惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

J
Java Code Geeks
CTFtime.org: upcoming CTF events
CTFtime.org: upcoming CTF events
V
V2EX
小众软件
小众软件
WordPress大学
WordPress大学
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
Recent Announcements
Recent Announcements
有赞技术团队
有赞技术团队
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
C
Check Point Blog
S
Schneier on Security
C
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency CISA
The Cloudflare Blog
V
Vulnerabilities – Threatpost
The Hacker News
The Hacker News
T
Threatpost
T
Tenable Blog
aimingoo的专栏
aimingoo的专栏
IT之家
IT之家
cs.CV updates on arXiv.org
cs.CV updates on arXiv.org
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
U
Unit 42
Spread Privacy
Spread Privacy
博客园 - 司徒正美
Hacker News: Ask HN
Hacker News: Ask HN
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
SecWiki News
SecWiki News
云风的 BLOG
云风的 BLOG
The Register - Security
The Register - Security
AWS News Blog
AWS News Blog
月光博客
月光博客
Security Latest
Security Latest
H
Heimdal Security Blog
S
Secure Thoughts
博客园 - 聂微东
PCI Perspectives
PCI Perspectives
博客园 - 叶小钗
Scott Helme
Scott Helme
O
OpenAI News
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
S
Security @ Cisco Blogs
NISL@THU
NISL@THU
S
Securelist
Latest news
Latest news
P
Proofpoint News Feed
博客园 - 【当耐特】

