


























Laura Garc�a, Marta P�rez y Natalia Alfaro son tres educadoras que acusan al empresarioDiego J. Guerrero de haberles estafado al ofrecerles ser socias de la escuela privada Montessori Village de Albacete y quedarse con su dinero. �Han sido los peores a�os de nuestra vida, hemos tenido que recibir atenci�n psicol�gica y psiqui�trica�, lamentan. �Es un embaucador, se cree Bill Gates y es capaz de convencerte de que una pared blanca es negra. Se aprovech� de nuestro amor por la escuela, de la vocaci�n y la entrega de mujeres que quisimos construir un proyecto educativo diferente y valioso para los ni�os�.
Guerrero est� vinculado a la quiebra de al menos ocho centros privados de metodolog�as alternativas en Madrid, Catalu�a, el Pa�s Vasco y Castilla-La Mancha. Ocult�ndose tras testaferros, ampar�ndose en cerca de 60 empresas y actuando bajo marcas como Montessori Village o Seed Education, aprovecha los agujeros del sistema para llevar las escuelas al cierre despu�s de haberse quedado con la inversi�n de las trabajadoras de los centros, seg�n la investigaci�n realizada por EL MUNDO.
��l siempre elige al mismo tipo de personas: casi siempre mujeres muy comprometidas con la educaci�n, especialmente con la educaci�n alternativa�, explica Laura. Ella y Natalia pusieron 17.000 euros cada una a cambio de tener un 10% de participaci�n en el negocio, mientras que Marta tuvo que desembolsar 25.000 euros por incorporarse m�s tarde.

Diego J. Guerrero.E. M.
Montessori Village cerr� en julio del a�o pasado dejando a deber 60.600 euros del alquiler y m�s de 10.000 euros en n�minas de los �ltimos tres meses, as� como una deuda con la Seguridad Social de m�s de 20.000 euros. A estas tres educadoras se les adeuda al menos 70.000 euros. �Tampoco pagaban la luz, ni el agua�, apuntan.
�Son captadores profesionales. Nos vendieron que �bamos a llevar nosotras la escuela y nos lo cre�amos�, recuerda Laura.
�Parec�a que sab�an de todo y hablaban con mucha prepotencia. Me sent�a tan peque�a ante ellos... Se han aprovechado de nuestra vocaci�n y jugaban con nuestro miedo�, admite Natalia.
�Yo quer�a dedicarme a Montessori porque me enamor� el m�todo. Diego me vendi� que la mejor inversi�n que pod�a hacer en mi vida era esa. Me pudo la ilusi�n por trabajar en una escuela as� y s�lo quise ver las cosas positivas. Yo estaba en el paro con un hijo y mis padres me dieron los 25.0000 euros, que eran sus ahorros de mucho tiempo�, a�ade Marta, que descubri� despu�s que nunca lleg� a figurar como socia en la empresa y que su supuesto 10% en la sociedad se lo qued� A. M., la presunta testaferro de Guerrero.

Zapatos de los alumnos de Montessori Minds.ABEL F. ROSARABA PRESS
Montessori Village, la �nica escuela Montessori de Albacete, abri� en septiembre de 2023. Al principio las cosas funcionaban. Los padres de la veintena de alumnos, que pagaban alrededor de 500 euros al mes, estaban contentos. El centro ven�a a facturar en torno a 10.000 euros mensuales. Laura era la directora y Marta, la coordinadora pedag�gica. Hab�a tantas trabajadoras como socias, cinco en total: ellas tres; su compa�era Paula �lvarez, que tambi�n puso 17.000 euros; otra educadora que �lo dej� por los problemas de salud� que le ocasion� la tensi�n que vivieron y la testaferro de Guerrero.
�En diciembre de 2024 nos cortaron la electricidad, cuando est�bamos a siete grados bajo cero. No nos daban dinero para pagar a los proveedores, as� que empezamos a poner nosotras el dinero�, indican.
Los men�s de las escuelas Montessori siempre son dise�ados con cuidado, pues ofrecen platos saludables y nutritivos, con productos 100% naturales, de temporada y cercan�a. �Los nuestros inclu�an comidas muy buenas, con salm�n y ternera, que al final ten�amos comprar nosotras en el Mercadona porque abr�amos el frigor�fico y s�lo hab�a una lechuga�, dice Laura.
En enero de 2025 dejaron de cobrar. Y se dieron cuenta de que no las hab�an dado de alta en la Seguridad Social. Ellas ten�an que hacer como si no pasara nada: �Diego nos dec�a que, si avis�bamos a las familias, nos denunciar�a por difamaci�n�.

Detalle del mobiliario del centro educativo.ABEL F. ROSARABA PRESS
No fue hasta marzo de 2025 cuando decidieron cont�rselo todo a los padres, que, al enterarse, lloraban y les preguntaban: ��C�mo hab�is podido aguantar tanto?�. �Hemos tenido el 100% de su apoyo�, reconocen como algo bueno. Cuando vieron que Guerrero vaciaba sistem�ticamente el dinero de la cuenta del colegio, las socias solicitaron un concurso de acreedores.
Acab� ese curso y las trabajadoras no pod�an m�s. Pero lograron hacerse con el arriendo del local a cambio de pagarle 10.000 euros a la presunta testaferro: �Fue una aut�ntica extorsi�n�. Se constituyeron en cooperativa, adem�s de cambiar el nombre de la escuela, de Montessori Village a Montessori Minds, y redise�ar de arriba abajo todo el proyecto, desvincul�ndose completamente del anterior negocio. �Ahora funciona fenomenal, pero detr�s de ese buen funcionamiento hay much�simo dolor�, concluyen.
La moraleja, seg�n Paula �lvarez, una de las cinco socias de Montessori Village, es que �la Educaci�n Infantil est� llena de profesionales incre�bles que trabajan por amor a su profesi�n. �Y precisamente por eso�, a�ade, �somos especialmente vulnerables ante personas que saben detectar esa entrega y utilizarla en su beneficio. Esto no va s�lo de dinero ni de una mala gesti�n. Guerrero se aprovech� del compromiso que ten�amos con las familias, porque sab�a que nunca �bamos a abandonarlas�.
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