

























El desfile de Chanel para esta primavera-verano incorpor� un detalle significativo que pas� inadvertido entre las aplaudidas creaciones de Matthieu Blazy. Muchas de las modelos se subieron a la pasarela con un bolso abierto –no cualquier bolso, el 2.55 de la firma francesa-colgado del hombro. No fue algo puntual. En Loewe, tambi�n en su colecci�n para esta temporada, Jack Mccollough y Lazaro Hernandez dieron un giro al ic�nico bolso Amazona, lanzado por primera vez en 1975, jugando a los trampantojos. Este nuevo dise�o, bautizado como Amazona 180, est� ideado seg�n se lee en la web de la marca "para llevarlo abierto, con un cierre oculto que asegura el compartimento principal", de manera que a primera vista, parece que la persona que lo porta se ha despistado y ha olvidado cerrar la cremallera.
En Fendi se sumaron tambi�n a este gesto inesperado y en su desfile primavera-verano 2026 presentaron por primera vez el bolso Way, una creaci�n con silueta trapecio que se presenta abierto dejando entrever su bolsillo interior. El bolso Bel Air o el Rodeo de Balenciaga reflejan tambi�n ese aire despreocupado de quien no teme llevar el bolso abierto. Los ejemplos son llamativos y lo suficientemente numerosos como para que este gesto se convierta en tendencia. En opini�n de Maripi Robles, experta en comunicaci�n, marca y cultura de moda, y CEO de la agencia de comunicaci�n No Solo Una Idea, esta tendencia no es casual sino que "responde a una voluntad muy clara de introducir una sensaci�n de gesto, de vida y de uso cotidiano dentro de la pasarela. El bolso abierto rompe con la idea del accesorio perfecto, cerrado, intocable y casi escult�rico. Lo convierte en un objeto en movimiento, m�s cotidiano, m�s habitado".
Despu�s de hacerse fuerte en la pasarela, la tendencia ha dado el salto a la calle por la puerta grande, conquistando a algunas de las mujeres m�s influyentes del mundo de la moda. Sin ir m�s lejos, el pasado 16 abril, Kate Moss era fotografiada en las calles de Londres con el bolso Amazona 180 en color negro. Este dise�o, puro lujo de aspecto desenfadado, encaja a la perfecci�n con el estilo de la brit�nica, abanderada del effortless m�s genuino. De hecho, la top ha llevado en m�s ocasiones su bolso abierto, y no a modo de trampantojo. En 2025, durante sus vacaciones en Ibiza, se hizo viral una imagen de Moss en la playa, ataviada con una blusa blanca, un bikini y un bolso de Herm�s abierto colgado en el antebrazo como si fuera un capazo playero cualquiera y no una compra de cuatro cifras (o m�s).

El nuevo 'Way', de Fendi, nacido para abrirse.
Lo cierto es que el bolso de Herm�s, que nunca se concibi� para lucir sin cerrar, a diferencia de otros bolsos vistos en la pasarela recientemente, se ha visto abierto en muchos estilismos recientes. A finales del a�o pasado, Victoria Beckham (por cierto, ella puso de moda en los primeros 2000 llevar el bolso colgado del antebrazo) apareci� en Par�s con su Kelly de Herm�s abierto de par en par. Pocas semanas despu�s, la actriz Jennifer Lawrence hizo lo propio con su Kelly. La moda ha dado un buen a�o a los carteristas, titulaba con humor la edici�n americana de Vogue hace unos meses en alusi�n a esta tendencia de popularidad creciente.
Una de las �ltimas en sumarse ha sido la actriz Sarah Pidgeon, uno de los nombres del momento gracias a su papel de Carolyn Bessette en la serie Love Story. La int�rprete ha trasladado de la peque�a pantalla a la vida real su gusto por las prendas relajadas y minimalistas. El pasado marzo, en plena promoci�n de la serie de Disney+, complet� un sencillo look de vaqueros, chaqueta y botines con un bolso marr�n de aspecto envejecido. En concreto, el mencionado modelo Rodeo de Balenciaga, con su solapa medio abierta. La modelo Amelia Gray o la actriz y cantante Hillary Duff, dos mujeres con estilos casi antag�nicos, tampoco se han resistido a este dise�o abierto, lo que demuestra su facilidad para adentrarse en todo tipo de armarios. La acogida de la tendencia est� siendo tan rese�able que incluso se ha visto en la alfombra roja gracias a Sarah Jessica Parker. La eterna Carrie Bradshaw cambi� su habitual Baguette de Fendi (un accesorio recurrente en Sexo en Nueva York) por el nuevo bolso Way de la marca italiana, en su caso un modelo marr�n chocolate con interior de lentejuelas rosadas.

