
























Pablo R. SuanzesCorresponsal Washington
Actualizado
Bill Gates, fundador de Microsoft, uno de los hombres más ricos del mundo y uno de los principales filántropos de la actualidad, compareció este miércoles ante el Congreso de Estados Unidos en una esperada audiencia para hablar sobre su relación con el financiero pederasta Jeffrey Epstein. Gates subrayó a su llegada que su comparecencia era "voluntaria", aunque algunos congresistas señalaron que su actitud en el encuentro a puerta cerrada fue más combativa de lo esperado. "Nunca presencié conductas delictivas ni victimicé a nadie", dijo.
Su relación de años con Epstein es conocida, está documentada y le ha causado un daño considerable. Si fueron las infidelidades las que acabaron con su matrimonio, ha sido su amistad con el financiero la que le está costando una fortuna en relaciones públicas, gestores de crisis y asesores de imagen. Las invitaciones a cenas y eventos han ido desapareciendo y la reputación que había cultivado durante décadas se ha visto gravemente deteriorada.
Gates ha sostenido siempre que sus reuniones con Epstein fueron "un grave error de juicio", pero que desconocía sus actividades ilegales. "Nunca fui a su isla, a su rancho ni a su casa en Florida", afirmó, añadiendo que no conoció a través de Epstein ni de sus colaboradores a ninguna de las mujeres implicadas en el caso. "Espero que mi testimonio sea útil para la labor del comité, la importante labor de encontrar justicia para las víctimas", dijo a su llegada.
El congresista Raja Krishnamoorthi señaló durante un receso que Gates había estado "combativo y no tan dispuesto a colaborar" como el comité esperaba. Gates se presentó en cierto modo como una víctima del propio Epstein, afirmando que este usaba información sobre sus infidelidades extramatrimoniales como palanca para mantener el contacto. "Como ahora puede ver el público, basándose en lo que se ha publicado en los archivos, Epstein estaba trabajando para utilizar información sobre mis infidelidades, además de muchas mentiras que fue añadiendo, para presionarme a que volviera a tener una relación con él", señaló en un comunicado distribuido a los medios. "No lo logró, pero esto demuestra algunas de las maneras en que intentó aprovechar sus interacciones conmigo para impulsar sus propios intereses". Las infidelidades, repitió, "no tuvieron nada que ver con las interacciones con Epstein, pero fueron dolorosas para mi familia".
El presidente del comité, el congresista republicano James Comer, había solicitado formalmente el testimonio de Gates tras su aparición en numerosos documentos publicados por el Departamento de Justicia como parte de la investigación sobre Epstein. Antes de la audiencia, Comer subrayó que "nadie acusa a Bill Gates de ningún delito", pero que su testimonio sería valioso, igual que lo fueron los de Bill Clinton, Hillary Clinton o, más recientemente, la exfiscal general Pam Bondi. "Esto va de los supervivientes, de las víctimas de Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell. Se trata de intentar averiguar cómo falló el gobierno", insistió.
Gates explicó que conoció a Epstein a través de personas relacionadas con su trabajo y sus actividades filantrópicas, atraído por las afirmaciones del financiero de que podía ayudar a recaudar miles de millones de dólares para iniciativas de salud global. Asegura que puso fin a la relación en 2014 al concluir que Epstein no podía cumplir esas promesas. "Jamás he perjudicado a nadie. Si bien él pudo haber intentado entablar una relación personal, nunca me interesó ni correspondí a sus sentimientos", declaró según AP.
El problema, sin embargo, es que cuando Gates inició esa relación, en 2011, Epstein ya había cumplido condena por prostitución de menores tras llegar a un acuerdo con el fiscal de Florida —un cargo que años después sería ministro en el primer mandato de Trump—. Aun así, la relación se prolongó hasta 2014.
Para esta comparecencia, los abogados de Gates contaron con los servicios de John Moran, ex funcionario republicano del Departamento de Justicia, y de Jake Greenberg, quien hasta diciembre fue asesor principal de investigaciones del propio Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, el organismo encargado de este expediente. En mayo, según publicó The Wall Street Journal, el equipo legal de Gates preparó una réplica de la sala de interrogatorio en un edificio de Palm Desert, California, cerca de una de sus residencias.
Organizaciones como Citizens for Responsibility and Ethics han denunciado que el papel de Greenberg plantea serias dudas éticas, al cuestionar si pudo "participar en alguna conversación, cuando aún trabajaba para el comité, sobre la posibilidad de invitar al señor Gates a testificar", según informó The New York Times.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。