惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

宝玉的分享
宝玉的分享
NISL@THU
NISL@THU
E
Exploit-DB.com RSS Feed
L
LINUX DO - 热门话题
L
Lohrmann on Cybersecurity
K
Kaspersky official blog
Project Zero
Project Zero
Cisco Talos Blog
Cisco Talos Blog
T
The Exploit Database - CXSecurity.com
P
Palo Alto Networks Blog
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
T
Threatpost
S
Schneier on Security
G
GRAHAM CLULEY
The Hacker News
The Hacker News
T
Threat Research - Cisco Blogs
Scott Helme
Scott Helme
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
P
Privacy & Cybersecurity Law Blog
C
Cyber Attacks, Cyber Crime and Cyber Security
Cyberwarzone
Cyberwarzone
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
T
Tor Project blog
AWS News Blog
AWS News Blog
Simon Willison's Weblog
Simon Willison's Weblog
cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
爱范儿
爱范儿
P
Privacy International News Feed
云风的 BLOG
云风的 BLOG
P
Proofpoint News Feed
S
Securelist
G
Google Developers Blog
The Last Watchdog
The Last Watchdog
Google Online Security Blog
Google Online Security Blog
美团技术团队
F
Fortinet All Blogs
小众软件
小众软件
Recorded Future
Recorded Future
V
Visual Studio Blog
B
Blog RSS Feed
H
Help Net Security
CTFtime.org: upcoming CTF events
CTFtime.org: upcoming CTF events
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Blog — PlanetScale
Blog — PlanetScale
博客园 - 聂微东
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
Martin Fowler
Martin Fowler
Latest news
Latest news
Spread Privacy
Spread Privacy
H
Heimdal Security Blog

