Entrevista
El bienestar no es una meta que se alcanza: es un m�sculo que se entrena cada d�a. La neurocient�fica explica c�mo salir del piloto autom�tico y reprogramar el cerebro antes de que el estr�s cr�nico pase factura.
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Gaby Hostnik, especialista en neurociencia aplicada e inteligencia emocional.JOS� MAR�A PRESAS
�Te has percatado de c�mo bajan tus revoluciones en cuanto viajas a un lugar con mar? De repente, dejas esa inercia de ir corriendo. Respiras. Miras a tu alrededor, levantando la vista de tu smartphone y por fin paras. Gaby Hostnik (Buenos Aires, 3 de diciembre de 1979), especialista y entrenadora en neurociencia aplicada e inteligencia emocional, profesora universitaria, conferenciante internacional y divulgadora, explica c�mo nos estamos desconectando de nuestra esencia en un mundo acelerado.
En El futuro es lo que haces hoy(Ed. Bruguera) propone dejar de buscar el bienestar con esa escapada puntual y empezar a cultivarlo en el d�a a d�a. Su m�todo ense�a al cerebro con ejercicios pr�cticos a tener m�s presencia, claridad y sentido. "Quiz�s no somos conscientes, pero tenemos muchas herramientas a nuestro alcance para alcanzar ese estado de equilibrio que anhelamos, m�s duradero que la felicidad ef�mera", reflexiona la autora.
- �El bienestar es un proceso, no una meta?
- Uno acaba dominando lo que entrena d�a a d�a. As� como vamos al gimnasio, hacemos fuerza y levantamos m�s pesado, deber�amos impulsar la neuroplasticidad del cerebro. Yo lo llamo gimnasia emocional. Somos seres sintientes y sociales, as� que tambi�n es importante la intenci�n que nos est� guiando, con qui�n nos estamos rodeando, c�mo nos estamos cuidando...
- Vivimos en la era de la informaci�n y, sin embargo, nunca nos hemos sentido tan abrumados. �Por qu� el bienestar se ha convertido en otra fuente de estr�s, y c�mo podemos revertir esa din�mica?
- S�, y lo escucho cada d�a, tanto en mis clases como en las empresas con las que trabajo. El bienestar se ha convertido en una meta m�s: levantarse, agradecer, tomar agua, meditar... Una lista interminable que genera justo lo contrario de lo que busca. A nivel mental, lo m�s importante es aprender a cuidar c�mo pensamos. Eso tiene nombre: metacognici�n, una de las habilidades m�s complejas del cerebro. El problema es que vivimos en piloto autom�tico, sin ser conscientes de los pensamientos que nos habitan, y esos pensamientos impactan directamente en c�mo nos sentimos.
- �Qu� pasa si detecto que me estoy hablando fatal?
- Cuando logramos observarlo, podemos hacernos preguntas clave: �este pensamiento me acerca al bienestar o me aleja? �Es real o es una historia que me estoy contando? �Estoy buscando soluciones y oportunidades, o me estoy quedando atrapada en el problema? Nuestro di�logo interno generalmente es muy autocr�tico, y la autocr�tica dispara el sistema de amenazas del cerebro.
- Una de las grandes cr�ticas que se les hace a los psiquiatras es que explican la qu�mica cerebral sin tener en cuenta el contexto social. �Qu� piensa?
- Podemos aprender y aplicar la teor�a. Pero no es lo mismo estar en un entorno urbano que en un entorno natural; no es lo mismo vivir en un pa�s m�s seguro o m�s inestable; no es lo mismo sentirse solo que tener un grupo de amigos, una red, gente que te apoya... Todo eso influye en el bienestar.
- �Cu�l crees que es el mayor error que cometemos a la hora de intentar cambiar de h�bitos?
- Los 21 d�as para crear un h�bito no existen. Hay autores que hablan de 66, otros de bastante m�s. Pero el tiempo importa menos que la motivaci�n real detr�s del cambio. La fuerza de voluntad se agota, y no podemos depender solo de ella. Lo que s� es determinante es la repetici�n. Cada vez que repetimos un comportamiento, las neuronas que se activan juntas van trazando nuevas rutas en el cerebro: al principio son caminos estrechos, casi invisibles, pero con el tiempo se convierten en autopistas de cable de acero.
- �Y por qu� los prop�sitos de enero se acaban en febrero o la operaci�n bikini se repite cada abril?
- Existe algo muy estudiado: la ilusi�n de los nuevos comienzos. El 31 de diciembre sentimos que vamos a cambiar el mundo, y en realidad solo cambia un d�gito en el calendario. De ah� las listas de enero, el impulso del verano... momentos que se repiten pero rara vez se sostienen. Desde la neurociencia del cambio, hay dos factores que explican por qu� fallamos: el primero es la falta de compromiso real con nosotros mismos, esa desconexi�n profunda de lo que de verdad queremos. El segundo es la constancia, que no funciona igual para todos. Un atleta de �lite no se pregunta si salir a entrenar a las cinco de la ma�ana con tormenta: se pone las zapatillas, porque su vida entera est� organizada alrededor de ese prop�sito. Para el resto, construir esa constancia requiere algo previo: saber por qu� lo hacemos.
- �Crees que las comunidades est�n ayudando a que nos comprometamos m�s?
- Hay que tener en cuenta que el cerebro prefiere ahorrar energ�a y recorrer el camino ya conocido. Incorporar nuevos h�bitos requiere esfuerzo, compromiso, tiempo, energ�a y muchas veces dinero. Pero cuando incorporas un h�bito con otra persona, el cerebro lo consolida antes. Combinar esos h�bitos con retos tambi�n ayuda a que no decaigan.
