

























Actualizado
�He esperado esto toda la vida�. Juan Roig rescat� el baloncesto valenciano hace tres d�cadas y no pod�a contener la emoci�n al celebrar a pie de pista que Valencia Basket, por primera vez en la historia, jugara la final four de la Euroliga en Atenas. El equipo taronja ya no es un aspirante a la �lite europea, sino que ha entrado por la puerta grande, y para quedarse. �Recordaremos esta noche, pero vamos a jugar m�s. Jugar la final four te sube el cach�, advert�a el mecenas. Alentado por un impresionante Roig Arena te�ido de naranja, Valencia Basket amordaz� y vapule� a un Panathinaikos (81-64), que ni siquiera pudo agarrarse a las maniobras de distracci�n a las que acostumbra su t�cnico, Ergin Ataman. El turco no pudo hacer reaccionar a sus estrellas en un partido que nunca tuvieron de cara porque la noche estaba reservada para otros h�roes. Uno de los todopoderosos equipos de la Euroliga volvi� a caer por tercer partido consecutivo ante un rival que se hab�a citado con el destino.
Esta conquista hist�rica no era m�s que un sue�o cuando Juan Roig, tras ganar la Liga Endesa en la temporada 16/17, se fij� un reto: convertir a su equipo en un referente del baloncesto europeo. Da igual que en su palmar�s nacional, de momento, solo luzca una Liga y una Copa del Rey, el objetivo era abrirse paso en la Euroliga. Hab�a hecho tanteos, participaciones que hab�an dejado un regusto amargo y que deb�a reformular. Empez� por un pabell�n en el que el presidente de Mercadona ha invertido casi 400 millones de su patrimonio personal y sigui� por amalgamar un equipo a la altura que dej� en manos del entrenador que le hizo campe�n en 2017: Pedro Mart�nez. Con �l se fundi� en un profundo y sentido abrazo. �Si haces una instalaci�n como el Roig Arena, tienes que aspirar a competir con los mejores�, advert�a el magnate, que en nueve meses ha conseguido derribar otro muro y entrar en el selecto c�rculo del mejor baloncesto europeo, entre dinast�as que atesoran Euroligas como Olympiacos, Fenerbah�e y Real Madrid, que ser� su rival en semifinales dentro de una semana. "�ltimamente nos da para el pelo, porque nos ganan con mucha facilidad", recordaba Pedro Mart�nez. Despu�s de la fiesta del vestuario, y de la cena que prepar� el club, su mente est� ya en ese partido. Todos quieren que se cumpla la leyenda que figuraba en cada una de las 15.000 camisetas naranjas que regal� a los aficionados: �Largo ser� el camino�.

Saludo entre Pedro Mart�nez y Juan Roig.B. ALI�OEFE
Roig lo disfruta, y lo sufre, desde la segunda fila de asientos a pie de pista, con su mujer y sus hijas. El palco, aunque lo visite el presidente de la Generalitat, no est� hecho para �l. Su pasi�n es de aficionado, por eso recibi� en la bocana del t�nel a sus jugadores. "Hemos estado asustados todo el partido, pero hemos disfrutado", confes� el empresario.
Podr�a decirse que es lo �nico que comparte con Dimitrios Giannakopoulos, el empresario farmac�utico due�o de Panathinaikos a quien la Euroliga ha sancionado por sus amenazas. Estuvo en Valencia, comi� junto a sus jugadores y los acompa�� al pabell�n en el autob�s, pero no pudo entrar. Quiz� fue lo mejor que le pudo pasar porque el espect�culo lo dio Valencia Basket.
La primera canasta de los griegos lleg� a los dos minutos y 13 segundos y perdi� a Fared durante los dos primeros cuartos. El liderazgo de Montero en este arranque lo elogi� su entrenador: "Su paciencia y c�mo ha le�do el partido le han llevado a hacer el mejor partido de baloncesto desde que est� en Valencia. Se ha encontrado con una defensa muy f�sica, no quer�an que entrara en juego y ha tirado de concentraci�n confiando en su equipo", analiz� Pedro Mart�nez.
En el segundo cuarto, Panathinaikos quiso reaccionar, pero Valencia Basket se fue al descanso con una ventaja de 12 puntos con Badio y Braxcon Key como l�deres. Tan desquiciado Ataman, que recibi� una t�cnica por verter agua a la pista. Despu�s del partido lanz� una cr�tica disfrazada de advertencia: "Si tiran tantos tiros libres, con este criterio arbitral, ganar�n la Euroliga".
Su Panathinaikos solo apareci� en el tercer cuarto para dejar en la mitad el colch�n valenciano. No sirvi� de casi nada. En los diez minutos decisivos, dos triples de Thompson y De Larrea, cerraron el billete a Atenas. Tanto que los griegos renunciaron a su �ltima posesi�n. Hab�a ganador y nadie pod�a discutirlo.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。