Informe
Un trabajo de Funcas y Afi relativiza el impacto en el crecimiento y se�ala que ha apoyado sobre todo a la inversi�n p�blica mientras la privada sigue peor que en niveles prepandemia

Pedro S�nchez, Carlos Cuerpo y Yolanda D�az en el CongresoEFE
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Dos importantes servicios de estudios han publicado un nuevo balance sobre la marcha de los fondos europeos que confirman datos decepcionantes a pocos meses ya de que acaba el programa Next Generation. Seg�n los c�lculos de Funcas y Analistas Financieros Internacionales, Espa�a s�lo ha gastado 39.000 millones de los 71.366 millones recibidos, lo que supone una ejecuci�n de apenas el 45% en un programa arrancado en 2021. Y queda adem�s por solicitar casi otro tanto, puesto que el Gobierno prev� recibir hasta 103.000 millones tras renunciar a 60.000 a los que ten�a derecho en pr�stamos. En agosto de 2026 deber�a estar absorbida la totalidad.
Un problema adicional es el uso del dinero. "El efecto transformador de los fondos en la econom�a a�n no se ha materializado, para lo que ser�a necesario mejorar la gesti�n y el dise�o de los instrumentos", afirman Funcas y Afi en su comunicado. Lo argumentan as�: "Los fondos han contribuido a sostener la inversi�n p�blica, mientras que el impulso a la inversi�n empresarial ha sido inferior a lo previsto. Este resultado se refleja tambi�n a nivel agregado: a finales de 2025, la inversi�n empresarial se situaba a�n 3,3 puntos por debajo del nivel pre-pandemia en t�rminos reales, si bien se ha percibido un reciente repunte".
Por todo ello, la gran oportunidad hist�rica de los fondos Next Generation apenas ha contribuido al crecimiento espa�ol del Producto Interior Bruto de estos a�os. "Los fondos europeos explican entre el 10% y el 14% del crecimiento medio anual del PIB entre 2021 y 2025". Es decir, entre un 1,4 y un 2,1% seg�n sus c�lculos cuando deber�an haber pesado un 3,9%. Para Funcas y Afi este decepci�n no es s�lo espa�ola. "La diferencia entre los fondos comprometidos (3,4% del PIB) y su impacto en el avance del PIB (notablemente menor, entre 1,4 y 2,1 puntos) se produce en todos los pa�ses y se explica por el efecto sustituci�n entre financiaci�n p�blica y privada: algunas inversiones financiadas por el programa se hubieran producido incluso sin esa ayuda, es decir, con recursos de las propias empresas".
Tampoco han servido los fondos para reactivar con fuerza la productividad, pese a que era uno de los objetivos clave. "La productividad refleja un dinamismo todav�a limitado. La econom�a espa�ola ha sido la �nica de las cuatro grandes europeas donde la productividad real por hora habr�a acelerado, con un crecimiento adicional de 0,4 puntos, frente a las ca�das de Alemania, Francia e Italia. Sin embargo, este avance es modesto en t�rminos absolutos y contrasta con la magnitud del est�mulo recibido", se�ala el trabajo.
Entre los problemas para una buena ejecuci�n, se cita la burocracia,. "La tasa de resoluci�n de las convocatorias se sit�a en torno al 60%, lo que pone de manifiesto la existencia de trabas de gesti�n y de defectos en el dise�o de los instrumentos que generan un desfase entre la disponibilidad de ayudas y su traducci�n en gasto efectivo".
En su opini�n, "la gobernanza multinivel ha a�adido complejidad. La Administraci�n central gestiona cerca del 60% de los fondos movilizados, las comunidades aut�nomas el 25% y las entidades locales el 15% restante. Adem�s, los ritmos de ejecuci�n var�an de forma considerable entre territorios, reflejo de diferencias en capacidades t�cnicas, el dise�o de convocatorias y la experiencia previa de gesti�n de fondos europeos".
Funcas y Afi urgen a un redise�o para intentar que los fondos tengan a�n efectos transformadores en el futuro aunque concluyan este a�o.



























