La última vez que la Fuerza Aérea israelí realizó un ataque parecido en este suburbio de la capital libanesa hace exactamente una semana, Irán respondió con varias ráfagas de misiles balísticos

Beirut tras recibir un bombardeo de la Fuerza Aérea IsraelíE.M.
Actualizado
Tras el lanzamiento de varios proyectiles y drones explosivos de Hizbulá contra el norte de su territorio, Israel ha atacado lo que define como "un centro de mando" del grupo proiraní en Dahiyeh, en el sur de Beirut. La última vez que la Fuerza Aérea israelí realizó un ataque parecido en este suburbio de la capital libanesa hace exactamente una semana, Irán respondió con varias ráfagas de misiles balísticos contra Israel, lo que abrió el primer enfrentamiento abierto y directo desde la tregua el pasado 8 de abril.
Como el liderazgo israelí antes del ataque de este domingo, el régimen iraní afronta ahora el dilema de actuar o no en apoyo a su milicia libanesa contra su enemigo teniendo en cuenta que está cerca de la firma de un acuerdo con Estados Unidos que, según lo filtrado, le reforzará.
El ejército israelí ha indicado que llevó a cabo "un ataque preciso contra un centro de mando usado por terroristas de Hizbulá para planificar y promover ataques terroristas contra los ciudadanos y soldados de Israel". Según afirma, es la respuesta a la "violación flagrante de la tregua" de Hizbulá, citando sus últimos proyectiles contra localidades israelíes. Una acusación que el grupo chií también formula contra su enemigo desde el anuncio de alto el fuego hace dos meses.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, anunció que, junto al ministro de Defensa, Israel Katz, ordenó el ataque "contra objetivos terroristas de la organización Hizbulá en respuesta a sus disparos contra territorio israelí".
Desde el último intercambio de misiles con Irán, que finalizó gracias a la tajante intervención del presidente estadounidense, Donald Trump, Benjamin Netanyahu se encontraba en un complejo dilema.
Por un lado, su propia promesa de atacar el principal bastión de Hizbulá en caso de un ataque contra sus localidades y de evitar el intento de Teherán de vincular los dos frentes. En la última semana, Hizbulá se limitó a atacar las tropas israelíes que desde hace meses ocupan amplias zonas del sur del Líbano mientras Israel centraba sus bombardeos en esta parte del país vecino. Es decir, Beirut y las ciudades del norte de Israel estaban fuera de la escalada. Con el renovado lanzamiento de drones y proyectiles este fin de semana contra el norte de Israel, aumentó la presión interna (norte del país, en los medios y en la propia coalición de Gobierno) para atacar a Hizbulá en la capital libanesa.
Por otro lado, Trump, el gran aliado de Netanyahu en la esfera internacional no quiere que nada obstaculice su gran deseo de firmar el acuerdo con Irán, que supondría la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz. En sus últimas conversaciones telefónicas, Trump le dijo que debe responder "de forma limitada" señalando que de lo contrario "se quedaría solo".
















