




















Amadeu Garc�a
Actualizado
El Bar�a tiene la Liga cada vez m�s y m�s cerca. S�lo falta saber cu�ndo ser� un hecho. En un campo tan duro como el del Getafe, y con Lamine Yamal ausente ya por lo que queda de la competici�n, logr� una trabajada victoria por 0-2 gracias a los goles convertidos por Ferm�n, en las postrimer�as del primer tiempo, y Rashford. [Narraci�n y estad�sticas, 0-2]
El del ingl�s, de hecho, llegar�a con el rival volcado buscando la igualada, pero no aplac� del todo el �mpetu de un Getafe que trat� de seguir porfiando y que oblig� a los azulgrana a estar fuertes y concentrados en tareas defensivas. Un negociado en el que Pau Cubars�, a la pr�ctica ya todo un veterano a pesar de su juventud, se mueve con un aplomo y madurez que muchos ver�an impropios de su edad. Tanto para cortar ataques rivales, recuperar balones e, incluso, evitar goles pr�cticamente sobre la l�nea, tal y como hizo este mismo s�bado.
Los primeros compases del encuentro, desde luego, no fueron precisamente f�ciles. Enfrentarse a un equipo de Bordal�s es para el Bar�a como darse de cabeza una y otra vez contra un muro. El Getafe siempre busca incomodarlo al m�ximo. Empezando por un c�sped lo m�s alto y seco que permite el reglamento y siguiendo por un orden casi castrense y una rocosidad siempre al l�mite para que los azulgrana noten una y otra vez un agobio casi asfixiante. Ese manual, de hecho, les sirvi� a los azulones para conceder muy pocas ocasiones realmente peligrosas frente a un rival plenamente consciente de que ganar, tras el empate del Real Madrid a domicilio ante el Betis, era escribir una l�nea m�s de una sentencia para la Liga que sigue acerc�ndose inexorablemente.
Al entrenador del Getafe, quiz�s, se lo llevaron internamente los demonios cuando los de Flick, al l�mite del descanso, lograron al fin adelantarse en el marcador por medio de una acci�n a la contra. Pedri aprovech� una buena recuperaci�n de Cubars� para habilitar por sorpresa a un Ferm�n que, tras plantarse pr�cticamente solo ante Soria, envi� el bal�n al fondo de las mallas.
El 0-1, adem�s, tuvo una clara dedicatoria: Lamine Yamal. Ante la c�mara, el onubense repiti� el particular gesto, dibujar un tres, un cero y un cuatro con los dedos, el final del c�digo postal de Rocafonda y que uno de sus m�s ilustres oriundos ha hecho una y otra vez para festejar sus tantos defendiendo tanto la el�stica barcelonista como la de la Roja.
El 0-1 no cambi� demasiado el manual de Bordal�s con vistas al segundo tiempo, consciente de que estar a poca distancia pod�a darles a los suyos la posibilidad de rascar, quiz�s nunca mejor dicho, por lo menos un empate. Los azulgrana, por lo menos en el arranque del segundo acto, llegaron con algo m�s de claridad a los dominios de Soria, pero sin efectividad.
Tal vez por eso, Flick opt� por sacar del campo a Roony, poco inspirado, Gavi y Kound�, ambos cargados con una amarilla que, en el caso del franc�s, le impedir� medirse a Osasuna el s�bado que viene, y dar entrada a Rashford, De Jong y Araujo. Y el ingl�s, que sigue sin tener tanto protagonismo como lleg� a tener anta�o, acab� por marcar un 0-2 que, a la pr�ctica, despejaba del todo el camino del triunfo para los suyos.
El delantero cedido por el United se encarg� de culminar una jugada a la contra, arrancando desde su propio campo y en pos de un bal�n largo de Lewandowski para anotar el segundo tanto de los barcelonistas en el Coliseum a poco m�s de 15 minutos para el final del tiempo reglamentario. No mucho antes, el Getafe hab�a tenido una opci�n inmejorable para lograr ese 1-1 que dejaron en el alero durante tantos minutos. Cubars�, pr�cticamente sobre la l�nea, se encarg� de negar el gol despu�s de que Davinchi metiera un peligros�simo bal�n en el �rea barcelonista con un centro de golpeo tan inesperado como efectivo.
Pese al mazazo, los azulones no renunciaron a buscar la porter�a rival. Sus embestidas, no obstante, se estrellaron una y otra vez ante una esta vez s� ordenada y concentrada defensa azulgrana. Incluso, los azulgrana acabaron poni�ndole un poco al final del partido ese cloroformo que Flick tantas veces ha echado de menos y cuya ausencia, en alguna ocasi�n, ha acabado por costarles terriblemente caro.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。