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Más de medio millón de venezolanos viven en España, sumando los que residen en el país de manera regular o irregular. En Venezuela hay en tono a 150.000 españoles, teniendo en cuenta personas con doble nacionalidad. Y los lazos a uno y otro lado de Atlántico se remontan a siglos atrás. Con estas cifras, es normal comprender que la preocupación por los terremotos que han sacudido a Venezuela haya alcanzado a todas las instituciones del Estado, y el Ejecutivo no haya dudado en enviar ayuda una vez conocida la magnitud del seísmo.
España ha amanecido con la noticia del temblor de la tierra venezolana, pero con una apretada agenda por parte de algunas de las principales autoridades a las que este tipo de tragedias conciernen. Para empezar, el Rey, Felipe VI, viajaba hacia México con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para mantener un encuentro con Claudia Sheinbaum. Ese traslado en avión del Ejército del Aire y del Espacio suponía horas de desconexión del Monarca y el jefe de la diplomacia española.
Antes de marcharse, Zarzuela publicó un tuit expresando de parte de los Reyes "apoyo al pueblo venezolano ante la tragedia causada por los dos terremotos que han afectado al país" y aseguraban querer transmitir su "solidaridad, nuestro cariño y fuerza para todos los heridos y las comunidades que han sufrido este desastre". Más allá de la publicación, la excepcionalidad de la situación provocaba que la Reina Letizia ofreciera unas declaraciones improvisadas antes de entrar en un acto.
En ellas, la esposa de Felipe VI aseguraba que el Monarca "como el resto de ciudadanos de este país, está muy preocupado y siguiendo las noticias después de esos dos terremotos en Venezuela que han dejado de momento la cifra de fallecidos que intuyen que será mayor y todo ese destrozo por la tragedia". Doña Letizia subrayó que "España ha ofrecido ya su ayuda y estamos esperando a que haya toda esa operación para poder colaborar en las próximas semanas que van a ser un gran desafío en el rescate de las posibles personas con vida y luego la reconstrucción, que será un gran un reto".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asistió al pleno del Congreso, se limitó a publicar un tuit: "Todo mi apoyo y el de España al pueblo venezolano tras los devastadores terremotos de esta noche. Nuestros pensamientos están con las víctimas y sus familias", escribió.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores apuraba los minutos previos a subirse a un avión para reaccionar en público. Concedió una entrevista a Radio Nacional de España y envió un comunicado trasladando toda su "solidaridad y apoyo al pueblo hermano venezolano tras los fuertes terremotos que ayer asolaron el país". Antes de despegar, además, habló por teléfono con el ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil.
Según fuentes de Exteriores, el jefe de la diplomacia española quiso "trasladarle toda la solidaridad y ofrecerle toda la ayuda de España, a través de la AECID así como la Unidad Militar de Emergencias (UME); propuesta por el Ministerio de Defensa". Según han informado, durante la escala del viaje del Rey y Albares, en República Dominicana para repostar, el diplomático volvió a hablar con Gil para concretar esa ayuda.
En consonancia a esas palabras, el Ministerio de Defensa movilizó a 54 efectivos del segundo batallón de la Unidad Militar de Emergencias para apoyar en el rescate de víctimas tras el terremoto. El segundo batallón, establecido en la base aérea de Morón de la Frontera, en Sevilla, está compuesto por mando y plana mayor, dos compañías de intervención, la compañía de Ingenieros. De su mando depende también la Unidad de Intervención de Emergencias Naturales de Canarias. Esta Unidad, especializada en rescates, ya estuvo desplegada en los terremotos de Turquía y Marruecos.
La capacidad del equipo USAR combina el empleo de perros de búsqueda especialmente adiestrados y de dispositivos específicos como cámaras de rescate o geófonos. Buscan la ruta más rápida para ir al país, en un avión del Ejército del Aire y del Espacio, pero mirando dónde aterrizar, pues el principal aeropuerto de Caracas se encuentra cerrado tras el terremoto.
Por su parte, la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo (AECID), se encontraba lista para entregar ayuda humanitaria, aunque no se concretó la cantidad y la llegada de esos lotes de ayuda inmediata, formados por material de primeros auxilios y comida.
A ese esfuerzo coordinado se ha sumado sobre el terreno el trabajo de la embajada y consulado, que permanecieron abiertos para coordinar ayudas y atención consular a los españoles en la zona. De momento, hay una española de origen vasco que permanece como desaparecida.
Similar es la labor que la embajada de Venezuela en Madrid. Timoteo Zambrano, nuevo embajador, llegó a España hace apenas un mes y aún no ha presentado sus cartas credenciales ante Felipe VI, trámite indispensable para poder operar con total normalidad en el país. Es él quien debe lidiar desde España con la crisis provocada por el terremoto. Desde la misión diplomática pidieron a sus compatriotas "mantener la calma" y mantenerse informados por "los canales oficiales".
El viernes, con Albares ya aterrizado y operativo desde Ciudad de México, se espera tener más información de la ayuda de España.
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