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La plaza registr� un �No hay billetes�, pero con una expectaci�n de tarde de figuras; es decir, con una trascendencia m�s all� del �No hay billetes�. Y no s� si esa expectaci�n de tarde de figuras se tradujo por una exigencia que nos afect� a todos. El cartel de Fortes, David de Miranda y V�ctor Hern�ndez invitaba al m�ximo inter�s. M�s de dos horas y media despu�s, la decepci�n invadi� la plaza. Las expectativas ni siquiera se sostuvieron en la oreja que adorn� el bagaje de David de Miranda. Fundamentalmente porque qued� la sensaci�n de que hubo toros de la corrida de Alcurruc�n para bastante m�s. Y se gastaron con m�s coraz�n que cabeza.
A las 19:40, David de Miranda y V�ctor Hern�ndez protagonizaron el momento estelar cuando encendieron la rivalidad, tan necesaria, y provocaron el entusiasmo del p�blico, tan necesitado, con un tercio de quites por el palo del estoicismo. Hasta en cuatro ocasiones se batieron en duelo a puro huevo: dispar� Miranda por chicuelinas y gaoneras -ech�ndose el capote a la espalda en revolera- y respondi� V�ctor -que hab�a iniciado el combate- por saltilleras, tafallera, revolera y brionesa, puro Jos� Tom�s. Despu�s de medirse a ver qui�n se arrimaba m�s, un estrech�n de manos desat� un incendio de pasi�n en los tendidos. Enfrente tuvieron un pedazo de toro de 610 kilos, encornadura alirada y el carb�n de la casta.
David de Miranda brind� la muerte de este Heredero y construy� una faena de enorme coraz�n y limitada cabeza para hallar el quid de la explosiva embestida: falt� gobierno. Y el toro, sin gobierno, se remontaba, como si se enfadara. Gobernar una embestida as�, con la muleta retrasada, se hac�a muy complejo, y provoc� otra emoci�n distinta a la del toreo. Desde su verticalidad -ya desde los estatuarios sin aire— lo encaj� todo: el disparo de Heredero y alguna tarascada. Pero cuando enganch� m�s adelante la arrancada redujo m�s al toro, que con dos puyazos, cuatro quites y 610 kilos arre� sin parar. Quiso remontar Miranda su larga labor de toma y daca apret�ndose por bernadinas, avivando los corazones. Cobr� una estocada, hubo petici�n mayoritaria y, ante eso, el presidente entreg� la oreja.
Una nueva y m�s asequible oportunidad se present� con el buen quinto, el �nico cuatre�o de la corrida cinque�a de Alcurruc�n. Muy hechurtado. Manse� en varas y fue algo tardo, pero cuando romp�a a embestir lo hac�a muy por abajo y con estilo. Hubo un notable inicio de Miranda, quien, sin embargo, volvi� a incurrir en la muleta retrasada. Cuando el toro quer�a repetir, se le hab�a quitado de la cara. Ante diferentes condiciones, el defecto del torero fue el mismo. Todo acab� a menos -tambi�n el toro- y ahora ni las manoletinas levantaron aquello. Agua.
Fortes -impecablemente vestido, inspirado en Cocherito de Bilbao- abri� la tarde con Cara-Fea, que bien guapo era. Un toro chorreado en verdugo, arremangado de pitones, muy bien hecho y muy pac�fico. Un mansito de preclara nobleza, a falta de una vida mayor, y finales en su humillaci�n; el malague�o -un tanto espeso de ideas- no interpret� bien al toro. Igual yerro, pero la mano era la izquierda -pese a que bord� una serie al natural avanzada la faena-. Y puede que la estrategia hubiera funcionado mejor al unipase m�s que en la pretensi�n de torear seguido, all� donde no hab�a continuidad. Toro de 25 pases. La espesura se alarg� hasta el aviso, y ya sigui� sin tope con un cuarto dibujado como una pintura. Fortes sali� como si se hubiera tragado el paraguas de tanto elogio el d�a 15. A torear para �l o buscar las foto. Pero ni para el toro, que fue un buen toro, ni para la gente. No hubo entente -tan cerrado con el toro-, s�lo buscando el buen trazo que posee. Otro trofeo al limbo. Mal con la espada. Ocasi�n perdida.
V�ctor Hern�ndez pech� con el peor toro, un tercero feo, que se ven�a andando y dormido, con el que no pudo estar mejor de lo que estuvo. O sea, bien. Cuando tocaba cerrar al alza con el sexto, un toro que embisti� con una manejabilidad agarrada al piso, se sinti� en la plaza el peso de la espesa tarde. V�ctor Hache se puso muy de verdad y tambi�n aport�, sin eco, la entrega que faltaba al toro. Se embebi� demasiado en el clich� de la fuente en la que bebe y se alarg� por dem�s: dos avisos. Con el lote de menos opciones, quiso mucho y esboz� lo m�s expresivo y caro. Pero conviene aplicarse aquello de Michi Panero: �En la vida se puede todo menos un co�azo�.
ALCURRUC�N / Fortes, Miranda y V�ctor Hdez.
MONUMENTAL DE LAS vENTAS. Domingo 24 de mayo de 2026. D�cima quinta de feria. �No hay billetes�. Toros de Alcurruc�n; todos cinque�os menos el 5�; serios y hechurados; baj� el feo 3�; bueno el 4�; muy encastado el 2�; con calidad el mansito 1�; de buen estilo el 5�; el peor fue el 3�; el manejable 6� se agarr� al piso.
FORTES, DE TABACO Y ORO. Pinchazo y bajonazo y dos descabellos. Aviso (silencio); dos pinchazos, bajonazo y estocada. Aviso (silencio).
DAVID DE MIRANDA, DE BLANCO Y PLATA. Estocada pasada y rinconera. Aviso (oreja): pinchazo y estocada (saludos)
V�CTOR hERN�NDEZ, DE MALVA Y ORO. Estocada (silencio); estocada y descabello. Dos avisos (silencio).
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