Toros
El maestro recogi� en el Senado el recuperado galard�n de la cultura

Curro V�zquez (centro), junto al presidente del Senado, Pedro Roll�n, (izda) y Victorino Mart�n.
Actualizado
El pase�llo de Curro V�zquez hasta el Senado transcurri� como las horas previas a aquellas tardes en las que toreaba en Las Ventas y miraba por la ventana del hotel las ramas de los �rboles, el viento en ellas. Curro no quitaba ojo a las hojas agitadas, pensando en su muleta. Esta ma�ana primaveral de Madrid, en la Plaza de la Marina exactamente, una brisa leve agitaba las copas de los casta�os, y el maestro las observaba con aquel mismo temor. Como si la brisa le fuera a mover la palabra, el discurso de agradecimiento al Premio Nacional de Tauromaquia, que le obsesionaba como el toro de Madrid, ese mismo temor.
La ovaci�n cerrada del Senado, puesto en pie, anim� a Curro como esas ovaciones que caen en Madrid en las ocasiones especiales, al romper el pase�llo, como un aliento extra�o por infrecuente. Las mu�ecas ya se soltaron entonces: "Posiblemente sea uno de los d�as m�s felices de mi vida", dijo casi susurrando, con la voz que apenas alcanzaba. V�zquez habla as�, con la autoridad del temple sin levantar el tono. Y narr� el momento en que le comunicaron que le hab�an concedido el Nacional de Tauromaquia. "Eso suena bien", apostill�. Record� a su padre, "que sin ser torero lo era", en un viaje a su infancia de Linares, su cuna natal. Los consejos se centraron en "que escuchara toreros de otra generaci�n".
Conoci� a Fernando Dom�nguez y oy� hablar a todos los toreros de la Edad de Plata, poniendo el foco en F�lix Rodr�guez. La generaci�n posterior de Antonio Bienvenida hablaban todos de Pep�n Mart�n V�zquez. Y bebi� agua entonces el maestro, sin saliva a estas alturas del discurso: "Se me seca la boca m�s que en San Isidro", abroch� con gracia. Y sigui� repasando su vida y su historia pasando por la historia entera del toreo, de la que forma parte: "Yo no corrijo a los toreros, pero s� les hablo. Ten�a raz�n Antonio Bienvenida cuando dec�a que se puede aprender hasta de un novillero". La frase �ltima puso de nuevo al p�blico en pie: "Yo siempre dec�a la suerte que hab�a tenido de ver torear a Cagancho; hoy digo la suerte que tengo de haber visto torear a Morante".
N��ez Feij�o, presidente del PP, encabez� el desfile junto a Pedro Roll�n, presidente de la C�mara Alta, y Victorino Mart�n, presidente de la Fundaci�n Toro de Lidia (FTL).
La convocatoria del Nacional de Tauromaquia desbord� todas las expectativas en cantidad y calidad, un �xito para la Fundaci�n Toro de Lidia.
Victorino Mart�n, presidente de la FTL, record� en su discurso a las m�ximas figuras convalecientes, Morante de la Puebla y Roca Rey, y cont� c�mo el jurado del Nacional de Tauromaquia hilvan� la emoci�n en su argumentario: todos hab�an llorado en la ma�ana del 12 de octubre en Las Ventas, la clave de b�veda para premiar al torero de los Oto�os: gracias por existir, vino a decir como remate.
As� el jurado acord� otorgar el Premio Nacional de Tauromaquia 2025 al matador de toros Curro V�zquez por su actuaci�n en el festival celebrado en la Plaza de Toros de Las Ventas el pasado 12 de octubre, una cita que trascendi� lo meramente art�stico para convertirse en un acontecimiento de afirmaci�n cultural.
A continuaci�n, tom� la palabra Pablo Aguado, torero de Sevilla que tuvo el privilegio de ser apoderado por nuestro Curro de Madrid, y habl� de su categor�a como "torero de toreros".

