Portada

Última hora del juicio contra José Luis Ábalos | La abogada de Koldo sorprende en el juicio y exhibe liquidaciones de gastos del PSOE para desmontar la versión del ex gerente del partido La OCDE advierte de la p�rdida de ingresos reales en Espa�a: la carga fiscal sobre el empleo crece m�s que los salarios Elsa Pataky impacta con un mini vestido y Juana Acosta apuesta por el romanticismo: los looks del d�a Juicio de r�cord en El Salvador: casi 500 presos juzgados a la vez por m�s de 47.000 delitos Nancy Cartwright, premio Fronteras del Conocimiento de Humanidades: "La filosofía tiene que ser útil para cambiar el mundo" S�nchez presionado por Feij�o y Nogueras habla en el Congreso de Catalu�a y Espa�a como "pa�ses" y acusa al PP de violar la Constituci�n con el pacto de Extremadura Los monos de Gibraltar comen tierra y alquitrán para poder digerir la comida basura de los humanos Urtasun cuestiona la sentencia que obliga a trasladar las pinturas de Sijena de Catalu�a a Arag�n: "No puedo compartirla, ignora el criterio de los t�cnicos" La guerra en Ir�n obliga a Lufthansa a cancelar 20.000 vuelos hasta octubre para ahorrar combustible Vox presume de su 'Prioridad Nacional' en la investidura de Guardiola: "No es racismo, pero no vamos a poner la alfombra a quienes vienen a delinquir" La jueza imputa a 15 personas por el esc�ndalo de la vivienda en Alicante, incluidos la ex concejala de Urbanismo y due�os de pisos Rufi�n: "Sorprende que quien se parece m�s a Abderram�n II que al Cid venda pureza" Feria de Abril: de Victoria Federica a Tana Rivera, el traje de flamenca se reinventa en el Real de Sevilla Guerra en Irán, última hora hoy, en directo | La Guardia Revolucionaria dispara contra un buque portacontenedores en el estrecho de Ormuz Relato in�dito de Marta Jim�nez Serrano: Feliz Sant Jordi El Comit� de huelga m�dica mantiene los paros por la falta de "propuestas �tiles" de Sanidad Yuri y Mili, la cara femenina de la regularizaci�n: "Pas� mucha humillaci�n por no tener papeles y se aprovecharon" El hermano de Delcy acusa al PP y Vox de financiar los "actos racistas" de la Puerta del Sol El atasco de la regularización en cada ventanilla: cinco funcionarios para una familia de 4 inmigrantes y más de una hora por solicitud La ANC, en riesgo de cierre, tras dispararse sus números rojos: "Está en cuestión la viabilidad económica de la entidad" El PNV "confiable" se lleva a 11.155 votos socialistas desencantados con Sánchez y tapona el 'sorpasso' de la izquierda 'abertzale' de Otegi El hostelero que impulsó la cocina asturiana en una antigua cuadra de Valdemorillo (con bodega del siglo XVI) El ejército estadounidense continuará su bloqueo de los puertos iraníes a la espera de una "propuesta unificada" OpenAI lanza ChatGPT Images 2.0, un generador capaz de diseñar revistas enteras Juicio del Bernab�u, pitos a Mbapp�, Camavinga y Vinicius y 'perd�n' del brasile�o: "Espero que Vini se quiera quedar muchos a�os en el Madrid" Mirchev, el búlgaro atrapado en Madrid que quiso vender tanques rusos al Cártel Jalisco Nueva Generación Del Madison Square Garden al Tercer Reich: la cara oculta de Paulino Uzcudun, el 'Toro Vasco' que intent� liberar a Jose Antonio Primo de Rivera con un comando Ignasi, el profesor que ha ganado la guerra de las Matemáticas en Cataluña: "Si reivindicas la tarima en el aula te llaman fascista" ¿Aspira el PP a gobernar en solitario? Peligra la m�tica tienda de discos de La Metralleta, a la que acuden Benicio del Toro y Bellingham en busca de "vinilos que no hay en ninguna otra parte" Despierta el gran palacio de la m�sica con sello del Atl�tico tras borrarse el hotel del proyecto sobre el Centro Acu�tico: m�s de 20.000 espectadores, grupos premium... �y gran competencia para el Movistar Arena? La letra peque�a de la ley "urgente" de Ayuso contra el "d�ficit" de viviendas: dos alturas 'extra', silencio positivo y s�lo una plaza de p�rking por puerta Andrés Millán, abogado: "Muchísimo cuidado con los bancos tradicionales e invertir en lo que te proponen. Es lo peor que se puede hacer" Adi�s a protegerse del sol s�lo en la playa: estos son los solares que, por texturas e ingredientes, se adaptan al d�a a d�a Mbapp� y Vinicius marcan para la redenci�n en la ajustada victoria del Madrid ante el Alav�s Dos horas con Jannik Sinner en la Caja M�gica entre televisiones, 'reels' y 'esenciales': "Tranquilo, estoy acostumbrado" Jannik Sinner: "Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre" Trump vuelve a prorrogar indefinidamente el alto el fuego ampar�ndose en una presunta "grave divisi�n" en el Gobierno de Ir�n Koldo registr� en persona en la Sepi la oferta de Aldama para la compra de su cuartel general en Madrid por 250 millones El PSOE se sienta en el Supremo: el ex gerente, Pedro Saura y los escuderos de Puente y Montero entre sobres y pelotazos Feijóo ya hace suya "la prioridad nacional" de Vox para no verse arrastrado por Abascal y blindar su electorado La medida estrella del plan de S�nchez: ayudas a j�venes para alquilar viviendas con opci�n a compra pese a que s�lo se han construido 628 en siete a�os La suerte de Morante: "Esa cornada es de las que deben resolverse en el hospital, pero precisamente el jefe m�dico de La Maestranza es especialista perianal" 24 horas en el hospital con Morante, el genio herido entre el dolor y la sedaci�n Javier Hidalgo quer�a un daiquiri El plan oscuro del gigante de la vigilancia para dominar el mundo: "Terminaremos sumidos en el autoritarismo o, directamente, en la extinción" Michael: La m�sica no es suficiente (**) Comer�s flores y culebras: �por qu� el abuso es un �xito literario? El Parlamento brit�nico aprueba la ley que prohibir� que se venda tabaco a los nacidos desde 2009: "Es un momento hist�rico" Detenido por estos brutales