
















Un día ha tardado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en dar marcha atrás en su plan para guiar a los barcos neutrales atrapados en el estrecho de Ormuz. El líder estadounidense ha vuelto a recurrir a sus redes sociales para anunciar que el denominado 'Proyecto Libertad' "se suspende temporalmente" mientras espera a determinar si el acuerdo de paz con Irán "puede finalizarse y firmarse" para poner fin a la guerra.
Como ya es habitual, Trump recurrió a su perfil en su propia red social, Truth Social, para informar de sus últimas decisiones. Un día después de anunciar su plan para liberar el estrecho de Ormuz, el mandatario estadounidense ha asegurado que, ante el "gran progreso" de la operación y en busca de "un acuerdo completo y definitivo con los representantes de Irán", ha decidido suspender la misión ante la petición de Pakistán, que actúa como mediador en las conversaciones entre Washington y Teherán. A pesar de esta 'tregua', añadió, que el bloqueo estadounidense a los buques que transitan hacia y desde puertos iraníes "seguirá vigente".
No quedó claro a qué progreso se refería Trump, y no ofreció detalles sobre qué negociaciones, si las había, estaban en marcha. Sus comentarios marcaron un giro brusco con respecto a los últimos días, cuando había expresado su frustración por el ritmo de las conversaciones e indicado que no estaba satisfecho con las propuestas de Teherán.
Tras la decisión de Trump de suspender temporalmente el 'Proyecto Libertad', el petróleo crudo Brent cayó alrededor de un 1%, hasta los 108 dólares por barril, tras haber descendido un 4% el martes.
El Proyecto Libertad estaba concebido para ser el eje central de la siguiente fase del acercamiento de Estados Unidos a Irán. El ejército estadounidense informó que ayudó a dos embarcaciones a salir del estrecho de Ormuz el lunes, repeliendo múltiples ataques de drones, misiles y lanchas rápidas de ataque irregular de la armada iraní.
Según el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, el Pentágono estaba desplegando destructores de misiles guiados con capacidad de defensa aérea, más de 100 aeronaves, 15.000 efectivos en la región y una combinación de drones, incluidas plataformas submarinas.
Pero Trump archivó la operación apenas unas horas después de que altos funcionarios estadounidenses detallaran el papel que desempeñaría el ejército estadounidense. La administración parece estar buscando maneras de aliviar la tensión que ha disparado los precios del combustible, exacerbando las dificultades económicas que los republicanos temen que puedan llevar a su partido a perder el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Antes del anuncio de Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró a la prensa en la Casa Blanca que las operaciones ofensivas contra Irán habían concluido.
Si bien Estados Unidos parece ahora decidido a intentar reducir la escalada del conflicto, que ha causado la muerte de miles de personas en Irán y Líbano y ha convulsionado los mercados energéticos mundiales, el camino hacia un acuerdo que reabra el estrecho, por donde transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, sigue estando lejos.
Mientras Rubio hablaba el martes, una organización británica de monitoreo informó que un buque de carga en el estrecho había sido alcanzado por un proyectil desconocido. Estados Unidos afirmó que el bloqueo en torno al estrecho de Ormuz ha dejado a más de 1.550 buques mercantes, con unos 22.000 marineros a bordo, atrapados en el Golfo Pérsico.
Para complicar aún más la situación, antes del anuncio de Trump, el presidente de Irán desestimó las demandas estadounidenses de reanudar las conversaciones, calificándolas de "imposibles". “El problema es que, mientras Estados Unidos aplica una política de máxima presión contra nuestro país, también espera que la República Islámica de Irán se siente a la mesa de negociaciones y, en última instancia, se someta a sus demandas unilaterales; una ecuación imposible”, dijo el presidente Masoud Pezeshkian en una llamada con el primer ministro designado de Irak, Ali al-Zaidi, según la agencia de noticias semioficial Fars.
Trump y altos funcionarios de su administración han descrito las dificultades que presentan las conversaciones, en parte debido a las divisiones internas en Irán. Rubio afirmó que, a veces, después de que se presenta una oferta, "se tardan cinco o seis días en obtener una respuesta", ya que tiene que pasar por un proceso administrativo y llegar hasta el líder supremo. "Su sistema siempre ha sido complejo y con múltiples niveles. Obviamente, se ha vuelto más complejo debido a los daños que sufrieron durante la guerra", dijo.
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