Portada

Pilar Pasanau, la primera española en dar la vuelta al mundo en vela en solitario: "Tenía alucinaciones, oía voces en mitad del océano" Ángel Ruiz-Cotorro, el médico de los tenistas: "Alcaraz tiene muchas cosas de Nadal: potencia, resistencia, aceleración... No me preocupa su físico" El Mundo El Mundo El Mundo El cobro del Gordo de la Lotería de Navidad de Villamanín registra dos intentos de estafa y una denuncia El independentismo acosa a Eduardo Mendoza y Javier Mariscal por sus comentarios sobre Sant Jordi El Mundo Muere a los 48 años Alex Manninger, ex portero del Arsenal, Juventus y Espanyol tras ser arrollado su coche por un tren Pepe, el hombre en silla de ruedas que mat� al ladr�n que iba a robarle, queda en libertad provisional El Supremo rechaza la suspensi�n cautelar�sima del decreto de regularizaci�n de inmigrantes El Mundo Sumar amenaza al PSOE con apoyarse en el PP para desbloquear la ley que da la nacionalidad a los saharauis tras quedar fuera de la regularizaci�n Esposada a los 86 a�os: el amargo final de la 'love story' de la viuda francesa de un estadounidense detenida por el ICE La Audiencia de Valencia aboca al hermano de Ximo Puig al banquillo por el cobro de ayudas indebidas de la Generalitat Estas son las mejores cuentas de ahorro de abril de 2026 El histórico socialista andaluz Gaspar Zarrías declara que pagó 16.000 euros a la 'fontanera' Leire Díez para buscar el vínculo entre Villarejo y el 'caso ERE', que nunca apareció La reconstrucci�n que llega en el Madrid: nombres para sustituir a Arbeloa, jugadores intocables y en venta... Y puestos calientes en los despachos Feijóo acusa a Sánchez de "traicionar" a la UE por sus lazos con China y Aznar apunta a Zapatero a través de Faes: "Es negocio para tanto lobista que acompaña la operación" La UCO y buzos de la Guardia Civil se suman al operativo del 'caso Esther López': el registro del zulo de la antigua casa familiar del acusado finaliza tras 10 horas Cruceros Carnival, condenada a pagar 300.000 dólares por servir 14 tequilas a una pasajera que sufrió una caída El Mundo Los jueces de Instrucción de Madrid salen en defensa de Peinado ante los "ataques" y "descalificaciones" del Gobierno El gobierno israelí confirma que Netanyahu hablará con el presidente del Líbano De la gabardina de Meghan Markle para esta primavera al blanco inmaculado de Kate Hudson: los looks del día La inflación en España sube más por la guerra en Irán que en la UE, donde se elevó al 2,8% en marzo Puigdemont rompe su relación con Yolanda Díaz tras acusar a Junts de "racista": "Buen viento. La próxima vez que el PP te haga vicepresidenta" Las listas de espera vuelven a crecer: 4.925.648 pacientes, 853.509 para una cirugía y 4.072.139 para ver al especialista El Mundo Repsol firma un acuerdo con el Gobierno de Delcy Rodr�guez y recupera el control de sus operaciones en Venezuela Stella McCartney lanza una nueva colaboración con H&M 20 años después: "Si la moda sostenible no es democrática, no funcionará. Hoy el sistema hace que lo correcto sea más caro" Menchu Gal, la artista incansable que decidió ser pintora Alejo Sauras, actor: "El fenómeno fan es muy duro. Cuando todas quieren ligar contigo, no ligas con ninguna" Love Story y la mentira de los 90 "China ha manipulado las palabras de S�nchez y no es la primera vez": los diplom�ticos, ante el 'apoyo' espa�ol a la anexi�n de Taiw�n El FMI elogia al gobierno de Milei y le enviar� mil millones de d�lares, en medio de las crecientes tensiones econ�micas en Argentina El Gobierno descarta un adelanto de las elecciones por el juicio a Bego�a G�mez: "Ser�n cuando toca que sean" Recta final a los pactos PP-Vox: el acuerdo de Extremadura servir� de modelo en Arag�n y esperan cerrarlo la pr�xima semana La novia que sobrevivi� a un terremoto y se cas� con su rescatador en la China de las bodas grupales militares Una revisi�n cient�fica pone en duda los nuevos medicamentos contra el alzh�imer por su escaso impacto en el curso de la demencia Los jefes de Indra, a la plantilla: "Aqu� hay mucho salseo. Hay que llevar a la empresa a una escala europea. O todos o ninguno" Un nuevo avance con la terapia gen�tica del 'corta-pega' logra silenciar el cromosoma extra en el s�ndrome de Down 26 restaurantes de Madrid se rinden a los sabores de Navarra El fracaso rotundo de las zapatillas de Zapatero que promet�an casa: las Keli Finder, dos d�cadas despu�s Cartas lacrimosas Por qué Sherlock Holmes sigue siendo un fenómeno inagotable: "Aún necesitamos alguien que sea más inteligente que todas las fuerzas del mal" El Mundo La rocambolesca historia de uno de los inmuebles más emblemáticos del centro de Madrid: de sede de un banco intervenido a edificio okupado por neonazis hasta volver a ser una oficina bancaria Luc�a Gal�n, pediatra: "Instagram me bloque� por hablar de vacunas con fuentes oficiales: 'contenido inapropiado'" Parece un vestidor de una experta en moda de lujo: las 7 prendas de primavera para crear looks elegantes con poco presupuesto 7 