robos a ancianos en Murcia Carlos III recuerda a la reina Isabel en su centenario: "Estar�a profundamente preocupada" Del vestido bicolor de Mar�a Pombo al dise�o con pedrer�a de Isabel D�az Ayuso: los looks del d�a Tiroteo en las pir�mides de Teotihuac�n: Un hombre mata a una turista y se quita la vida 10 novelas en espa�ol recomendadas por el D�a del Libro 2026: Nerea Pallares, Luis Landero, Sara Barquinero, Jes�s Carrasco... Un 'Bol�var' espa�ol para la desinflada Patria Grande ¿Tiene solución el sistema de sanidad 40 años después? Vivimos más, pero esperamos más de 100 días una consulta La CNMC deja al Gobierno la 'patata caliente' de la multa a Red Eléctrica por el gran apagón 10 ensayos recomendados para el Día del Libro 2026: Historia, biografías, análisis e investigación para entender el presente Interior desautoriza a las cárceles y retira el aislamiento a presos peligrosos El Gobierno busca calmar la oposición de las CCAA y asumirá el 100% del presupuesto del nuevo Plan Estatal de Vivienda durante el primer año Villase�or, el l�der de los retiros de masculinidad que reclut� a Puyol para dar una charla que luego desapareci� del evento Vox exigirá a Feijóo para llegar a Moncloa que se eliminen los topes a la aplicación de la "prioridad nacional" Reservaba pisos tur�sticos y los ofrec�a como alquiler de larga duraci�n: detenido por estafar a 32 personas en Madrid Ayuso culpa al Gobierno de los problemas de las escuelas infantiles: "La falta de desarrollo normativo y una actitud desleal crean confrontación en la calle" De Chamartín a Vallecas y de La Latina a San Blas, 15 direcciones gastro fuera del circuito habitual que hay que descubrir en Madrid El regreso del chic francés: cómo llevar la chaqueta con peplum para un look de oficina o una cena especial El juicio a Begoña Gómez señala a la cúpula política y empresarial con un paseíllo antes de las elecciones 250 millones por seis edificios de la Sepi: la carta de Aldama que desmiente a María Jesús Montero La confesión 'póstuma' de Bárcenas ata a Rajoy a 72 horas de su declaración: "La operación se inicia por los responsables del PP" "Los querían engañar; les han pedido 200 euros a cada uno": la yincana del primer día de la regularización Sánchez articula la "narrativa" de la izquierda global para tejer una "red" que sirva de espejo frente a la ultraderecha Irán y Estados Unidos se enrocan en la máxima presión antes del fin de la tregua Aryna Sabalenka, número 1 del tenis femenino: "Antes de conocerla bien, creía que Badosa no era demasiado agradable y ella me confesó que pensaba exactamente lo mismo de mí" Marc Giró: "¿Ministro yo? Que no acabe ofreciéndole a Pedro Sánchez una sección en mi programa" Se busca a Paco Mart�nez Soria tras fugarse mientras se le juzgaba por matar a un m�dico durante un pique en la M-30 Cinco minutos de aut�grafos y selfis de Ayuso, la gran duda del premiado Alcaraz y la 'reparici�n' de Kroos en los Laureus: "Toni, est�s para jugar" Ceballos, Fran García, Asencio o Camavinga... Nadie se quiere ir del Madrid: 25 millones en ventas en tres años y 377 en fichajes Las impactantes imágenes de la cogida a Morante de la Puebla Morante de la Puebla, herido "muy grave" en Sevilla: sufre una cornada de 10 centímetros que le perfora el recto Las mejores hipotecas fijas, mixtas y variables de abril de 2026 Montero, desafiante en la comisi�n de investigaci�n del Senado: "Estoy aqu� exclusivamente por ser candidata a la presidencia de Andaluc�a" La justicia francesa llama a declarar a Elon Musk por las actividades de X y Grok Muere un inspector de Polic�a de forma accidental al dispararse su arma durante una intervenci�n en Guadalajara B�rcenas confirma en el juicio de 'Kitchen' que guardaba material en la nube sobre el 'caso G�rtel' y que pag� a un preso para "destruir una grabaci�n" La Comisi�n Europea rechaza que el TJUE se pronuncie sobre la sentencia de los ERE Los problemas para lograr la documentaci�n marcan el inicio de la regularizaci�n de los 500.000 inmigrantes: "Veo el proceso con mucha negatividad" La guerra de Ir�n pulveriza los beneficios de las aerol�neas: empieza el recuento de p�rdidas con decenas de compa��as en riesgo Del escotazo de Christina Aguilera a la elegancia ejecutiva de Isabel D�az Ayuso: los looks del d�a Impresionante incendio tras chocar dos camiones mantiene la A-3 en Cuenca cortada sentido Madrid Hallan raticidas en potitos de beb�s de la marca Hipp en la Rep�blica Checa despu�s del caso de Austria e investigan un lote en Eslovaquia Arbeloa, su futuro y el del Madrid: "Es decisi�n del club, no hace falta ninguna revoluci�n" Whisky, ca�as de lomo o botellas de vino, entre los art�culos favoritos en los hurtos de empleados de supermercados Los 'activistas constitucionalistas' que batallan para que la bandera espa�ola vuelva al Parlament de Catalu�a: "Ponemos en cuesti�n los excesos del poder nacionalista" Emiten una alerta de tsunami en Jap�n tras un terremoto de magnitud 7.5 frente a la costa de Honshu El Gobierno asume que le "queda poco aire" si no aprueba las medidas fiscales de Junts: "No sacaremos ni un decreto m�s" Muere Luis Brandoni, referente del cine, teatro y televisi�n argentina, tras un accidente dom�stico Impresionante captura de la Tierra de un astronauta de la Artemis 2 Albares critica a Mar�a Corina Machado y revela que pidi� refugio en la embajada en Caracas: "No se puede pedir ayuda y luego desmerecer a las instituciones espa�olas" Un destructor estadounidense captura un carguero iran� en Om�n Cortada la autov�a A-3 en Cuenca sentido Madrid por la colisi�n de dos camiones
El hombre que baila a los cuadros: "El flamenco no debe cortar las alas a quienes abrimos nuevos caminos"
Sara PoloTexto José AymáFotografías Reda SlaftiVídeo TextoFotogr · 2026-06-05 · via Portada

