La pen�ltima
Esa ama de casa fantasiosa, ese poeta adolescente y ese se�or que a los 70 decidi� escribir una epopeya medievaloide de 1.000 p�ginas. Ellos son el futuro

Uno de los expositores de venta de libros en el �ltimo Sant Jordi.ARABA PRESS
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Mi autor favorito del d�a de Sant Jordi es ese que planta su mesita y su silla plegables en una esquina cualquiera de Barcelona, despliega ah� sus libros y los vende como se ha hecho toda la vida: en persona, en directo, cara a cara, cuerpo a cuerpo, lector a lector. Hay muchos y muy variados: desde amas de casa que por las tardes teclean romances de lujo y estilo a adolescentes orgullosos de su primer poemario. Sus libros, publicados por ellos mismos de manera independiente, adolecen de portadas no demasiado est�ticas, problemas de edici�n y m�s erratas de las tolerables. Aunque no m�s que las que quienes s� hemos publicado con editoriales tradicionales olvidamos corregir en nuestros manuscritos. Pero a nosotros nos las arreglaron nuestros editores. A ellos no. Como decimos ahora: respect.
Tras alguna de esas mesitas endebles y dign�simas est�n los autores superventas del futuro. Muchos de los del presente empezaron sus carreras literarias en lugares todav�a m�s despreciados por el stablishment editorial: foros en internet, plataformas de publicaci�n online gratuitas... Sin salir de ah�, algunos de esos escritores (algunas, sobre todo) se convirtieron en firmas leid�simas. Fen�menos como 50 sombras de Grey o M�s que rivales nacieron en esas catacumbas electr�nicas que La Literatura con L may�scula a menudo ridiculiza.
Cuando esos textos, muchas veces colgados por entregas (�como Dickens!), son finalmente repescados por las editoriales, se convierten, nos guste o no, les guste o no a los Escritores con E may�scula, en libros con todas las de la ley. Y, a juzgar por las listas de ventas, con todas las de la ley de la oferta y la demanda.
Las trayectorias vitales de algunos de los autores m�s le�dos del mundo son muy curiosas. No frecuentan los c�rculos de la intelectualidad, pero sus cifras de ventas son alt�simas. Y la necesidad que tienen de que les otorguen la A, de Autor, may�scula es ninguna. Claro que qui�n ans�a ahora esa distinci�n cuando muchas de las estrellas de la literatura (E may�scula, L may�scula) que s� la tienen lo que no tienen es calidad literaria real. Pero ventas, millonarias s�, ellos tambi�n. Esa facturaci�n es lo que sostiene el velamen. Por ejemplo, el de ese se�or venerado y omnipresente al que llaman por ah� BIC cristal porque, como en el a�ejo spot televisivo, �escribe normal�. Vende fenomenal, eso s�.
El d�a de Sant Jordi, tras las mesas pobretonas con libros autoeditados, hay autores que escriben normal. Otros lo hacen fatal. Pero unos pocos son, seguro, extraordinarios autores, genios incluso. O los pr�ximos millonarios de las letras. Esa ama de casa fantasiosa, ese poeta adolescente y ese se�or que a los 70 decidi� escribir una epopeya medievaloide de 1.000 p�ginas. Ellos son el futuro de la literatura. Con F may�scula y L may�scula.



