secretos de la planta perfecta para que esta primavera sus flores blancas cubran por completo tus macetas de exterior Los mejores ejercicios para bajar barriga y conseguir un abdomen plano en casa Herida una ni�a tras recibir un disparo en el patio de un colegio de Badajoz El orgullo en Múnich no evita una derrota que aboca al Madrid a un año en blanco La decisiva roja a Camavinga en el Bayern-Real Madrid y la duda con el árbitro: "Creo que no sabía que era la segunda" El Mundo Nueve cuidadoras detenidas tras robar joyas a mayores y conseguir un bot�n de medio mill�n de euros Aldama pag� un catering para 5 ministros de S�nchez con Delcy Rodr�guez en el chal� de El Viso Tuvimos a la m�s bella Teresa de Calcuta en Adif Lora se llev� a una reuni�n de la Sepi para rescatar Duro Felguera al comisionista Vicente Fern�ndez aunque llevaba un a�o cesado Grandes redadas en el cintur�n de Barcelona para atajar el aumento de la delincuencia Ocho CCAA del PP batallar�n contra la regularizaci�n de 500.000 inmigrantes, pero Andaluc�a se desmarca: "Estamos con la cabeza en las elecciones" "Alg�n d�a acabaremos a tortas, como en el Oeste": el enfrentamiento llega a m�ximos en el Congreso El Mundo En busca de pruebas clave en el zulo que el acusado de matar a Esther ocult� durante cuatro a�os El �ltimo recorrido de Orlinda: sali� desorientada de la T-4 de Barajas y muri� junto a la R-2, a solo seis kil�metros del aeropuerto La ilusi�n de Aar�n Palacio fragua en su presentaci�n en Sevilla Un diputado de Vox en Murcia pide combatir el aborto y la eutanasia "incluso con violencia" Gritos de "dimisi�n" a Puente por el accidente de Adamuz: "Si le queda decencia, dimita" Yolanda D�az recibe un regalo sorpresa durante su visita a Galicia: "�Ostras, qu� bonita, t�o!" Se viraliza la rutina de gimnasio de Lula da Silva con 80 a�os El bipartidismo frena a Vox en las provincias y aleja el 'sorpasso' el 17-M Portero de prostíbulo, chófer de Bárcenas, espía para Villarejo... y hoy sigue siendo policía: Sergio Ríos, el 'Cocinero' de la 'Kitchen' ¿Por qué han fracasado las negociaciones de paz en Islamabad? El Gobierno examina a 44.000 alumnos de 12 años con la misma evaluación en toda España Seguridad Social no ha tenido en cuenta la regularización de inmigrantes en sus proyecciones de gasto en pensiones La Sepi se abre a renegociar el calendario del rescate de Plus Ultra por sus problemas para devolver los 53 millones de fondos p�blicos Rory McIlroy gana el Masters de Augusta y se ubica en la cima del golf europeo La lucha de Rocío contra el síndrome de Lawrence, la enfermedad del 'hambre voraz': "Un fármaco no puede valer más que mi vida" Segunda semana del juicio a Ábalos, Koldo y Aldama por las mascarillas: ex altos cargos de Adif y Puertos desfilarán ante el Supremo Keiko Fujimori encabeza el escrutinio oficial en Per�: "Nuestro pa�s est� cerca de recuperar el orden" Mariana Aróstegui, bióloga y nutricionista: "En España cenamos muy tarde, y eso perjudica al metabolismo y al descanso" Verde, el color más difícil, por qué no te lo pones y cómo proponen las marcas usarlo y combinarlo en 2026 Sonia Navarro, la artista que convierte la costura y el bordado en vanguardia: "Lo que me interesa es que las mujeres estén bien pagadas" De vinos en el mercado: siete barras imprescindibles para beber bien en Madrid Almeida instalará un jardín vertical 2.0, con 34 especies y 2.834 m2, como pasarela hacia el futuro 'bosque' de Parque Ventas La última cruzada de Ortega Smith en Cibeles: "Vox ya nos quiso apagar en 2023, donde no tuvimos ningún apoyo, y sacamos un concejal más; llevamos dos años trabajando en solitario" Montero en el cadalso andaluz Juanma Moreno arranca la precampaña de las autonómicas del 17-M con la mayoría absoluta a tiro ¿Quién heredará la España de los comercios locales? Su futuro, en vilo ante la falta de relevo: "Mi hijo decía que esto es muy sacrificado, que no se veía trabajando así" José Ángel Mañas, escritor: "Hace 10 años, para ser de extrema derecha había que ser valiente; hoy es 'mainstream' y sólo da pena" La doctora Amalia Montealegre, la �ltima v�ctima en salvarse del vag�n 2 del Alvia de Adamuz: "Entre cad�veres, hierros y cristales, pens� que me quedaban dos horas de vida" El Mundo La UE se libra de Orban, de las filtraciones a Rusia y del bloqueo a las medidas de ayuda a Ucrania: "Hungría ha elegido Europa" La Guardia Civil inspeccionará un zulo por su posible relación con el crimen de Esther López Miedo a ver películas de niños Viktor Orban, el poder que se convirtió en sistema Alcaraz, la recuperación exprés para el Godó, un problema reconocido y el halago a Sinner: "Es realmente peligroso" Orban pierde el poder y Europa frena al trumpismo global M�s cara, m�s sexual, m�s poderosa: Bad Gyal pone caliente Madrid para celebrar 10 a�os de carrera
De V�zquez Montalb�n a Messi, pasando por la Gauche Divine: el restaurante de Barcelona que aliment� 90 a�os de cultura catalana: "Era la casa de todos"
Luis Martíne · 2026-05-21 · via Portada

