

















El Atl�tico de Madrid se sostiene en la pelea por llegar a la final de la Champions de Budapest por el coraje de una leyenda incombustible como Koke, por el perfecto encaje de un reci�n llegado como Marc Pubill pero, sobre todo, por los goles de Juli�n �lvarez y la varita m�gica que, aunque pasan y pasan los a�os, sigue teniendo Antoine Griezmann. "Mi gran ilusi�n es llegar a la final. Me preparo para ello", confesaba el franc�s que estrell� el 2-1 en el minuto 62 en la cruceta.
Hasta entonces hab�a sido Juli�n �lvarez quien visualiz� ante todo el Metropolitano que carga a su espalda el peso del ataque cuando lo necesita. Su balance goleador es extraordinario. Ha marcado 10 goles en 14 partidos y ha repartido cuatro asistencias. Solo en cinco encuentros europeos no ha visto porter�a y se ha sobrepuesto a los malos recuerdos de aquel fat�dico doble toque. Anoche tuvo un penalti y, sin dudarlo, lo marc� para igualar con una decena de goles desde los 11 metros a un mito como Milinko Pantic. Su figura en las eliminatorias clave de la competici�n se ha agigantado.
De hecho, se han convertido en el jugador rojiblanco que m�s goles ha marcado en una temporada en Champions. Al Tottenham en octavos le hizo tres y en el duelo de cuartos ante el Bar�a apareci� en el Metropolitano para cerrar la eliminatoria. El Arsenal era una estaci�n m�s hacia Budapest. El argentino detect� la laguna que se abr�a entre la espalda de Declan Rice y la defensa de Saliba y Gabriel y, desde ah�, anunci� peligro. Primero con un remate que salv� Raya; despu�s cabeceando un centro de Pubill. Su trabajo no solo era cazar el gol, sino presionar la salida de bal�n de un equipo que arriesga mucho y, en ocasiones, se equivoca. En ese corte del c�sped iba a jugar su partido.
Esta vez apareci� poco Lookman y Griezmann anduvo m�s ocupado en llevar la manija que en pisar el �rea en la primera parte. Tampoco colabor� Giuliano Simeone. Se llev� un golpe en el costado en un salto con Hincapi� al inicio del partido al que trat� de sobrevivir en la primera parte, pero que le dej� en el vestuario tras el descanso. Para entonces, el Atl�tico ya ten�a que remontar.
"El primer tiempo fue parejo, con poca posibilidad de gol para los dos. Es un equipo muy bueno, que no ha perdido en Europa y es primero en la Premier. Entraban los suplentes y eran mejores que los titulares", describi� Simeone. "En el segundo tiempo, ellos bajaron la intensidad y nosotros crecimos con orden a la l�nea del �rea, donde aparecieron Griezmann y Lookman. Tuvimos ocasiones pero no pudimos", resumi�..
El colegiado neerland�s Danny Makkelie fue otro de los protagonistas. No dud� en calificar de atropello el choque entre Hancko y Gy�keres en el �rea, y el sueco bati� a Oblak. Le toc� a Atl�tico el �rbitro que, en ocho partidos de Champions, ha se�alado cinco penaltis, cuatro de ellos en los primeros duelos de la fase de grupos que dirigi�. A�n le falta sumar uno m�s por manos de White y otro que anul� tras consultar el VAR.
"Para cobrar un penalti en unas semifinales de Champions tiene que ser penalti. Esto fue un penaltito. El contacto me pareci� m�nimo", defendi� Simeone. No estaba de acuerdo Arteta: "En la Premier estos dos penaltis no los hubieran pitado, pero en la Champions, s�. Lo vimos ayer. Luego no entiendo que no vea penalti a Eze", se lament�.
A la Ara�a al Principito les toc� jugar tambi�n contra eso, en contra y a favor. En la segunda mitad, su veneno emergi�. "A nivel de intensidad, presi�n y colocaci�n, ha sido mejor. Hicimos arreglos para presionar y vascular mejor .Tenemos que seguir as� en Londres. Va a ser un partido bonito para jugarlo, y tambi�n para sufrirlo en casa o en el estadio", advirti� Griezmann.
Juli�n �lvarez se benefici� de ese trabajo tratando de sacar oro de una falta colocadita a la escuadra. Incluso le dio para dejar solo a Lookman ante Raya. Le dec�a Simeone desde el banquillo que buscara porter�a y no dej� de hacerlo. Lo logr� de penalti y su nivel de confianza creci� hasta llevarle a intentar marcar un gol ol�mpico. Su noche la amarg� un golpe en el tobillo que le oblig� a retirarse en el 74. "Le har�n pruebas para ver qu� tiene", dijo Simeone. Seis d�as quedan para el partido de vuelta, para el que tambi�n es duda Sorloth, que no pudo jugar al resentirse en el calentamiento de unas molestias.
No dej� de jalear el Metropolitano, que se convirti� por una noche en el Calder�n, con 70.000 almas empujando para que su equipo volviera a una final de Champions. A la cita con la historia no quiso faltar el rey Felipe VI, que acudi� al palco invitado por el Atl�tico. Fue como aficionado, porque se le atribuye sentimiento rojiblanco, y no como jefe de Estado en acto oficial, algo que la Casa Real se encarg� de puntualizar. Junto al Rey, y con menos habilidad para esconder los nervios antes y durante el partido, estuvo el alcalde de Madrid, Jos� Luis Mart�nez Almeida, ferviente seguidor atl�tico que, con profunda emoci�n, cant� el himno como si estuviera en su asiento de abonado.
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