
























El Cortijo de Las Mercedes (Arjonilla, Ja�n) se levant� a comienzos del siglo XX y sirvi� de residencia durante d�cadas para los jornaleros que trabajaban en los olivares del entorno. Hoy sigue en pie pero el tren de borrascas del pasado invierno ha derribado uno de sus muros y la edificaci�n pide a gritos una reforma. Su actual propietaria, Nieves Garc�a, quiere convertir el caser�o en un alojamiento rural o en un espacio para la celebraci�n de eventos, de manera que los ingresos permitan no s�lo mantener en pie el caser�o sino devolverle su esplendor original y hacer honor a una historia vinculada al paisaje de olivar de la Campi�a Norte de Ja�n, a los pies de Sierra Morena.
Pero, para que el proyecto funcione, tiene que sobrevivir el olivar de la finca. Son 40 hect�reas (unos 4.000 olivos) que Nieves y su hermana cultivan y se han negado a ceder a la empresa que ha decidido instalar aqu� una planta fotovoltaica. �Nadie quiere vivir o pasar el fin de semana en medio de un cementerio de chatarra�, sostiene Nieves, que describe de este modo c�mo se transformar�a el paisaje si prospera la expropiaci�n forzosa y se arrancan los olivos para sustituirlos por placas solares.
De momento, las denuncias interpuestas ante la Justicia han paralizado el proceso. Son varios los pleitos planteados por los propietarios de olivares del entorno del municipio de Lopera. Una jueza de lo Penal ha sobrese�do el caso porque no ve indicios de delito en la actuaci�n de la administraci�n que ha dado los permisos (la Junta) y de la empresa que promueve la macroplanta fotovoltaica, pero s� ha advertido de la irregularidad que supone haber �troceado� el proyecto para que sea la administraci�n auton�mica la que supervise la operaci�n y evitar as� la intervenci�n del Ministerio.
La plataforma de agricultores de la Campi�a Norte de Ja�n y las organizaciones S.O.S. Rural y Ecolog�a y Libertad impulsan en esta comarca la batalla legal, pero hay otros frentes similares en otros puntos de la comunidad andaluza en defensa de los cultivos y del paisaje tradicional. No es un movimiento contra las energ�as renovables, aunque el ruido generado por las protestas ha atra�do tambi�n la atenci�n de organizaciones contrarias a las pol�ticas medioambientales y la Agenda 2030 de la Uni�n Europea.
De hecho, la izquierda y las asociaciones ecologistas han entendido que no pueden dejar a la ultraderecha la exclusividad de la defensa de lo rural y cada vez son m�s los pronunciamientos de partidos pol�ticos y asociaciones civiles en contra del despliegue invasivo y poco respetuoso con el entorno de las energ�as limpias. �Renovables s�, pero no as��, es el lema que tambi�n han enorbolado en esta campa�a electoral Adelante Andaluc�a o Por Andaluc�a, que tienen una tradici�n coherente en defensa de la agenda verde pero alertan contra las pol�ticas que han dejado la planificaci�n en manos de los intereses de las grandes empresas y los fondos de inversi�n. �La transici�n energ�tica no puede darse a costa del sector primario. Priorizaremos las 400.000 hect�reas de tierras bald�as antes de tocar un solo metro cuadrado de tierra f�rtil�, defendi� este mi�rcoles el candidato de Por Andaluc�a, Antonio Ma�llo, que denunci� tambi�n que el Gobierno del PP lleg� a publicar un mapa de zonas aptas para fotovoltaicas y lo acab� retirando tras las quejas de las grandes empresas.
Bego�a Iza, candidata de Adelante por Sevilla, considera que el despliegue que la Junta est� haciendo de las renovables es totalmente insostenible: �No es ni verde ni limpio�. El partido andalucista denuncia un plan para la instalaci�n de 334 plantas de biometano principalmente en las provincias de Ja�n, Sevilla y C�rdoba, dado que por ellas pasa el gasoducto que transporta el gas hacia el norte, fuera de Andaluc�a.
El Gobierno andaluz niega que se haya dado carta blanca a las promotoras y subraya que la legislaci�n es �tremendamente garantista y exigente�. De hecho, subraya, el 35% de los proyectos de fotovoltaica planteados no ha obtenido los permisos.
