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En la campa�a del refer�ndum del Brexit, hace ahora diez a�os, hubo un d�a que cambi� el panorama para los mercados financieros. Fue el 21 de febrero. La libra lleg� a caer un 2,4% a lo largo de la jornada, aunque finalmente el descenso fue del 1,8%. �La raz�n? Que el entonces alcalde de Londres, el conservador Boris Johnson, anunci� su apoyo a la salida del Reino Unido de la Uni�n Europea.
Diez a�os despu�s, sin embargo, casi nadie recuerda que Johnson fue la figura verdaderamente decisiva del 'Brexit'. Es m�s, todo el mundo parece haberse olvidado de Boris Johnson, pese a que �l fue el primer ministro que alcanz� el acuerdo final para la salida del Reino Unido de la Uni�n Europea en 2019.
El art�fice del 'Brexit', a d�a de hoy, parece haber sido Nigel Farage, entonces europarlamentario del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP, por sus siglas en ingl�s), el tercer partido m�s votado del pa�s, pero sin ninguna posibilidad de formar gobierno. Pocos d�as despu�s del refer�ndum, Farage anunci� su renuncia al esca�o y su retirada de la pol�tica, alegando que su objetivo, que era el abandono de la UE, hab�a sido conseguido.
Ahora, diez a�os m�s tarde, Farage parece el hombre destinado a convertirse en primer ministro del Reino Unido dentro de tres a�os cuando - salvo adelanto electoral, lo que no ser�a ninguna excepci�n en la historia del pa�s - se celebren la pr�ximas elecciones generales. A sus 62 a�os, este ex 'trader' de materias primas de la Bolsa de Londres, donde, curiosamente, pas� buena parte de su carrera trabajando para las entidades francesas Natixis y Cr�dit Lyonnais, acaba de concatenar su segunda gran victoria en unas elecciones locales brit�nicas.
La primera fue justo hace un a�o, cuando arras� en unos comicios y, con su caracter�stica falta de humildad, se autoproclam� "l�der de la oposici�n" a pesar de que su actual partido, Reform, solo tiene el 1,2% de los esca�os en el parlamento brit�nico. La segunda, ayer, jueves, cuando repiti� la haza�a. Su agenda es el claco, adaptado al Reino Unido, del 'turmpoismo': nacionalismo, anti inmigraci�n, bajadas de impuestos para las rentas altas, privatizaci�n parcial del Estado del Bienestar e intervencionismo del Estado en la econom�a.
Farage, as�, parece haberse convertido, contra todos los pron�sticos, en el hombre destinado a cerrar un siglo de alternancia entre el Partido Conservador y el Laborista. Su carrera ha sido at�pica. Su capacidad para sobrevivir a todo tipo de cr�ticas y crisis le hace merecedor del t�tulo 'tefl�n Tony', que se gan� el primer ministro laborista, Tony Blair, en referencia al material del que est�n hechas las sartenes, y al que no se pega nada.
El pol�tico brit�nico ha sobrevivido sin mayores problemas a la condena a diez a�os de c�rcel del m�ximo l�der de su partido en Gales, Nathan Gill, por recibir "decenas de miles" de libras de Rusia por hacer declaraciones en favor de Mosc� ante los medios de comunicaciones y en sus intervenciones en el Parlamento Europeo, del que era diputado. Ha escapado de la combusti�n de la imagen de su gran aliado, Donald Trump, uno de los personajes m�s impopulares de la pol�tica brit�nica actual. Igual que todo el mundo asocia a Farage al 'Brexit', nadie lo hace a su famosa foto con Donald Trump, ambos con el dedo pulgar en alto en se�al de victoria, en diciembre de 2016, en el acenso de la vivienda de �ste �ltimo, que acababa de ganar las elecciones. Claro que tampoco parece haber un alma en el Reino Unido que asocie a Farage a los efectos negativos del 'Brexit', una propuesta que hoy rechazan ente el 5% y el 65% de los ciudadanos. Ni que un presunto antiglobalista como �l haya utilizado para�sos fiscales en sus transacciones financieras.
La supervivencia pol�tica de Farage es, como la de Donald Trump, el triunfo de la heterodoxia. Primero fue conservador y despu�s fund� UKIP. Tras dimitir de UKIP y dejar la pol�tica alegando, al estilo Albert Ribera, que 'quiero una vida", volvi� al partido para forzar a los conservadores a llevar a cabo el 'Brexit' m�s 'duro' posible. Tras la salida de la UE, 'refund�' UKIP en Reform, y volvi� a dejar la pol�tica. Se dedic� a aparecer en medios de comunicaci�n y a dar conferencias, pero en 2024 regres�. Ahora, su pr�xima parada podr�a ser Downing Street. Tal vez en coalici�n con el Partido Conservador. La gran diferencia, sin embargo, es que los 'tories' ser�an el partido minoritario del Gobierno. Otra opci�n podr�a ser una fusi�n de los dos con Farage, evidentemente, de l�der.
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