Un trueno rompe de golpe el silencio sepulcral. tracatrá-tracatrá-tracatrá. Y de nuevo, el vacío. Los zapatos negros ahora resuenan contra el mármol, ahora se deslizan con un leve siseo. Las paredes retumban, responden a la afrenta con un eco descarnado. El edificio vacío de buena mañana se estremece, se oscurece. No existen nada más que los colores vivos y las formas informes del surrealismo, nada más allá de esa sala 44 del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid en la que un hombre baila sin música.

En la que un hombre le baila a los cuadros

La cabeza lisa y brillante de Francisco Hidalgo resplandece mientras su cuerpo se agita. Zapatea, tracatrá-tracatrá-tracatrá, mira al infinito, a la nada, frena en seco, resbala despacio, lento, se vuelve con infinita quietud. Observa El proscrito deslumbrante de Roberto Matta (1966) y la impresionante composición lo envuelve, las cinco obras dispuestas en un cubo abierto terminan por acogerlo entre verdes, rojos y amarillos, lo funden con los gruesos trazos negros que recorren su geografía. Un universo abstracto como sus movimientos eclécticos, también como su mirada. Es imposible ponerse en su piel, ver con sus ojos, sonar con sus pies, sentir con sus manos, sumergirse en el misterio de su gesto. Pero a la vez, en esa concentración infinita y contagiosa, todo cobra sentido.

