

























"La corrupci�n pol�tica organizada, nada menos que desde un Ministerio del Gobierno de Espa�a, est� disminuyendo la confianza de los ciudadanos en unas instituciones democr�ticas que estos delincuentes pervierten, poni�ndolas a su servicio". As� de categ�rico se refiri� este mi�rcoles el fiscal jefe Anticorrupci�n, Alejandro Luz�n, a la corrupci�n que anid� en el Ministerio de Transportes cuando lo dirigi� el anta�o todopoderoso Jos� Luis �balos.
A lo largo de una exposici�n de una hora y cuarenta minutos, el fiscal de Sala abund� en la gravedad de la causa que ha llevado al banquillo de los acusados al tambi�n ex secretario de Organizaci�n del PSOE, a su ex asesor Koldo Garc�a y al empresario V�ctor de Aldama. Describi� el operativo de la presunta organizaci�n criminal y los roles desempe�ados por cada uno de sus integrantes. El fiscal asegur� que los acusados "pronto vieron la oportunidad de obtener, un lucro, un beneficio mutuo, al abrigo, al socaire, del cargo que ostentaba Jos� Luis �balos como ministro del Gobierno de Espa�a".
El jefe Anticorrupci�n agreg� que la organizaci�n criminal naci� con "innegable vocaci�n de permanecer en el tiempo", estuvo operando "varios a�os" y "proyectando su actuaci�n delictiva". "�De qui�n es la iniciativa?", se pregunt� Luz�n para concluir que "probablemente fuera tanta la insistencia como poca la resistencia".
El fiscal abund� que "ya como l�der de la organizaci�n, ya al menos como pieza clave, Jos� Luis �balos en raras ocasiones descend�a al terreno de juego, a la ejecuci�n material de los delitos, porque para eso contaba con el fidel�simo Koldo Garc�a", al que calific� de "esencial" porque canalizada "las peticiones de terceros". Por �ltimo, V�ctor de Aldama fue la persona que "en beneficio propio y de terceros aprovech� esa influencia que se garantiz� mediante el pago continuado de elevadas cantidades de dinero".
El jefe Anticorrupci�n aludi� al jurista, fiscal del Tribunal Supremo, Joaqu�n Francisco Pacheco, quien dijo que "el delito no surge a la realidad de la vida como Minerva, adulta y completamente armada, sino que recorre un camino". Y entonces Luz�n a�adi�: "Con la corrupci�n ocurre exactamente eso, que la corrupci�n no aparece de un d�a para otro con la entrega de 10.000 � por parte de Aldama a Koldo Garc�a y a Jos� Luis �balos, sino que comienza con favores, con peque�os regalos, con contactos, con un tratamiento, una moto o lo que fuera. El pago de la vivienda de la pareja de �balos, que es el primer, la primera d�diva identificada y, a partir de ah�, ya resulta mucho m�s natural el que unos y otros entreguen y reciban cantidades en met�lico".
El fiscal repas� de forma concienzuda -enlazando los testimonios prestados en el juicio con los whatsapps incautados por la UCO- todos los sobornos y tr�ficos de influencias que durante un mes se han enjuiciado en el Sal�n de Plenos del Supremo: la contrataci�n de las mascarillas; los enchufes de las amigas del ex ministro, J�sica Rodr�guez y Claudia Montes, en empresas p�blicas; las gestiones para el rescate de Air Europa; el chal� de La Alcaidesa como contraprestaci�n por la gestiones para favorecer a la empresa de hidrocarburos Villafuel; el piso de La Castellana como garant�a de pago a �balos; el piso de lujo de J�sica en Plaza de Espa�a (Madrid); los 10.000 euros mensuales...
Y ah� llego una segunda reflexi�n demoledora del jefe de todos los fiscales Anticorrupci�n de Espa�a: "Las actuaciones de poderes p�blicos que normalizan o movilizan las conductas de corrupci�n o descalifican a quienes tienen la responsabilidad de perseguir la corrupci�n pol�tica est� carcomiendo nuestro sistema democr�tico y solo una reacci�n contundente contra ella puede frenar". El fiscal a�adi� que estas pr�cticas corruptas "deslegitiman el Estado de Derecho y el principio de separaci�n de poderes".
Luz�n tampoco quiso perder la oportunidad en su informe para denunciar la situaci�n que se vive en las empresas p�blicas "colonizadas", "casi parasitadas por el poder pol�tico, en contraste con lo ordenado en el art�culo 103 de la Constituci�n, lo cual produce cierta desolaci�n". A�adi� que "el inter�s general es un concepto jur�dico determinado que no puede quedar sometido a la voluntad pol�tica arbitraria" e hizo una clara defensa de quienes deciden denunciar la corrupci�n.
Tambi�n abord� en su intervenci�n el fiscal Anticorrupci�n la confesi�n de Aldama. Record� la necesidad existente en pol�tica criminal de contar con investigados que "salen del entorno criminal y lo denuncian", a�adiendo que si esta colaboraci�n no se premia se "impondr� la ley del silencio". El fiscal de Sala -que eludi� convertir en un choque p�blico de trenes la orden de su jefa, la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, de impedirle solicitar una mayor rebaja de pena para Aldama- defendi� que "es posible apreciar la atenuante muy cualificada" para el comisionista.
Sobre este extremo, el representante del Ministerio Fiscal indic� que "la incentivaci�n de la colaboraci�n de personas que han tomado parte del delito mediante la rebaja sustancial o la exenci�n de la pena es una cada vez mayor sentida necesidad de pol�tica criminal para conseguir la obtenci�n de una prueba de unos delitos que de otra forma dif�cilmente puede ser alcanzado".
En este sentido, Luz�n calific� de "decisiva" la colaboraci�n de Aldama para descubrir aspectos que eran inicialmente desconocidos por los investigadores, en referencia a los ama�os por adjudicaciones de obra p�blica que se investiga en la Audiencia Nacional; causa por la que entr� en prisi�n el ex secretario de Organizaci�n del PSOE Santos Cerd�n. Destac� adem�s que sus manifestaciones "no han estado orientadas a ocultar o minimizar la intervenci�n propia de estos hechos".
El fiscal tambi�n dej� claro que las declaraciones de Aldama no son palabra de Dios cuando se�al� que "desde luego" el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, no era el n�mero 1 de la trama criminal, tal y como dijo el acusado.
Adem�s, el fiscal neg� haber firmado un pacto previo con el comisionista. "Frente a la cansina letan�a del pacto con el fiscal, lo �nico que hay por parte de la Fiscal�a es la estricta aplicaci�n de la ley", subray� el acusador p�blico. Y aun acatando la orden de la fiscal general, que asumi� sin querer generar pol�mica alguna, el jefe de Anticorrupci�n vio posible rebajar hasta en dos grados de la pena a Aldama, tal y como ha pedido su defensa y las acusaciones populares lideradas por el PP.
Junto a la atenuante muy cualificada -que permite llegar a una rebaja de la pena hasta en dos grados-, Luz�n tambi�n aludi� a la posibilidad de que la Sala le aplique el art�culo 570 quater del C�digo Penal para rebajar hasta en dos grados s�lo del delito de organizaci�n criminal.
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