- Con esto de los h�bitos sucede que queremos hacerlo todo ya, de la noche a la ma�ana. Y si fallamos, nos machacamos mucho y nos tiramos por tierra. �Qu� hacer con esta mentalidad del todo o nada y c�mo creer en que mejor hecho que perfecto?
- La culpa es uno de los peores depredadores del ser humano. Hoy est� muy de moda hablar de empat�a, pero nadie habla de la autoempat�a. Hay veces que uno flaquea en lo que quiere. Pero la autocr�tica severa, esa capacidad de juzgarnos sin piedad, es muy nociva y uno de los factores que m�s incide en c�mo nos sentimos. Tenemos una visi�n muy fatalista del futuro, adem�s. Por eso se dice que la mayor�a de los pensamientos que tenemos nunca ocurren. En la vida tambi�n hay grises. No pasa nada si te das peque�as recompensas: el cerebro se pone a tu favor.
- Serotonina, dopamina, oxitocina... �qu� podemos hacer en el d�a a d�a para activar estos neurotransmisores sin que requiera un esfuerzo enorme?
- Una de las cosas m�s demostradas para reducir la ansiedad es la meditaci�n, pero yo siempre digo que en vidas y agendas tan agitadas como tenemos ahora, es imposible pasar del estr�s alto al modo meditativo de golpe. Entonces, la recomendaci�n m�nima ser�a el deporte. La enfermedad cardinal del siglo XXI es el sedentarismo. Con 20 minutos de caminata r�pida ya empiezas a cambiar tu qu�mica cerebral. Muchas veces en el movimiento ocurren buenas ideas, se activa la creatividad, y nos saca del piloto autom�tico.
- �Ayuda expresar lo que se siente?
- Cuando tenemos la bater�a baja, si no podemos hablar con alguien en persona, podemos llamar a uno de nuestros seres queridos para contarle c�mo estamos. Pero ojo con juntarnos con personas que alimenten ese miedo: muchas veces uno se toma un caf� y la otra persona hace crecer esa bola.
- El estr�s cr�nico nos enferma, pero el cuerpo no distingue entre un peligro real y uno imaginado. �Qu� podemos hacer cuando la ansiedad nos desborda y el le�n que nos persigue no existe?
- La respiraci�n es lo que nos trae al aqu� y ahora. Cuando estamos entrando en un pico de ansiedad hay que centrarse en lo que podemos controlar. Mi actitud, mis pensamientos, la forma en la que trato a las personas, lo que elijo aprender, las personas de las que me rodeo... Es volver a los b�sicos: d�nde estoy, qu� me est� pasando y qu� necesito.
- Cada vez nos cuesta m�s leer un p�rrafo entero, vemos la televisi�n mientras hacemos scroll, necesitamos varios est�mulos a la vez para sentir que algo pasa. �Qu� le est� haciendo esto a nuestro cerebro?
- Hay autores que afirman que el nuevo coeficiente intelectual es el nivel atencional. Y tiene sentido: donde ponemos la atenci�n va nuestra energ�a, donde va la energ�a van las emociones, y donde van las emociones est�n los resultados. El problema es que estamos viviendo la era de la huida. Un cerebro tan hiperestimulado que ya no es capaz de tomar decisiones de forma completa. La nueva productividad es saber parar. Cuando uno le presta atenci�n al otro est� ejerciendo una generosidad, le est� haciendo un regalo.
- Sin embargo, hay poca gente mir�ndose a los ojos en las cafeter�as...
- Todos trabajamos con herramientas digitales, pero hay un sentimiento de soledad muy generalizado. Trabajando con l�deres en empresas de todo el mundo, me pregunto c�mo los j�venes van a desarrollar sus habilidades socioemocionales si est�n todo el d�a jugando en red o en teletrabajo y no salen. Los espacios de trabajo permiten la socializaci�n y el entrenamiento de habilidades, aunque uno no se d� cuenta.
- Vivir el momento y tener un prop�sito a largo plazo parecen dos fuerzas opuestas. �Se puede equilibrar la mentalidad hed�nica con una vida orientada al prop�sito?
- Presencia y atenci�n van de la mano, pero hay algo que hemos perdido: la mirada larga. Vivimos en la era del todo ya, y esa urgencia nos impide prepararnos para quienes queremos ser en el futuro. Lo veo claramente en el mundo laboral: ante los cambios constantes, hay quienes se paralizan en el miedo y quienes vuelven a formarse, a nutrirse de cosas nuevas. La diferencia est� en si tienes o no un horizonte. Por eso defiendo un bienestar integral: no solo el chute de placer inmediato, sino algo construido d�a a d�a. Sobre todo en un momento en que los cambios son continuos e impredecibles. Adem�s, vivimos m�s a�os que nunca.
- �Qu� acci�n de hoy tendr�a m�s importancia en ese ma�ana?
- Entender c�mo tu rol actual va a ir mutando te ayuda a prepararte para ese futuro proyecto.
- �Qu� le dir�as a quien cree que se est� fallando?
- Ah� son muy importantes las tribus o los mentores. No porque te vayan a dar la soluci�n, sino porque cuando nos vemos en un bucle dejamos de buscar. Yo practico pilates desde hace 14 a�os, pero tambi�n fui escaladora de roca. A la monta�a voy a ir siempre hasta que pueda, espero que hasta los 90 a�os. Pero uno va cambiando y encontrando nuevos intereses. Cada cerebro es �nico y necesita distintas cosas. Por eso la idea de la gimnasia es tan fuerte: en teor�a todo es pr�ctica.
El futuro es lo que haces hoy
Por Gaby Hostnik
Est� editado por Bruguera y se puede comprar aqu�. 360 p�ginas. 18,95 euros.