El bailaor toma aire, su pecho se infla bajo la camisa negra abierta que vuela en cada giro, suena la pintura, vibran los colores, su sombra se extiende sobre el lienzo, penetra en su historia, se adueña de su discurso. Llena el silencio. Hace tiempo que Francisco Hidalgo decidió que lo suyo era liberarse de las ataduras del ritmo y bailarle al silencio. Al silencio y a la pintura. Llegó al arte pictórico por pura curiosidad y se quedó a vivir en esa sinergia para convertirla en su gran proyecto de investigación.

«Yo siempre he querido bailar, pero necesitaba encontrar una forma personal de hacerlo, había algo en mí que no tenía cabida en el flamenco ortodoxo», asegura. Ni siquiera su propio físico se adapta a los cánones clásicos empezando por el pelo, o por la ausencia del mismo. Confiesa sotto voce que la alopecia le ha costado más de un disgusto y algún que otro rechazo los tablaos más puristas. «He encontrado en las artes plásticas una herramienta para llegar a mi cuerpo, a mi imaginario, para dar una consistencia a mi danza y encontrar otros mundos», explica. Ese camino lo ha llevado a bailar a las obras de los residentes de la Casa de Velázquez, a transformar en movimiento las fotografías de Paolo Gasparini y Carlos Pérez Siquier en la Fundación Mapfre, a trasponer en performance el universo de Oswaldo Guayasamín y a dejar que La Lectura lo acompañe hoy por los pasillos del Thyssen para sumergirse en su proceso creativo.

No es la primera vez que el museo madrileño acoge la confluencia entre arte y folclore español entre sus paredes. Por su programa Flamenco delante de un cuadro han pasado Niño de Elche, Esperanza Fernández, Sebastián Cruz o Ángeles Toledano desde que el primero sintió la imparable llamada de la inspiración ante uno de los últimos autorretratos ante el espejo de Lucian Freud. «Me llamó y me dijo que había compuesto una canción y que quería cantarla a capella delante del cuadro. Me pareció una muy buena idea y se la propuse a más artistas», rememora José María Goicoechea, director de comunicación de la institución madrileña y coordinador del programa. «Los músicos tienen una relación muy directa con el arte. Hay algo abstracto que conecta ambas disciplinas y a nosotros nos permite difundir el trabajo del museo de formas diferentes». «Se trata de romper imaginarios, al final todo va de eso», agrega, por su parte, el artista autodenominado «exflamenco», que hace ya dos décadas puso Bulos y tanguerías a la obra de Francis Bacon.

Pero regresemos a esta mañana solitaria en la sala surrealista del Thyssen. Plantémonos ahora ante el Campesino catalán con guitarra de Joan Miró (1924) como se planta Hidalgo ante el azul intenso con el que el pintor inició el camino hacia su particular lenguaje de signos tras su primera visita a París, en la que conoció a los poetas y artistas dadaístas y surrealistas. Desarrolla también el bailarín una especie de lenguaje paralelo. Su cuerpo no sigue fielmente las formas pero sí apela a la simbiosis. Todo es mucho más ligero, más silencioso, más suave que antes. El tiempo se para, las manos en alto giran y bajan, giran y suben, se repliegan. Resurge, abre sus alas y de golpe, rompe la simetría. El cuerpo desaparece, sólo hay brazos y cabeza. Y las suelas ocres de palo santo que se funden con el marco dorado. Por fin, se planta ante el Miró, le rinde honores, le habla con pitos, le interpela, recorre las líneas finas con sus manos. La puntera dibuja círculos en el suelo, el espectador entra en trance.

