COMUNIDAD VALENCIANA
Tras fracasar en su intento de colar la reivindicaci�n en la reforma de la renta valenciana de inclusi�n, los de Abascal recuperan en Valencia la exigencia para asegurarse una posici�n de fuerza en el debate de las cuentas

El presidente valenciano, Juanfran P�rez Llorca, en una sesi�n de control en las Cortes.CORTS
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El PP valenciano congel� la negociaci�n con Vox de los presupuestos de la Generalitat de 2026 a la espera de que soplase viento favorable. Es decir, a la espera de que ambos partidos sellasen sus pactos auton�micos, como ha ocurrido tras las elecciones en Extremadura y Arag�n. Acordar unas nuevas cuentas en medio del fragor electoral era misi�n imposible, seg�n asum�an en el Gobierno de Juanfran P�rez Llorca.
El presidente de la Generalitat, por cierto, se juega su perfil negociador y la estabilidad del Ejecutivo auton�mico con los que ser�n sus primeros -y posiblemente �nicos- presupuestos de la legislatura. Sobre todo, teniendo en cuenta que ya logr� el apoyo de los de Abascal para suceder a Carlos Maz�n y ser investido presidente sin un pacto escrito de por medio. Con los contactos entre ambas formaciones engrasados, Vox ha decidido ahora cobrarse la factura de lo que ya dijo que no ser�a un cheque en blanco a Llorca.
En plena negociaci�n de las cuentas, Vox ha vuelto a sacar del caj�n la llamada "prioridad nacional", el t�rmino que emplea para pedir "la preferencia de los espa�oles" frente a los inmigrantes en el cobro de ayudas sociales o vivienda. El grupo parlamentario ha registrado una proposici�n no de ley (PNL) en las Cortes Valencianas para "proteger el Estado de bienestar y asegurar su viabilidad futura", lo que obligar� al PP ha posicionarse sobre una demanda que plantea abiertamente "la preferencia de los nacionales en el acceso a ayudas p�blicas" seg�n el "principio de responsabilidad pol�tica y justicia social".
Los populares ya rechazaron en su d�a aplicar la "prioridad nacional" en la reforma de la renta valenciana de inclusi�n. Como contrapartida, Vox logr� endurecer los requisitos de empadronamiento, en l�nea con el concepto de arraigo que maneja ahora el PP de Alberto N��ez Feij�o.
"Yo creo en el arraigo"
Pero Vox vuelve ahora a la carga para enredar al PP valenciano y asegurarse una posici�n de fuerza desde la que negociar los presupuestos de la Generalitat, mientras los de 2025 siguen prorrogados. El propio Llorca ya ha delimitado el terreno de juego. "Yo creo en el arraigo", dijo esta semana.
Pero el portavoz de su Gobierno, Miguel Barrachina, ha enfriado el debate este viernes, el mismo d�a que el pleno del Consell acordaba presentar un recurso contra el real decreto del Gobierno central que ha puesto en marcha la regularizaci�n masiva de migrantes en Espa�a. "El Consell no est� por cuestiones terminol�gicas, sinceramente, sino en la gesti�n diaria", ha afirmado Barrachina en rueda de prensa.
Quien ha dejado abierto un resquicio ha sido el portavoz del PP en las Cortes, Nando Pastor. Preguntado por si su grupo apoyar� la PNL de Vox, ha asegurado que har�n como siempre: "Documentarnos para despu�s poder llegar a los acuerdos y a los consensos necesarios".
Las autonom�as que "tengan la tentaci�n" de aplicar medidas que vayan contra la Constituci�n "tendr�n al Gobierno de Espa�a enfrente", ha respondido la ministra y l�der del PSPV-PSOE, Diana Morant. La portavoz adjunta de Comprom�s en las Cortes, Isaura Navarro, ha calificado de "enga�o" la propuesta de Vox y ha pedido "un poco de cordura" al PP para que no "siga los pasos" de Abascal. Espa�a "no es un pa�s racista", ha sentenciado. De momento, la patata caliente est� en el tejado de los populares.
























