Cine
La pel�cula acumula un mill�n de espectadores en un mes y ha despertado cr�ticas por "manipulaci�n hist�rica" hacia el relato nazi de la ocupaci�n

Jean Dujardin y Nastya Golubeva, Los rayos y las sombras
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Esta es la historia de Jean Luchaire, el periodista pacifista que experimenta una �deriva fascista� y acaba siendo el brazo derecho de la propaganda nazi durante la ocupaci�n de Francia, ejecutado por �traici�n�. Es tambi�n la historia de su hija, la actriz Corinne Luchaire, que lleg� a ser bautizada como �la nueva Greta Garbo� y que hundi� su reputaci�n por sus devaneos con los colaboracionistas, fallecida a los 28 a�os con tuberculosis. Ellos son los protagonistas de Los rayos y las sombras, la pel�cula del a�o en Francia que ha convocado en un mes a m�s de un mill�n de espectadores, a pesar de las cr�ticas a Xavier Giannoli, por �manipulaci�n hist�rica y psicol�gica�, barriendo hacia los colaboracionistas y en detrimento de la resistencia.
En su defensa ha salido Jean Dujardin, ganador del Oscar por The Artist, alegando que su pol�mico papel de Jean Luchaire es un reflejo de la �paradoja� que todos llevamos dentro: ��l era un humanista de izquierdas en los a�os 30, pero su pacifismo era extremo y para �l acab� siendo cualquier cosa menos la guerra�. Meti�ndose en la piel de su personaje, Dujardin recuerda c�mo la percepci�n de Hitler por sus propios compatriotas en la ocupaci�n era muy distinta a la huella atroz que dej�: �Los dictadores no son siempre monstruos, suelen ser humanos y emp�ticos al principio�.
Para saber m�s
El propio Xavier Giannoli justific� as� su peculiar punto de vista de la ocupaci�n en el programa Quotidien de TF1: �Mi objetivo ha sido contar la historia de un colaboracionista y de su entorno. En la pel�cula queda muy clara la obscenidad repugnante de la gente que celebraba fiestas bajo candelabros y comiendo caviar durante la ocupaci�n�. El director ha asegurado que �el debate se ha polarizado tanto como las actuales l�neas pol�ticas� y que �el ascenso de la Agrupaci�n Nacional [de Marine Le Pen] ha influido hist�ricamente en algunos comentarios�. �La pel�cula no es una tesis hist�rica, ni un documental, no es justo decir que el prop�sito ha sido hacer que la gente empatice con los protagonistas�.
Las cr�ticas m�s demoledoras contra Los rayos y las sombras -toma su t�tulo de un poema de V�ctor Hugo- han salido precisamente de la izquierda, en medios como Lib�ration, L' Humanit� o Le Monde. �Estamos ante una total distorsi�n de los hechos, empezando por las fechas�, advierte la historiadora B�n�dicte Vergez-Chaignon en Le Monde. �La banalidad de decir que el personaje no es complemente bueno o completamente malo no justifica la compasi�n de los espectadores�.
La historiadora cuestiona tambi�n la relaci�n padre-hija entre Jean y Corrine Luchaire, obviando que �l ten�a otros tres hijos de los que nunca se habla en la pel�cula. Su labor como ministro de la informaci�n del Gobierno t�tere del mariscal Petain en Vichy pasa de puntillas en la pel�cula. As� como sus v�nculos con la Gestapo francesa o el enfrentamiento con su padre, Julien Luchaire, que tom� partido por la resistencia.
Otra de las cr�ticas al director es que la pel�cula est� narrada desde los ojos de Corinne Luchaire -interpretada por la joven revelaci�n Nastya Golubeva-, que recibe de entrada una soberana paliza a manos de los grupos que persiguen a los colaboracionistas tras la liberaci�n de Par�s. En su autobiograf�a, Mi extra�a vida, se narra su ascenso a la fama como musa del director L�onide Moguy en pel�culas como Prisi�n sin barrotes o El desertor, grandes �xitos en la preguerra. Denunciada p�blicamente tras la ocupaci�n, fue detenida en Italia y condenada a diez a�os de c�rcel por �indignaci�n nacional� -la tuberculosis acab� antes con su vida-.
M�s all� de su propia hija, la vida de Jean Luchaire estuvo marcada por su amistad peligrosa con el diplom�tico Otto Abetz, definido como �dem�crata, pacifista y franc�filo� en su juventud, que cay� en las garras del nazismo y que se convirti� en el influyente embajador alem�n en Par�s durante la ocupaci�n. A este complejo personaje le da vida August Diehl en Los Rayos y las sombras. El embajador fue acusado de ser el aut�ntico manipulador de Jean Luchaire desde que ambos fundaron el c�rculo franco-alem�n en la d�cada de los a�os 30. La pel�cula de Giannoli se centra en una etapa previa cuando Luchaire dirig�a Notre Temps, y defend�a �la promesa de un mundo nuevo, guiado por hombres mejores� frente al militarismo rampante. Una d�cada despu�s fund� Les Nouveaux Temps, el �rgano de propaganda nazi durante la ocupaci�n desde el que acab� lanzando la consigna de la persecuci�n de los jud�os en territorio galo. El resto es historia.






















