La consejera socialista de Justicia concede la semilibertad a Olarra Guridi y a Zabalo Beitia después de un alegato sobre la reinserción de los etarras y la "convivencia". Covite pide su dimisión

Juan Antonio Olarra Guridi sonríe ante su pareja y compañera en ETA Ainhoa Mujika durante un juicio en la Audiencia Nacional.EFE
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El Gobierno vasco ha concedido la semilibertad al ex jefe de ETA y portavoz de los presos de la banda Juan Antonio Olarra Guridi 10 años antes de que se cumplieran los 30 años de cárcel que debía cumplir. Olarra Guridi ingresó en ETA con 24 años de edad y participó en atentados en el País Vasco, Valencia y en Madrid donde participó en la colocación de un coche bomba en 2001 en la calle Corazón de María que hirió a 95 personas. La consejera socialista de Justicia María Jesús San José también ha aprobado el tercer grado para su compañero en la banda Xabier Zabalo Beitia que fue acusado del intento de asesinato de un concejal del PSE-EE en 2001 en La Arboleda (Vizcaya). El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) que ha denunciado ambas decisiones exige que la Fiscalía las recurra y la dimisión de la consejera San José.
Juan Antonio Olarra Guridi acumulaba miles de años de cárcel por su participación en asesinatos, atentados, estragos, lesiones, tenencia de explosivos e integración en banda armada. La Policía sitúa su entrada en ETA en 1991 al integrarse en un 'talde' del 'comando Donosti'; uno de los más sanguinarios de la banda terrorista. Durante una década, Olarra Guridi participó en varios atentados mortales en el País Vasco y también se le localizó junto a su pareja Ainhoa Múgica en Benidorm. Huido a Francia, Olarra Guridi fue miembro de la dirección de ETA como jefe de los comandos que cometían los atentados en España. La Policía francesa le detuvo el 16 de septiembre de 2002 Talence, Burdeos, a bordo de un Renault Clio con placas falsas. En su arresto, le fueron incautadas armas y documentación falsa. En julio de 2010, fue entregado y encarcelado en España.
El ex jefe de ETA disfruta desde julio de 2025 la semilibertad concedida por el artículo 100.2; una vía que el Gobierno vasco ha utilizado para acelerar la salida de los etarras de prisión y que recientemente ha sido cuestionada por dos autos de jueces de Vigilancia Penitenciaria. Cuestionada en el Parlamento Vasco por la aplicación de esta vía excepcional, la consejera de Justicia María Jesús San José apeló a la importancia para la "convivencia" de la reinserción de los ex terroristas.
Olarra Guridi ha ejercido desde las cárceles como el portavoz de los presos integrados en el denominado Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK). Un estatus que le ha permitido disfrutar de beneficios penitenciarios y que, según fuentes policiales, le mantenía en contacto permanente con el ex dirigente de ETA y miembro actual de Sortu José Antonio López Ruiz Kubati.
El Gobierno vasco también ha otorgado a Xabier Zabalo Beitia el tercer grado. Zabalo fue condenado a 25 años de prisión por delitos terroristas, entre ellos estragos, lesiones, tenencia de armas con fines terroristas y depósito de explosivos con finalidad terrorista. El Departamento de Justicia concedió el tercer grado a Zabalo en febrero de 2025 pero la Fiscalía revocó la concesión de su semilibertad semanas más tarde y regresó a su celda en la cárcel de Martutene. El colectivo Sare criticó este recurso y organizó una manifestación en Urretxu (Guipúzcoa).
«Lo que estamos viendo es una política deliberada de 'vaciar las cárceles' de presos de ETA. Y hacerlo, además, siguiendo las instrucciones de Sortu, tal y como ellos siempre han exigido en este contexto de final de ETA negociado que vivimos: sin pedirles un verdadero arrepentimiento y sin respetar el derecho a la justicia de las víctimas. La máxima responsable de esta política penitenciaria es la consejera María Jesús San José, que debe dimitir», ha denunciado la presidenta de Covite Consuelo Ordóñez.




