La realidad es que Andaluc�a se ha convertido en una de las grandes generadoras de energ�as limpias. En 2026, va a alcanzar los 20 gigavatios producidos. Seg�n datos de Red El�ctrica (REE) publicados en febrero, Andaluc�a es la regi�n que m�s potencia renovable ha aportado al conjunto de Espa�a en los �ltimos tres a�os, de enero de 2023 a diciembre de 2025, con el 24% del total instalado en ese periodo.
La nueva potencia se ha concentrado en su gran mayor�a en la tecnolog�a solar fotovoltaica, que ha batido su r�cord hist�rico al instalar 2.842 nuevos megavatios en el �ltimo a�o. Andaluc�a cuenta as� con 11.696 MW fotovoltaicos en funcionamiento, el 67,4% de la capacidad total renovable de la regi�n. De estos megavatios, el 16,4% (esto es, 1.922 MW) corresponden a autoconsumo, con m�s de 197.800 instalaciones.
�La ocupaci�n por parte de esas plantas ronda el 0,7% o 0,8% del territorio. Y, si hablamos de superficie cultivable, estamos s�lo en un 1,5%�, sostienen desde la Consejer�a de Industria, Energ�a y Minas. Por otro lado, apuntan, hoy Andaluc�a cuenta con 27.000 hect�reas de olivar m�s que hace 5 a�os, 4.000 de ellas en Ja�n. Por tanto, �no es cierto que se est� produciendo una transformaci�n del paisaje�, insisten.
�Lo que no cuenta la Consejer�a es c�mo se est� sustituyendo el olivar tradicional por olivar intensivo y superintensivo�, a�ade Rafael Alcal�, portavoz de la Plataforma Campi�a Norte. En cualquier caso, estos propietarios s�lo piden que les dejen mantener sus olivares, que son una manera de vivir y una potente herramienta para arraigar a las nuevas generaciones a la comarca y luchar contra la despoblaci�n. �El que quiera vender, que venda o alquile�. Hay propietarios de suelo agr�cola dispuestos a alquilar sus terrenos en Lopera, pero estos suelos se sit�an en el otro extremo del t�rmino municipal y construir all� las plantas fotovoltaicas resta rentabilidad a la operaci�n. �Es una cuesti�n de n�meros, no de inter�s p�blico, como nos quieren hacer creer�, a�ade Rafael Alcal�.
Hay ya antecedentes de c�mo el rechazo social del entorno y las denuncias por su impacto en bienes naturales y culturales ha llevado a los promotores a desistir de sus proyectos o a las administraciones a frenar las expropiaciones. Ese es el caso de la planta desestimada en la zona del Fargue (Granada), donde incluso el Icomos (un organismo asesor de la UNESCO) lleg� a pronunciarse por su afectaci�n al entorno de la Alhambra y el Albaic�n.
Tambi�n desistieron los promotores de dos grandes plantas fotovoltaicas previstas en C�rdoba, en los municipios de Bujalance y Pedro Abad (en la comarca del Alto Guadalquivir). En este caso, las protestas recibieron un eco medi�tico a�adido porque una de las fincas amenazadas de expropiaci�n, El Hierro, era propiedad de Cayetano Mart�nez de Irujo, que no dud� en salir a defender sus derechos e intereses ante la opini�n p�blica. �La Junta no se atrevi� a expropiarle a la Casa de Alba�, apunta Antonio Ma�llo.
En una entrevista reciente con EL MUNDO, el consejero de Industria, Energ�a y Minas, Jorge Paradela, reconoc�a que �ha llegado el momento de optimizar algunos elementos del modelo�, y anunciaba que, si el PP sigue gobernando en la pr�xima legislatura, se pondr�n en marcha mecanismos para incentivar la instalaci�n de estas plantas en suelos degradados y en desuso o para buscar soluciones de agrivoltaica�, que es como se conoce a los proyectos que concilian los usos energ�ticos con los agr�colas.
Algunos ejemplos de esta conciliaci�n respetuosa se encuentran tambi�n en Ja�n, donde recientemente se ha inaugurado la ampliaci�n y mejora de la planta fotovoltaica de la Comunidad de Regantes Santa Mar�a Magdalena, en Meng�bar, construida hace tres a�os para reducir los costes energ�ticos a los agricultores de la zona, que tienen que trasladar el agua desde dos balsas de riego. Inicialmente la planta dispon�a de 9 hect�reas y 9.300 m�dulos de 445 vatios de potencia m�xima, suficiente para reducir un 50% la factura el�ctrica de los regantes.