J�lia Ferrer y Ferran Rodr�guez, como el mism�simo Ludwig Feuerbach, est�n convencidos de que el hombre (y la mujer, de la que con tanta facilidad se olvida la gram�tica) es lo que come. Tambi�n es lo que piensa, lo que transpira, lo que suspira, lo que opina, lo que pinta, lo que escribe, lo que recuerda, lo que olvida y, llegado el caso, hasta lo que miente. Pero es ponerse delante de una escudella alicantina u olleta de Alcoy —debidamente preparada, por supuesto, con oreja y pies de cerdo, nabos, arroz, jud�as y butifarr�— seguida de un cabrito al horno y se acabaron las disquisiciones. "Si se quiere mejor al pueblo, en vez de discursos contra los pecados denle mejores alimentos", dej� escrito en 1890 el alem�n, adem�s de fil�sofo y antrop�logo, y J�lia y Ferran, mujer y marido, cocinera y animador-camarero-jefe de sala, 72 y 76 a�os cumplidos, naturales por orden de Quatretondeta (Alicante) y Barcelona, no pueden estar m�s de acuerdo.

Ellos son a�n y por siempre los propietarios del desaparecido Can Llu�s, un restaurante que durante 90 a�os a contar desde 1929 no solo dio de comer en la esquina de las calles de la Cera y de la Reina Am�lia del Raval barcelon�s, no lejos de la Avenida del Paral�lel, con su tr�fago de espect�culos, vidas bohemias y ganapanes de post�n; no solo aliment�, dec�amos, a los que por all� pasaron, sino que, apurando, dio cobijo y sentido a la vida cultural del momento en cualesquiera de sus fases y situaciones. "Can Llu�s era un negocio, claro, pero sobre todo era un grupo de amigos que todos los d�as se renovaba", comenta J�lia. "Can Llu�s", sigue Ferran, "era mi casa y la de todos los que all� paraban. Desde Rafael Alberti a V�zquez Montalb�n pasando por Tony Curtis o el puma amaestrado que un d�a trajo un cliente". Tal cual.

Can Llu�s, en efecto, era, pero a�n es. Es el testimonio de una ciudad y un pa�s entero. Es eso y es el punto de partida de la serie Ravalear (HBO Max) —firmada por el hijo de J�lia y Ferran, Pol Rodr�guez— que cuenta la historia del desahucio de la casa de comidas, el punto final de una larga trayectoria consumida por la especulaci�n inmobiliaria, la gentrificaci�n a machamartillo, la estigmatizaci�n porque s�, la invasi�n del turismo y, ya que estamos, el turbocapitalismo que nos devora. Lo que, en cambio, solo apunta la serie tan enfebrecida y en�rgica como oportuna es lo que en verdad fue y es Can Llu�s, su historia, todo aquello que se esconde en un rinc�n de la memoria com�n.

All� estall� una bomba en plena dictadura franquista. All�, durante la Guerra Civil, se daba algo m�s que solo pan negro al que tuviera hambre. All�, la Gauche Divine empapaba con efluvios proletarios los aromas exageradamente burgueses de la discoteca Bocaccio. All�, la Nova Can�� inventaba la posibilidad de una revoluci�n nueva en la que entonces era una lengua prohibida. All�, los redactores de la revista El Papus (todos menos el conserje, Joan Pe�alver) se salvaron de morir en el atentado de la Triple A. All�, Peret aprendi� a amar. All�, el Bar�a aliment� sus mayores ambiciones de la mano de un joven comensal de entonces 14 a�os llamado Lionel Messi. All�, V�zquez Montalb�n, Andreu Mart�n o Carlos Ruiz Zaf�n comieron ellos e hicieron comer a algunos de sus personajes con Pepe Carvalho a la cabeza. All� se vivi� en silencio el 23-F, con la �nica presencia de Mar�a Asquerino que, pese a todo, no perdi� la gana. All� dibuj� Ralph Steadman en una pausa de su trabajo gonzo con Hunter S. Thompson. All� se dejaron caer Keith Richards, Josep Maria Flotats, Pepe Sacrist�n, el citado Curtis acompa�ado de Jill Vanderberg, Serrat, Sara Montiel, N�ria Espert, Colita, Terenci Moix, Ana Moix, Tete Montoliu, Vittorio Gassman, Jos� Saramago, Harold Pinter...

All�, el universo entero. All� se comi� y, por tanto y por Feuerbach, se fue. Somos lo que comemos.

Para saber m�s

"Yo soy de Quatretondeta", dice J�lia. Y lo dice con orgullo: "Soy del pueblo que tuvo a la primera alcaldesa de Espa�a en 1924. Soy de ah� porque mi mam� emigr� desde Alcoy a cuidar a de unos t�os cuando mi abuela muri� y mi abuelo estaba en prisi�n". Por el pueblo alicantino pas� un buen verano un hombre de ciudad como Ferran, vio a J�lia y, sin m�s, le dijo: "Quiero bailar contigo". No era exactamente el verso del poema m�s bello, pero se entend�a bien. Ferran, para situarnos, empez� a trabajar en el negocio familiar con 16 a�os, en 1965, y Ferran es el mismo que cuando alg�n cliente le ped�a consejo, sugerencia o simple parecer sobre la mejor vianda, respond�a con la sorna debida o que fuera a otro sitio a comer o que tomara un taxi. Esas eran sus recomendaciones del d�a. "Pero se quedaban todos", puntualiza para evitar equ�vocos.

