Es dif�cil equilibrar la artesan�a tradicional con la eficiencia industrial moderna?
- Es una pregunta clave. Somos de las pocas empresas en Europa que a�n ofrecen productos hechos a mano junto a otros fabricados a m�quina. Pero ser� honesto: el arte de lo hecho a mano en Europa se est� muriendo. Nadie quiere producirlo y pocos quieren pagar su precio real. Si la Uni�n Europea no protege nuestra industria con aranceles a la importaci�n, empresas como la m�a podr�an desaparecer.

- �C�mo convence a un esc�ptico de que la forma de una copa cambia f�sicamente el sabor del vino?
- Solo hay una manera: que lo huela y lo pruebe. No hay otra. El vino es una experiencia sensorial, personal y privada. Cuando la gente ve c�mo el mismo vino cambia de apariencia y sabor solo por el cristal, se quedan impactados. Ah� es cuando se convierten en clientes.
- De todos sus dise�os, �cu�l es su favorito o su pieza m�s preciada?
- Es dif�cil decir cu�l es tu hijo predilecto, pero estoy especialmente orgulloso de la copa que dise�amos para Dom P�rignon. Trabaj� codo con codo con su Chef de Cave para crear la combinaci�n perfecta que funcionara con todas sus a�adas y estilos. Es mi obra maestra hasta la fecha.
- �C�mo ve la crisis actual de mercados como el chino y el excedente de vino europeo?
- Es un gran desaf�o. Mercados como China han reducido dr�sticamente el consumo por razones pol�ticas y eso ha llenado los almacenes de vino europeo. Est�bamos tan hambrientos por exportar que olvidamos ense�ar a los nuevos consumidores europeos a beber vino.
- Usted tiene m�s seguidores en redes que bodegas m�ticas como Vega Sicilia o Petrus. �Es la educaci�n el futuro del sector?
- Absolutamente. El vino es la bebida de nuestros padres y la generaci�n joven a veces siente miedo de parecer tonta al pedir una carta. Necesitamos tomarlos de la mano y educarlos. Mi trabajo es ser un embajador viajero; duermo en un pa�s diferente cada semana para transmitir este mensaje. Si no ense�amos a los j�venes a disfrutar del vino de forma f�cil y sin miedo, el sector tendr� un problema muy serio.




















