



















De diseñar, fabricar y vender zapatillas a la IA solo hay un paso.
Allbirds, que nació y debutó en bolsa hace cinco años como empresa de zapatillas y ropa ecosostenible, ahora se llamará Newbird AI y se define como proveedor de computación para empresas que busquen recursos de inteligencia artificial.
Su anunció provocó el miércoles que sus acciones en el Nasdaq se multiplicasen casi por siete (+582%), de 2,5 a 16,99 dólares por acción y de 21 a 147 millones de dólares en capitalización bursátil.
Que la Inteligencia Artificial (IA) se mantiene como una megatendencia de inversión imparable es una realidad, tanto como los efectos asociados a su aplicación. Algunas empresas buscan subirse a la ola con mayor o menor acierto, con honestas o dudosas intenciones.
La pregunta de cualquier inversor es inevitable: ¿va en serio o es solo un anunció oportunista? ¿Es una transformación real o simplemente ante otro caso de postureo tecnológico a cuenta de la IA?
Cuando Allbirds salió a bolsa en Wall Street en 2021, lo hizo como uno de los grandes referentes de la moda sostenible.
La compañía alcanzó una capitalización inicial de 2.150 millones de dólares, impulsada por una propuesta clara: zapatillas cómodas, minimalistas y fabricadas con materiales alternativos, naturales y poco convencionales.
El debut fue espectacular. Su fracaso ha sido sonoro.
Después de alcanzar una subida del 93% en su primer día en los mercados, hasta alcanzar una valoración de 4.100 millones de dólares (el tamaño de una empresa pequeña del Ibex 35), Allbirds inició una tendencia bajista imparable que le han llevado a caer un 97% en bolsa desde entonces.
El éxito en las ventas de acciones no era el mismo que con sus zapatillas y ropa. En 2026, la compañía ha dado un giro radical a su actividad vendiendo su marca y actividad original en el sector textil por unos 39 millones de dólares a la firma American Exchange Group, que mantendrá el producto en el mercado y los valores de la marca.
En paralelo, la compañía que dirige Joe Vernacchio ha dado un volantazo a su negocio transicionando hacia la IA y reorienta su estrategia.
Allbirds busca convertirse en un proveedor de soluciones de nube integrando capacidad de cómputo como servicio, es decir, centros de datos y chips IA como recurso alquilable. Allbirds o Newbird AI lo llama GPUaaS.
Para hacerlo, la compañía anuncia que ha llegado a un acuerdo con un inversor institucional para una línea de financiación en deuda convertible por acciones de 50 millones de dólares. Ese importe se destinará a la compra de GPUs para sus centros de datos.
Según el comunicado de la compañía, los accionistas anteriores recibirán un dividendo especial con los ingresos de la venta de su marca y propiedad intelectual.
"Los inversores que opten por seguir manteniendo acciones de NewBird AI invertirán en un negocio de infraestructura informática de IA en crecimiento respaldado por la línea de financiación".
La tesis de Allbirds tiene su lógica racional debido al boom de infraestructuras vinculadas a la IA y la necesidad de capacidad informática de los nuevos modelos de Openai, Anthropic y otros.
Sin embargo, la duda sobre qué aporta una empresa textil al sector es razonable, sobre todo, después de los casos frecuentes de 'ai washing' o ia posturero para darle un barniz atractivo a la empresa por parte de su cúpula directiva.
"El auge del desarrollo y la adopción de la IA ha generado una demanda estructural sin precedentes de computación especializada de alto rendimiento, que el mercado tiene dificultades para satisfacer. El gasto empresarial global en servicios de IA y la inversión en centros de datos están en aumento", asegura. "NewBird AI se está desarrollando para ayudar a cerrar esa brecha".
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