Luego siguieron tres a�os de noviazgo por carta. Y tras la larga espera epistolar, la boda. Y de su mano, la llegada en 1974 de ella, que a�n no era la cocinera que ahora es, a un lugar ins�lito: Can Llu�s. Can Llu�s hab�a sido fundado por el abuelo Llu�s. Este se hizo con el restaurante apodado Can Mosques (por las moscas que persegu�an los salazones de bacalao) despu�s de a�os de regentar un bar, que tambi�n era club social y m�s cosas, en el que, bajo su batuta, se juntaban criadores de canarios y un coro vecinal. "Mi abuelo era un tipo curioso que se desviv�a por los dem�s. Era, para hacerse una idea, el que extend�a en aquel tiempo los certificados de buena conducta", apunta Ferran y le creemos. Digamos que �se era el esp�ritu del local que dio sus primeros pasos en plena dictadura de Primo de Rivera.

Dibujo de Ralph Steadman en el libro de visitas de Can Llu�s.

Dibujo de Ralph Steadman en el libro de visitas de Can Llu�s.MUNDO

Pasaron los a�os y con ellos, una restauraci�n borb�nica, una rep�blica, una Guerra Civil y otra dictadura m�s. "Mientras, el restaurante nunca cerr�, ni siquiera durante la guerra", a�ade Ferran. Y as� hasta llegar a 1946, el a�o de la bomba. El episodio es citado, contado y recreado tanto por V�zquez Montalb�n en Historias de padres e hijos como por Andreu Mart�n en Cabaret Pompeya. Ruiz Zaf�n tambi�n se refiere a �l en El prisionero del cielo, pero de otra manera. El 26 de enero una pareja se sienta con una ni�a a comer. Como no hay sitio, se acomodan en la mesa para cuatro que ocupa un pintor en solitario. Pasan cinco minutos y un chaval joven entra a hablar con ellos. Algo pasa. Un rato despu�s, para sorpresa de todos, el restaurante es rodeado por la polic�a. Nadie puede entrar ni salir. Uno a uno los agentes piden la documentaci�n. Al llegar a la pareja, ella se levanta, coge algo del abrigo y lo arroja al suelo, a los pies, vaya por dios, del abuelo de Ferran. Es una bomba; una bomba que se lleva todo consigo apenas toca el pavimento.

Ellos son, dice la literatura oficial, una c�lula anarquista en lo m�s crudo del fr�o invierno de la dictadura. Puede ser eso o todo lo contrario. La bomba, eso s�, no admite dudas. Se desencadena un tiroteo. La confusi�n lo puede todo. Muere el abuelo. Muere la mujer anarquista. Muere el t�o de Ferran. Al padre, el que acabar� por heredar el negocio antes de pasar a J�lia y a Ferran, le salva estar en ese momento en la mili. La peque�a se abraza a la abuela y, entre llantos por ver morir a la que es su madre, se lamenta de un disparo en la pierna. La ni�a, por cierto, se llama Libertad.

"Entonces no hab�amos nacido siquiera. El hueco de la bomba se qued� ah� para siempre protegido por un cristal. Fue todo tal desastre que la polic�a para justificar el estropicio lleg� a decir que en el s�tano del restaurante hab�a una almac�n de armas. Pero �ni siquiera hay s�tano en Can Llu�s!", comenta Ferran justo antes de recordar que mucho tiempo despu�s, all� en los a�os 80, una mujer volvi� al restaurante que ya regentaba �l. No hizo nada. No iba a comer. Simplemente entr� y en silencio se qued� justo ah�, absorta en mitad probablemente de cada uno de sus recuerdos. "Digo yo que ser�a la ni�a", comenta.

Cuenta J�lia que Peret acab� casado con Santa (Fuensanta Escudero) gracias a Llu�s, el padre de Ferran, el que estaba en el ej�rcito cuando lo de la bomba. Lo cuenta con detalle. El tema le gusta. "Peret, que era uno m�s en el restaurante, se enamor� de una valenciana y hasta all� que se fue. La madre no estaba para nada de acuerdo con los arrebatos de su hijo. As� que se fingi� o la fingieron enferma y le oblig� a volver. Una vez de vuelta en Barcelona tuvo un accidente de moto y se qued� medio cojo con la pierna escayolada. En la convalecencia se le cruzo Santa. Pero ahora la que no quer�a era la madre de ella, no de �l. Y es ah� donde intervino Llu�s, mi suegro, para asegurar a todo el mundo, madre de ella incluida, que Peret era un buen chico". �Qu� hubiera sido de la rumba catalana sin Can Llu�s?