Visto en el desfile de Chanel oto�o-invierno 2026.FOTO: LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT
�Y qu� hay del p�blico general, de quienes realmente compran (en caso de poder permit�rselo) esos bolsos? �Podr�a la tendencia sobrevivir m�s all� de lo aspiracional y aterrizar en las calles? Robles opina que podr�a llegar "de forma limitada y adaptada". Quiz� no sea muy pr�ctico pasearse por la ciudad con un bolso semiabierto (por mucho que el compartimento interior est� a resguardo), pero s� optar por "versiones m�s llevables: bolsos ligeramente desabrochados, cremalleras abiertas a prop�sito, solapas ca�das, interiores bonitos que se dejan entrever…", enumera la experta. Y a�ade que "no se trata tanto de llevar el bolso abierto como de incorporar esa idea de sofisticaci�n relajada, de lujo vivido, de imperfecci�n calculada". Las temporadas venideras demuestran que la tendencia no tiene fecha de caducidad pr�xima ya que muchas firmas han optado por mantener esta clase de dise�os entre sus propuestas m�s destacadas. S�lo es cuesti�n de tiempo que las marcas m�s asequibles lancen sus propias versiones. Ah� sabremos con seguridad si est� moda ha llegado para quedarse, al menos un tiempo.
Que la moda es clasista no admite discusi�n. Naci� precisamente para distinguirnos a unos de otros, e hist�ricamente se ha caracterizado por cambiar a medida que lo que propone llega a la masa. Aunque tambi�n de vez en cuando suceda al contrario -por ejemplo, la apropiaci�n de elementos del movimiento punk a posteriori, como sucedi� en los 90 para gran disgusto de algunos- lo normal es que el flujo sea en direcci�n descendente socioecon�micamente hablando: las grandes apuestas nacen en lo m�s alto del lujo y son por definici�n inaccesibles. Hasta que tiempo despu�s versiones descafeinadas (en el sentido de que el mainstream es por definici�n accesible y para serlo tiene que prescindir de elementos como la artesan�a o los tejidos de alt�sima calidad, por ejemplo) las propagan y banalizan. Vamos, hasta que a todo el mundo le parecen lo normal.
En la misma clave podemos leer la tendencia del bolso abierto. Por mucho que pueda justificarse como un a�adir naturalidad al look, lo verdaderamente rese�able a un nivel sociol�gico es que a�ade exclusividad. �Por qu�? Porque lo que dice el bolso abierto es, entre otras cosas, que la persona que lo lleva puede permitirse ir por la vida con un bolso abierto. Sin que le roben. Esa persona con ese bolso abierto no visita el Rastro madrile�o (o cualquier equivalente que se nos ocurra) un domingo cualquiera ni viaja en metro ni vuelve andando a su casa ni vive su ocio en bares populares o discotecas abarrotadas. Quienes llevan esos exclusivos bolsos abiertos van siempre en coches de lujo, probablemente tienen guardaespaldas, frecuentan restaurantes exclusivos y si salen alguna noche (para mezclarse con el vulgo) a un club de moda, siempre ir�n a la zona vip. Porque entre los lujos que puede pagarse hay uno important�simo: mucho m�s espacio vital que el resto de los mortales.
A falta de saber qu� opinar�an Katja Eichinger y los psic�logos de la moda sobre ese bolso que visto desde la teor�a freudiana es imagen del sexo femenino, ahora abierto de par en par, orgulloso, sin nada que esconder, lo que est� claro es que como marcador de estatus es una nueva estrategia que tendr� todo lo que quieras de dise�o..., pero desde luego tiene muy poquito de banal.
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