«Me ha llevado mucho a Vicente Escudero», reflexiona el bailaor más tarde, en alusión a uno de sus referentes que, como él, rompió las líneas clásicas del flamenco para entregarse al baile experimental, muy en contacto con los artistas y poetas del surrealismo -entre ellos, efectivamente, Joan Miró- en el albor de los años 30 del siglo pasado. Como sucediera con la danza del vallisoletano, la de Francisco Hidalgo encuentra a menudo la incomprensión de un público demasiado rígido para aceptar lo que se sale del canon. El gaditano abre Facebook y muestra algún comentario al azar: «Este tío está distorsionando el flamenco»; «Parece que está haciendo taichí»; «Esto no es flamenco, es un cosaco».

El aludido levanta la vista del teléfono: «Pues a mí esto no me afecta, a mí esto me pone. Me pone que la gente me insulte. Yo lo que quiero es que mi baile provoque, y a partir de lo pictórico consigo cuerpos interesantísimos que generan una respuesta en la gente». Vuelve al cuadro de Miró: «No me sugiere elegancia en los movimientos, lo que me inspira es, precisamente, romper con ese esteticismo de la tradición, de la forma correcta. Es en esas sensaciones en las que yo profundizo en busca de una coreografía. El arte a mí me suscita cosas, me mueve por dentro y lo que sale es auténtico. Noto mucho cuando veo algunos cuerpos impostados intentando hacer vanguardia, cuando fuerzan algo diferente sólo por el hecho de que sea diferente, no porque de verdad les surja del interior».

Pero entonces, ¿es flamenco esto que estamos contemplando, o es otra cosa? «El flamenco es la musicalidad a la que yo sujeto mi baile, el género por el que me rijo, pero creo que no todo en este arte debe ser sota, caballo y rey. Cada uno tenemos nuestra verdad y todas son respetables. La vida avanza, las mentalidades cambian y la ortodoxia no debe cortar las alas a quienes abrimos nuevos caminos», replica el bailaor, que se gana la vida, de hecho, en tablaos más o menos clásicos. Niño de Elche cita los Pensamientos verticales del compositor estadounidense Morton Feldman: «El flamenco, al igual que la luz de los cuadros de Rothko o que el viento que surca un monte, es algo sin origen ni objetivo». Y abunda: «Una de las cosas más maravillosas que tiene lo flamenco es que no conocemos su origen de una forma clara y certera, y eso posibilita la creatividad, la ficción, la mentira, que es donde se encuentra la verdadera belleza».

El mismo Lucian Freud que inspiró a Niño de Elche su De la intimidad: soleares-estudio y dio pie al ciclo Flamenco delante de un cuadro en el Thyssen provocó también que añadiera a su biografía el prefijo ex: «Cuando le preguntaron por su pátina surrealista, Freud alegó que su pintura, al contrario, lo que hacía era intensificar la realidad, y utilizaba ex e in para nombrar esos distintos acercamientos. Por su culpa me hice un anillo con la inscripción ex para la mano derecha y me estoy haciendo otro in para la izquierda», confiesa entre risas Francisco Contreras, el hombre tras el alias.

Ya 20 años atrás había encontrado una sonora inspiración flamenca en los retratos más perturbadores de Francis Bacon. «El sentido del flamenco no es estructural, como establece el canon. Más allá de lo estético, las formas de dolor, de enfermedad, del esfuerzo están intrínsecamente relacionadas con la idea del cantaor como un cuerpo resonante. El sadomasoquismo, la violencia, los toros, la sangre, lo marica, todo lo que tiene que ver con lo excéntrico, con el lumpen, con lo marginal, lo maleducado, lo gitano. Todo eso es flamenco. Nos quedamos con una forma muy tópica y eso es un error. Cuando hablamos de la santísima trinidad, cante, toque y baile, no hablamos de poesía y de pintura, de cuestiones elementales del ser que el flamenco ha tratado de mil formas diferentes».