De ah� en adelante, no hay episodio de la cultura catalana en la que Can Llu�s no intervenga por pasiva, activa o porque no quedaba m�s remedio. Lo atestiguan sus libros de firmas cuidadosamente guardados, cuidados, mimados. Por all� pasaron Els Joglars, Dagoll Dagom, Vol Ras, La Trinca y cuantos tuvieran que ofrecer algo sobre un escenario. Por all� se dejaron ver Mart� Verg�s, Rodri, Joaquim Basora, Rif�, Luis Su�rez, Johan Cruyff, el citado Messi cuando apenas era nada m�s que una promesa ("era tan joven que ni firm� en el libro") y hasta el eterno fisio del equipo �ngel Mur ("por cierto, me arregl� una lesi�n de mu�eca con solo obligarme a cambiar el reloj de mano", recuerda Ferran).

Quim �vila Conde y Enric Auquer en una escena de 'Ravalear'.

Quim �vila Conde y Enric Auquer en una escena de 'Ravalear'.MUNDO

All� ten�an su cuartel general todos los artistas del m�tico escenario de variedades Llantiol, no en balde tambi�n regentado por J�lia y Ferran, desde Tricicle a Juan Tamarit pasando por los geniales y surrealistas Yuri y los cosmonautas. All� se entregaron los premios Luna, por la simpat�a, y Eclipse, por todo lo contrario, cuyos primeros galardonados fueron Roc�o Jurado, para bien, y Julio Iglesias, para lo otro. All� el actor Agust�n Gonz�lez dej� escrito que lo �nico comparable con la comida que acaba de disfrutar era "el inmenso orgasmo" experimentado justo antes de entrar al restaurante ("en otra ocasi�n posterior tuvo que dar explicaciones a su mujer por esa dedicatoria", puntualiza Ferran). All�, los dibujos y caricaturas de Fer, Jos� Lu�s Mart�n, �scar Nebreda o Kim y su Mart�nez el Facha. Todos de El Jueves. All� mismo lleg� un d�a Ovidi Montllor, habitual de la casa, para despedirse. El c�ncer acabar�a con �l semanas despu�s.

All� com�an todos los d�as (o casi) desde Terenci Moix a Joaquim Jord�. El primero escrib�a y el segundo planeaba su pel�cula y obra maestra De Nens. Pol, director de Ravalear e hijo de Ferran, acabar�a de ayudante de direcci�n de esta pel�cula sobre, precisamente, la degradaci�n interesada de El Raval. Y as�, entre De Nens y Ravalear, Can Llu�s. La �ltima jugada del destino tiene algo de comedia, de farsa amarga. Si uno se acerca por la calle de la Cera, Can Llu�s sigue ah� en le mismo Raval de siempre. Sigue su memoria intacta, claro, pero tambi�n un restaurante con su mismo nombre. "El local ahora es propiedad de unos rusos que, con ojo para el marketing, mantienen la decoraci�n tal cual. Hasta con las mismas fotos", aclara Pol.

J�lia recuerda la xatonada tibia con pi�ones, la romescada de bacalao, los mejillones de roca, el arroz del senyoret, las papas arrugadas que sorprend�an hasta a los mismos canarios, los garbanzos con calamarcitos, las habitas a la catalana, las alcachofas a la brasa, las mongetes con butifarra, las alb�ndigas con sepia, los canelones con ternera y, por supuesto, el men� V�zquez Montalb�n compuesto de escudella alicantina u olleta de Alcoy —debidamente preparada, por supuesto, con oreja y pies de cerdo, nabos, arroz, jud�as y butifarr�— seguida de un cabrito al horno...

Y Ferran le da la raz�n. Ya hay hambre. "Enmarcado bajo una apariencia modesta y con cierto aire farandulero impregnado de los misterios de la vieja Barcelona, Can Llu�s ofrec�a una cocina exquisita, un servicio de libro de texto y una lista de precios que incluso Ferm�n o yo nos pod�amos costear. Las noches entre semana sol�a juntarse all� una parroquia bohemia con gentes del teatro, las letras y otras criaturas del buen y mal vivir brindando mano a mano", se lee en El prisionero del cielo de Carlos Ruiz Zaf�n. Somos lo que comemos.