Los siete detenidos utilizaban vehículos robados y tenían su base de operaciones en Cubas de la Sagra. Actuaron en Alcalá de Henares, Getafe, Parla, Humanes y otros municipios madrileños

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La Guardia Civil ha desarticulado una de las organizaciones criminales más activas dedicadas a los robos con fuerza en Toledo y la Comunidad de Madrid. La denominada operación Plomba se ha saldado con siete detenidos y el esclarecimiento de 62 delitos cometidos en los últimos meses en ambas regiones durante los últimos tres meses de este años.
La banda, asentada en la localidad madrileña de Cubas de la Sagra, actuaba principalmente en la zona noroeste de la provincia de Toledo, aunque también extendió su actividad a varios municipios madrileños como Alcalá de Henares, Getafe, Parla y Humanes de Madrid.
Los investigadores atribuyen al grupo robos en el interior de camiones estacionados en áreas de servicio, aprovechando los descansos de los conductores, así como asaltos a bancos, estancos y oficinas de Correos. Para cometer los golpes utilizaban herramientas especializadas y dispositivos electrónicos con los que lograban neutralizar sistemas de seguridad y forzar accesos de varios establecimientos e incluso de camiones estacionados en vías de servicio y centros logísticos.
La organización empleaba además vehículos de alta gama y furgonetas robadas previamente, a los que cambiaban las matrículas para dificultar su identificación. Los agentes descubrieron que los delincuentes utilizaban una parcela aislada en Cubas de la Sagra como centro logístico donde ocultaban los vehículos sustraídos y almacenaban el material procedente de los robos.
Durante la fase final de la investigación se practicaron cinco registros domiciliarios por parte de los agentes de la Comandancia de la Guardia Civil en los que fueron intervenidos numerosos efectos robados, herramientas empleadas en los asaltos y dispositivos electrónicos destinados a la sustracción de vehículos.
Los agentes recuperaron en la operaciónn cinco coches de alta gama, cinco furgonetas y dos llaves clonadas utilizadas para arrancar los automóviles robados en diferentes puntos de la Comunidad de Madrid. El valor de la mercancía sustraída durante el periodo investigado asciende a unos 257.000 euros, según las primeras investigaciones.
La operación ha sido desarrollada por la Guardia Civil con el apoyo de las Unidades de Seguridad Ciudadana (USECIC) de Madrid, el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) y diversas policías locales de la provincia de Toledo.
Los siete arrestados han quedado a disposición judicial como presuntos responsables de una intensa actividad delictiva que se extendía por ambas comunidades autónomas. Todos los detenidos tienen antecedentes policiales por los mismos delitos. Dos de ellos han ingresado en prisión.























