






















Tras lograr el aval de las bases de ERC, Salvador Illa y Oriol Junqueras rubricar�n hoy el pacto que permitir� al socialista atar los primeros Presupuestos de la legislatura cuando est� a punto de alcanzar el ecuador del mandato. Despu�s de tumbar las cuentas del Govern en marzo por negarse Pedro S�nchez a ceder la gesti�n del IRPF a la Generalitat -como prev� el acuerdo de investidura de Illa firmado en 2024-, los republicanos rebajaron sus exigencias y aceptaron consensuarlas a cambio de otras �ganancias en soberan�a� para Catalu�a con las que poder justificar ante su militancia el apoyo al PSC.
�stas tendr�n que ver con el control de espacios hasta ahora dominados por el Estado, que saldr� debilitado de la negociaci�n presupuestaria. La Generalitat podr� gestionar todo el litoral catal�n sin la tutela de la Administraci�n estatal, acometiendo reformas de infraestructuras mar�timas que hasta ahora deb�an contar con el visto bueno del Gobierno. A pesar de que el traspaso competencial est� previsto en el Estatut y de que se hizo efectivo ya en 2008, a�n segu�a sin ejecutarse.
Tambi�n perder� el Estado el control del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, una entidad p�blica adscrita al Ministerio de Hacienda que gestiona seis millones de metros cuadrados de terreno, en los que operan m�s de 300 empresas, y que cuenta con un patrimonio neto de 654,7 millones, seg�n datos de 2024.
Y se consignar�n, adem�s, modificaciones en la gesti�n del aeropuerto de El Prat. Un organismo bilateral formado por el Estado y la Generalitat pasar� a acordar las nuevas inversiones en el aer�dromo a trav�s de una f�rmula similar a la pactada entre el Gobierno central y el vasco en marzo. No obstante, la cogesti�n de la infraestructura, objetivo �ltimo y confeso de ERC, se aplaza: AENA seguir� al mando.
La Generalitat tendr� tambi�n la capacidad de forzar al Gobierno a cumplir con las inversiones presupuestarias pactadas a trav�s de el consorcio de inversiones ideado hace semanas con el PSC, pero tumbado por PP, Vox y Junts en el Congreso. ERC y los socialistas sortear�n ese bloqueo creando una sociedad mercantil compuesta por las dos Administraciones que vigile la ejecuci�n presupuestaria del Estado en Catalu�a, que, como denuncia insistentemente en independentismo como parte de su ajado lema: Espanya ens roba, suele quedar por debajo de lo comprometido en los Presupuestos Generales del Estado.
La gran mayor�a de los acuerdos alcanzados entre Junqueras e Illa est�n supeditados a modificaciones normativas dependientes del Estado, lo que explica que el mi�rcoles vaya a celebrarse en Madrid una comisi�n Bilateral Estado-Generalitat para dar luz verde a las mismas. Ser� despu�s, previsiblemente el viernes, cuando el Govern apruebe y presente los Presupuestos, que afrontar�n a continuaci�n su tramitaci�n en el Parlament para ser finalmente aprobados antes del 31 de julio, cuando expira el periodo de sesiones.
Sin necesidad de depender del Estado, Illa ha pactado con ERC una nueva red ferroviaria -el tren orbital- y reforzar con 527 millones la Agencia Tributaria de Catalu�a (ATC) hasta 2029, con el objeto de irla preparando para captar el IRPF cuando el Gobierno acabe cedi�ndolo.
El president aprobar� as� sus primeras cuentas pocos d�as antes de que se cumplan dos a�os de su investidura, que tuvo lugar el 8 de agosto de 2024. El jefe del Ejecutivo catal�n fij� como su �principal prioridad� actualizar los Presupuestos de la Generalitat, que llevaban prorrogados desde 2023, pero a�n tendr�a que sobrevivir con ellos otro ejercicio, pues Junqueras se neg� a pactar unas nuevas cuentas hasta comprobar c�mo avanzaba el cumplimiento del pacto de investidura, especialmente en lo que tiene que ver con la financiaci�n, que acab� privilegiando a Catalu�a al concederle el principio de ordinalidad que la sit�a como la tercera comunidad aut�noma con mayor recepci�n de recursos por ser tambi�n la tercera que m�s aporta.
Que dicha financiaci�n singular est� todav�a pendiente de aprobarse en el Congreso y que el IRPF no llegue fren� a ERC para acordar los Presupuestos catalanes hace tres meses, pero no ahora, cuando ya resultaba dif�cilmente sostenible que Catalu�a no disponga de unas nuevas cuentas mientras las protestas sociales, especialmente centradas en su precariedad docente, llenan las calles.
Los Presupuestos suponen un gran alivio para Illa, que podr� usarlos para intentar aplacar el enorme descontento de los profesores catalanes y para intentar estabilizarse en las encuestas, que dibujan una curva descendente para los socialistas mientras la propia ERC y la extrema derecha independentista de S�lvia Orriols siguen al alza, aunque todav�a lejos del PSC, que volver�a a vencer si ahora se celebraran las catalanas.
Los republicanos no parecen estar acusando su acercamiento a los socialistas, pues empezaron a mejorar en los sondeos despu�s de acordar la investidura de Illa, despu�s de perder la Generalitat, y no han dejado de hacerlo desde entonces a pesar de que muchos de sus acuerdos todav�a no se han visto refrendados.
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