

























Actualizado
El argumento mayor de una largu�sima funci�n de tres horas se concentr� en un gran toro del Conde de Mayalde para un buen Rom�n. Que conquist� una justa oreja. Ese fue el culmen de una boyante corrida de Mayalde -a falta de finales; hechurada y seria-, penalizada por un par de devoluciones y la presencia de Gonzalo Caballero. Galv�n, con la suerte en contra -lidi� dos sobreros de Boh�rquez-, sufri� un percance -que pudo ser peor-, pero ofreci� una solvente imagen de seguridad. Tarde cabal la suya.
A las 20.54, Las Ventas dedicaba una ovaci�n cerrada en el arrastre a Enarbolado, un gran toro del Conde de Mayalde, uno de los dos cinque�os del env�o. De enorme arboladura, notables hechuras y sensacional embestida, superior a izquierdas. Rom�n lo luci� generosamente, concedida la amplia distancia siempre, y lo pas� por una y otra mano con intensa entrega, por momentos acompasado a las calidades de Enarbolado -ese nombre tan de Victoriano del R�o- y, en general, en sus m�ximos. El final de faena baj� un escal�n que volvi� a subir con un espadazo en la suerte de recibir. Cay� una oreja en justicia, que viene a sumar la n�mero 12 o 13 del torero valenciano en Madrid, siempre merodeando el umbral de la Puerta Grande desde aquella que rindi� en 2017.
Rom�n ya hab�a estado entonado con el primero de su lote, un toro precioso, m�s arm�nico de cara. Lo entendi� bien en los medios, sobre la mano derecha, siempre jugando con la distancia espl�ndida. Pero cuando lo cambi� de terrenos, m�s cerrado a las rayas, el toro ya no respondi� igual. Es posible que el toro ya hubiera cambiado antes. De cualquier modo, los toros en paralelo a las tablas, embisten mejor. Acab� venido a menos y acobardado el mayalde.
A las 20.16, David Galv�n se dispon�a a hacer un quite por chicuelinas en el turno de Gonzalo Caballero. El toro de Mayalde lo arroll�, se revolvi� sobre la presa y lo busc� en el suelo. De primeras no lo encontr�, enredado con el capote; pero, cuando se desprendi� de �l, empiton� a Galv�n por la espalda, por la zona lumbar. R�pidamente lo llevaron a la enfermer�a, donde le atendieron de �un puntazo corrido sobre la cresta iliaca� y contusiones costales. Volver�a a salir para matar al sexto. Esto provoc� una alteraci�n en el orden de la lidia.
Hab�a debutado f�cil y diligente �lvaro Fern�ndez, el hijo de Florito en los albores de la ventosa tarde. Precisamente el viento constituy� un escollo para David Galv�n, pues el grand�n y feote sobrero de Ferm�n Boh�rquez sorprendi� con una calidad inesperada por la izquierda. Y por esa mano, sin la ayuda, la muleta flameaba. Aun as�, Galv�n dibuj� naturales muy caros, una serie espl�ndida, provocando la c�lida reacci�n de los tendidos. La faena estuvo muy bien planteada, tanto por la elecci�n de los terrenos (del �6�) como por la distancia corta. Y fue creciendo desde la parte de m�s firmeza por el pit�n derecho -celoso y m�s bruto el toro- hasta alcanzar los pasajes m�s hermosos al natural. La mala suerte de David Galv�n quiso que tambi�n tuviera que lidiar el otro sobrero de Boh�rquez, por devoluci�n del flojo sexto. Manda narices que en una buena y hechurada corrida te toque apechar los dos sobreros, a cada cual m�s feo. Mucho m�s complicado �ste. Seguro, solvente y maduro, Galv�n resolvi� la papeleta con meritorio aplomo. Se despidi� con una soberbia estocada.
Caballero regresaba a Madrid despu�s de haber superado un periodo de cuatro a�os de reconstrucci�n mental y superaci�n personal. Y esto, humanamente, debe ser motivo siempre de alegr�a. Pero a todo el entorno que le arropa, por lo visto con el poder suficiente para ponerlo en toda una feria de San Isidro, m�s le valdr�a ayudarle de otro modo. El toro de Mayalde se movi� con obediencia, algo por dentro por el pit�n derecho y mejor por el izquierdo. Gonzalo Caballero brind� al cielo -por la reciente muerte de la ni�a Mar�a a la que tanto apoy�- y demostr� por qu� Dios no le ha llamado por los caminos del toreo. No voy a abundar en descripciones. Mat� mal y escuch� un aviso. Fue tambi�n un buen toro el quinto -algo a menos- para exhibir los mismos deficientes registros con voluntad y una mala espada.
MONUMENTAL DE LAS VENTAS. Domingo, 10 de myo de 2023. Tercera de feria. Tres cuartos de entreda. Toros del Conde de Mayalde; dos cinque�os (5� y 6�); muy bien hechos y armados; y dos sobreros de Ferm�n Boh�rquez (1� y 6� bis), feo y noble uno y manso y complicado el otro; extraordinario el 4�; bueno el 5�; manejable conjunto.
DAVID GALV�N, DE MALVA Y ORO. Media estocada y descabello. Aviso (silencio); en el sexto, gran estocada (ovaci�n de despedida).
ROM�N, DE SANGRE DE TORO Y ORO. Cuatro pinchazos, estocada perpendicular y descabello. Aviso (silencio); en el cuarto, estocada suelta en la suerte de recibir. Aviso (oreja).
GONZALO CABALLERO, DE ROSA Y ORO. Pinchazo, media estocada baja y siete descabellos. Aviso (silencio); en el quinto, pinchazo y estocada baja y tendida. Aviso (silencio).
Destacaron Iv�n Garc�a -una gran tarde- y Fernando S�nchez.
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