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Los lazos comerciales entre España e Italia mantienen su solidez. El 71% de las compañías italianas con presencia en el país prevé aumentar su facturación este año y el 47% contempla ampliar su plantilla de trabajadores, a pesar del complejo contexto internacional. Así se desprende del III Barómetro sobre el Clima y Perspectivas de la Inversión Italiana en España, elaborado por la Cámara de Comercio e Industria Italiana para España (CCIS) junto a Analistas Financieros Internacionales (Afi), y presentado este martes en la Embajada de Italia en España.
En su inicio, el embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino Grimaldi, ha señalado que "en un contexto internacional marcado por transformaciones profundas, conflictos y por la necesidad de reforzar la autonomía estratégica europea, esta cooperación económica adquiere un valor aún mayor y nos invita a reflexionar sobre el sentido más amplio de nuestra relación". A esto ha explicado que "la Unión Europea está llamada a asumir que una integración económica más ambiciosa es condición indispensable para sostener su competitividad en un escenario global cada vez más difícil".
Además, el informe detalla que el mercado español tiene un carácter estratégico para el 94% de las empresas encuestadas, y un 93% asegura que contempla seguir operando en España en los próximos cinco años. Esta apuesta se apoya en un stock de inversión superior a los 46.700 millones de euros, lo que mantiene a Italia como el quinto inversor extranjero con un 7,7% del total de la inversión después de Francia.
La actividad empresarial italiana contribuyó a generar y mantener más de 126.000 puestos de trabajo en 2024, es decir, 18.600 más que el 2023. Un equivalente al 0,6% del empleo total de España. De ellos, 76.000 son empleos directos y cerca de 50.000 son indirectos, fruto del efecto tractor sobre el tejido productivo nacional.
No obstante, el informe refleja una moderación coyuntural de la actividad inversora a corto plazo. Los flujos de inversión hacia España se situaron en torno a los 500 millones de euros en 2025, dejando una inversión neta de apenas 100 millones. Esta contención se enmarca en la incertidumbre geopolítica global. De hecho, las tensiones geopolíticas, como las que han ocurrido en los últimos años como la inestabilidad del acuerdo por el estrecho de Ormuz o los aranceles impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, constituyen el principal factor de preocupación para el 80% de las firmas, y un 45% señala el riesgo de posibles disrupciones en las cadenas de suministro.
La percepción sobre el entorno empresarial interno sigue mejorando. El clima de negocios alcanza los 3,3 puntos sobre cinco, mejorando una décima respecto al año anterior, y casi el 60% de las compañías lo califica como "bueno" o "excelente". El factor más relevante vuelve a ser la calidad de vida general, con una evaluación de 4,4 sobre cinco.
En el extremo opuesto, el apoyo público a los proyectos de I+D+i (Innovación, Desarrollo e Innovación) continúa siendo la asignatura pendiente recibiendo solo 2,7 puntos, una evolución calificada todavía como "insuficiente" por los empresarios.
Por otro lado, El sector energético sigue siendo el principal pilar italiano, con más de 30.800 millones de euros acumulados, pero los nuevos flujos muestran una presencia en sectores como la industria química, la logística y los servicios financieros.
Desde la perspectiva geográfica aunque la Comunidad de Madrid lidera el atractivo de cara a 2026 concentrando las previsiones de incremento de inversión del 66% de las empresas, seguida de Cataluña (20%) y Andalucía (14%), el capital italiano es cada vez más capilar. Regiones como Murcia y la Comunidad Valenciana han emergido recientemente impulsadas por nuevos proyectos industriales.
A la hora de expandirse, España sigue funcionando como un "puente" privilegiado. El 77% de las empresas italianas destaca el potencial del país para impulsar oportunidades de negocio en el Mediterráneo, mientras que un 42% la percibe como su principal puerta de acceso al mercado de América Latina.
Otro de sus participantes fue Marcos Pizzi, presidente de la Cámara de Comercio e Industria Italiana para España, que ha explicado desde su perspectiva las razones de los resultados del informe, señalando que "desde el 2014, 240,000 estudiantes italianos han estudiado en España y más de 220,000 españoles han estudiado en Italia" a esto ha agregado que "esa movilidad no es solo un dato educativo es una infraestructura invisible de confianza, lo que algunos llaman quinta libertad del mercado europeo, la situación de conocimiento y del talento".
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