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La llegada del crucero MV Hondius al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, ha desencadenado una crisis pol�tica sin precedentes entre el Gobierno de Espa�a y las autoridades canarias. La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa D�vila, ha denunciado p�blicamente el menosprecio del Ejecutivo de Pedro S�nchez, acus�ndolo de ignorar sistem�ticamente a las instituciones insulares en la gesti�n de esta emergencia sanitaria. Seg�n D�vila, el Gobierno central ha evitado cualquier di�logo abierto, una actitud que ya hab�a afectado previamente al presidente regional, Fernando Clavijo.
La tensi�n alcanz� su punto m�ximo cuando se confirm� que Espa�a permitir�a el atraque del buque en Tenerife para gestionar el brote de hantavirus. D�vila asegura haber enviado cartas a S�nchez y a los ministros competentes exigiendo transparencia, sin obtener respuesta alguna de sus gabinetes ni del delegado del Gobierno en las islas. La presidenta tinerfe�a calific� de "desprecio al pueblo canario" el comportamiento de los ministros que, al llegar al puerto el pasado s�bado, evitaron reunirse con las autoridades locales y portuarias para dirigirse directamente a los medios de comunicaci�n. "Ser�an incapaces de hacer esto con los gobiernos de territorios como Pa�s Vasco o Catalu�a", afirm� tajante.
Desde el punto de vista t�cnico, la gesti�n tambi�n ha sido duramente cuestionada. D�vila sostiene que las pruebas PCR obligatorias se podr�an haber realizado mientras el barco a�n se encontraba en Cabo Verde, aprovechando las colaboraciones del Instituto de Enfermedades Tropicales de Canarias en la regi�n. Adem�s, denunci� la falta de explicaciones sobre por qu� solo 14 personas viajaron en el avi�n espa�ol de repatriaci�n, que contaba con 210 plazas disponibles, dejando a otros ciudadanos extranjeros a bordo.
El operativo, catalogado como de riesgo biol�gico extremo (nivel tres), ha superado los tiempos solicitados por las autoridades canarias. Aunque se suplic� que el fondeo no excediera las 24 horas, el barco ha permanecido m�s de 30 horas en Granadilla. Para D�vila, el Gobierno ha actuado como "bravucones de patio de colegio" que imponen sus decisiones buscando �nicamente una "ventana pol�tica y diplom�tica" de buena imagen internacional. Mientras tanto, la preocupaci�n sanitaria persiste tras detectarse nuevos s�ntomas en una pasajera francesa y un ciudadano estadounidense.
























