Rusia derriba 660 drones ucranianos en el mayor ataque nocturno de la guerra

Imagen satelital distribuida por Vantor 2026, del 22 de junio de 2026, muestra generadores de humo en el Puente de Crimea.
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La península de Crimea, anexionada por Rusia, fue declarada este viernes en estado de emergencia a nivel regional, anunció el gobernador impuesto por Moscú, Serguéi Aksiónov. La medida busca hacer frente a las consecuencias de los recientes ataques ucranianos, que han provocado una grave escasez de combustible y cortes en el suministro eléctrico.
"El marco jurídico del estado de emergencia permite resolver con la máxima rapidez las cuestiones relacionadas con el mantenimiento del funcionamiento de todos los sectores esenciales", explicó Aksiónov en un comunicado difundido a través de Telegram.
La declaración de emergencia facilitará la movilización de recursos adicionales y, además, contempla la posibilidad de imponer determinadas restricciones a la población si las circunstancias lo requieren.
Un día antes, las autoridades habían anunciado cortes programados de electricidad en toda la península para afrontar la escasez de energía derivada de los bombardeos ucranianos.
Según las autoridades prorrusas, desde mayo Ucrania ha intensificado su campaña para interrumpir el suministro energético de Crimea, atacando infraestructuras críticas y camiones cisterna encargados de abastecer de combustible a la península.
El domingo, las autoridades locales prohibieron la venta de combustible a particulares debido a la escasez ocasionada por esos ataques.
El mayor ataque ucraniano de la guerra: 660 drones
Las defensas antiaéreas rusas derribaron durante la pasada noche 660 drones ucranianos de largo alcance sobre 12 regiones de Rusia, la anexionada península ucraniana de Crimea, los mares Negro y Azov, en el mayor ataque de este tipo desde el comienzo de la guerra.
"Durante la noche, las defensas antiaéreas interceptaron y aniquilaron 660 drones ucranianos de ala fija", informó el Ministerio de Defensa de Rusia en MAX, la red de mensajería rusa.
Se trata del mayor ataque, tras los perpetrados el 17 de mayo pasado (556), el 18 de junio (555) y el 25 de marzo (389). Se estima que la media de ataques diarios ronda los 220-223.
Solo en junio, que ha sido récord por derribos, ya han sido derribados alrededor de 9.700 drones ucranianos de largo alcance.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó durante la noche del derribo de 47 drones que se dirigían a la capital rusa, mientras que Dmitri Miliáyev, el gobernador de Tula, región ubicada 200 kilómetros al sur de Moscú, indicó que fueron neutralizados 84 drones ucranianos.
En esta región, los drones ucranianos dañaron una línea de alto voltaje y una empresa industrial en la localidad de Novomoskovsk, según Miliáyev.
Según el canal de Telegram independiente ruso Astra, en esta localidad fue atacada la planta química Azot, especializada en la fabricación de fertilizantes y cuyas producciones son utilizadas para la producción de explosivos.
"Operación de influencia"
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció la víspera una "operación de influencia" de 40 días del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) para presionar a Moscú para poner fin a la guerra.
Zelenski recalcó que durante los últimos meses el SBU ha hecho gala del "rendimiento más elevado" a la hora de defender las posiciones ucranianas en el frente a través del uso de varios tipos de drones.
Además, informó este jueves de una nueva ronda de ataques de larga distancia contra infraestructuras energéticas enemigas, que alcanzaron depósitos de petróleo en la región sureña rusa de Krasnodar y dos refinerías en la ciudad de Ufá.