Para Niño de Elche, un cuadro, sin duda, suena «de una forma material e inmaterial». Es la segunda la que interesa al artista ilicitano, la que lleva a una reflexión mucho más filosófica, similar a la que sirve de motor al cuerpo de Francisco Hidalgo. «Cuantos más estratos e interrogantes le coloques a la obra, a su historia, al pintor, más cosas nos contará el sonido, también de cómo lo leemos desde la contemporaneidad», asegura, y lanza una petición: «Hay que profundizar en el cuadro, no utilizarlo de fondo de escenario. La experiencia no consiste en cantar o bailar delante de una obra sino en sumergirse al máximo en ella y en lo que supone».

"El sadomasoquismo, la violencia, la sangre, lo marica, lo excéntrico, el lumpen, lo marginal, lo maleducado, lo gitano. Todo eso es flamenco. Nos quedamos con una forma muy tópica y eso es un error"

Niño de Elche

Ese trabajo previo de inmersión en la pintura llevó a Hidalgo unos días antes de su performance a recorrer la colección permanente del Thyssen en busca de imágenes que le provocaran. Primero subió a la segunda planta, la que termina en el siglo XIX. Y no sintió nada. Pero al llegar al siglo XX se dio de bruces con el monumental Rothko de dos metros y medio de alto y tuvo que sentarse. «Me dio mucha paz, mucha quietud, mucha reflexión, como entrar en otra dimensión», recuerda. «Estuve largo rato sentado contemplando ese rectángulo verde sobre morado y me di cuenta de que a todo el mundo le sucedía lo mismo. No pasaban por delante sin más. Se paraban, embelesados. Un señor se sentó a mi lado e incluso cerraba los ojos por momentos y hacía pequeños gestos con el ceño. Fue mágico».

La coreografía arranca, efectivamente, con una posición de rezo, las manos entrelazadas, la respiración lenta y profunda, el largo pendiente proyectado sobre el cuello. El rostro, fijo, no transmite emoción. La mirada se eleva, los dedos se mueven despacio y las líneas se abren, la mirada se eleva. Gira, gira rápido, rápido, ahora se ralentiza. La boca dice algo que el oído no percibe, el cuerpo se entrelaza en ángulo recto, un espasmo y el cuerpo cae al suelo.

«Es como entrar en un sueño, en un estado alterado de conciencia, como si te pusieras en órbita. Conectas y no hay nada comparable, todo el mundo debería experimentarlo. Cuando vuelves a la realidad ni siquiera recuerdas bien qué es lo que ha ocurrido. Es tremendamente difícil de explicar», describe el bailaor ante un café, largo rato después de deshacerse del traje y enfundarse el uniforme de calle, tras unos minutos de silenciosa ausencia para reconectar con el mundo real, para aterrizar. «Y cansa, cansa muchísimo», añade. «No es la parte física, los bailarines estamos muy preparados para eso, nos cuidamos mucho. Es la cabeza la que desfallece, es un profundísimo agotamiento emocional. Cuando se produce esa conexión entre artes en tu interior te vacías completamente, todo tu ser se pone al servicio de lo que estás experimentando. Es maravilloso pero madre mía, ahora mismo estoy reventado».

«Bailarín de circo», llamaban a Francisco Hidalgo en su Algodonales natal, junto a la Sierra de Grazalema, cuando de niño decía que quería ser bailaor. «Era el mariquita que sabía bailar sevillanas», rememora. Sin antecedentes flamencos, el niño Francisco bailaba en un local con el suelo de cemento, esquivando las ristras de ajos que colgaban del techo. Transformó el juicio ajeno en gasolina para su inspiración y sigue haciéndolo a los 40 mientras prepara el salto de su proyecto de investigación artística de los cuadros a la palabra. «Le voy a bailar a los versos de Arthur Rimbaud», anuncia. «Su rebeldía, su inquietud, sus ganas de mandar todo a la mierda para vivir una vida menos bohemia pero más cómoda... Me siento muy identificado con él». Sobre Rimbaud / del horizonte al silencio, dirigido por Susanne Zellinguer, tendrá un ensayo abierto el próximo 18 de junio en los Teatros del Canal de Madrid.