La Junta ha contribuido con 600.000 euros a la inversi�n de casi 2 millones de euros en una instalaci�n que, no s�lo est� autorizada para autoconsumo, sino que es la �nica de Ja�n que puede vender excedente de energ�a. La nueva planta solar, explica la Consejer�a de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, cuenta con una potencia de 2 megavatios y permitir� un mayor grado de abastecimiento energ�tico, adem�s de contribuir a �un modelo agr�cola m�s competitivo y sostenible a medio y largo plazo�.

Maqueta de una planta fotovoltaica construida sobre el olivar.ACESUR
Otro proyecto que avanza en esa direcci�n es el liderado por las empresas Acesur y Greening, que se han aliado con un grupo de investigaci�n de la Universidad de Ja�n para poner en marcha un modelo de explotaci�n que integra el olivar y la producci�n de energ�a fotovoltaica, en el que los olivos conviven con las placas solares. Existe ya una experiencia piloto en el municipio de Navas de San Juan cuyos resultados se van ahora a trasladar a un olivar en Vilches. Pedro P�rez, catedr�tico de Tecnolog�a Electr�nica de la Universidad de Ja�n y asesor del proyecto, considera que la experiencia ha demostrado que no s�lo pueden convivir ambas actividades sino que las placas solares mejoran las condiciones bioclim�ticas del entorno y aumentan la producci�n de aceitunas. Nicol�s Tejada, director de Medio Ambiente de Acesur, explica c�mo las placas generar�n 3,6 megawatios para abastecer de energ�a a una planta de envasado de aceite. Es la primera planta �olivoltaica� del mundo, subraya.
Andaluc�a se ha convertido en una de las grandes productoras de energ�a verde, pero es parad�jicamente la comunidad que peor dotaci�n tiene de redes el�ctricas, lo que ha provocado un problema de saturaci�n (con una ocupaci�n del 94%), muy por encima de la media de Espa�a. Ese cuello de botella est� frenando ya las posibilidades de desarrollo industrial. Ja�n es junto a Almer�a, M�laga y Granada una de las provincias que no disponen de margen ya para conectar nueva demanda.
Actualmente Andaluc�a dispone de once n�dulos que s�lo est�n en condiciones de ofrecer un volumen residual de energ�a, lo que lastra su competitividad frente a otras comunidades a la hora de captar nuevas inversiones industriales, ya que las empresas buscan garant�as y agilidad en el acceso a la energ�a.
La Junta de Andaluc�a tiene identificados 119 proyectos industriales que son inviables porque la red es insuficiente para garantizarles el suministro el�ctrico: tienen que ver con el sector del hidr�geno, del almacenamiento energ�tico, de las infraestructuras portuarias y de centros de datos, por ese orden en funci�n de la prioridad que se les ha dado.
El Gobierno andaluz denuncia c�mo la inversi�n de Espa�a en redes equivale a un 0,2% de su PIB, cuando los pa�ses de nuestro entorno invierten el hasta el 0,6%. �Espa�a tiene topada por ley la inversi�n en redes de transporte el�ctrico y de distribuci�n y esos l�mites ya no tienen sentido, porque se implantaron en 2013 para contener el d�ficit de la factura el�ctrica por las primas a las renovables�, sostiene el consejero de Industria, Energ�a y Minas. Por otro lado, la tasa de retribuci�n financiera (la que compensa la inversi�n) tambi�n se sit�a por debajo de los niveles de Italia, Alemania o Pa�ses Bajos. Y los tiempos de planificaci�n siguen siendo demasiado largos, al igual que los plazos de reserva que son los que permiten que proyectos que no se han desarrollado tengan inmovilizada parte de la capacidad de la red, explica.
Andaluc�a sufre una infradotaci�n en redes el�ctricas, con un 40% menos de infraestructura que la media peninsular, a pesar de estar aportando m�s que ninguna otra comunidad a la transici�n energ�tica. Y �se es otro de los �agravios� que la Junta de Andaluc�a achaca a la pol�tica territorial del Gobierno de Pedro S�nchez.
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