























El gigante alemán impulsa un proyecto para controlar el 100% de la estadounidense, aunque requiere apoyo político a la operación de los Gobiernos Trump y Merz.
Deutsche Telekom AG está considerando una integración completa con su filial estadounidense T-Mobile US Inc., un movimiento que daría lugar a un grupo multinacional de telecomunicaciones y que podría convertirse en la mayor operación pública de fusiones y adquisiciones de la historia, según personas con conocimiento del asunto.
Deutsche Telekom ya es el mayor accionista de T-Mobile, con una participación aproximada del 53%. La operadora alemana ha estado debatiendo la creación de una nueva sociedad holding que lanzaría una oferta en acciones por los títulos tanto de Deutsche Telekom como de T-Mobile, según dichas fuentes, que pidieron no ser identificadas por tratarse de información privada.
La operación potencial daría lugar a un único grupo corporativo simplificado que controlaría las operaciones de ambas compañías y estaría participado conjuntamente por los actuales inversores de las dos. Posteriormente, la entidad combinada podría buscar cotizar en Estados Unidos y Europa, aunque los detalles aún se están definiendo, indicaron algunas de las fuentes.
Las conversaciones se encuentran en una fase preliminar y cualquier transacción requeriría apoyo político para salir adelante. Los detalles del posible acuerdo también podrían cambiar. Las compañías han estudiado una mayor integración en distintas ocasiones a lo largo de los años, y no hay garantías de que esta vez vaya a materializarse.
“Como es habitual, DT y TMUS no comentan especulaciones sobre su actividad corporativa, ni tenemos detalles específicos que comentar en relación con su consulta”, señaló un portavoz de Deutsche Telekom en un comunicado enviado por correo electrónico.
Las acciones de Deutsche Telekom cotizan con un múltiplo de beneficios muy inferior al de T-Mobile, que aporta la mayor parte de sus beneficios. La combinación de ambas podría reducir ese descuento de valoración y dotar al grupo resultante de mayor tamaño para acometer posibles adquisiciones. También crearía el mayor operador inalámbrico del mundo por capitalización bursátil, superando a China Mobile Ltd., valorada en unos 235.000 millones de dólares.
Las acciones de T-Mobile cayeron un 1,5% hasta los 195,39 dólares en la sesión del martes en Nueva York, lo que sitúa su capitalización en torno a los 215.000 millones de dólares. Deutsche Telekom tiene una capitalización aproximada de 141.000 millones de euros (166.000 millones de dólares).
En el último año, T-Mobile ha retrocedido un 23%, mientras que Deutsche Telekom ha caído un 10% en el mismo periodo.
Deutsche Telekom entró en el mercado estadounidense en 2001, cuando el entonces consejero delegado Ron Sommer adquirió el precursor de T-Mobile, VoiceStream Wireless, en una operación que en su momento fue criticada por su elevado precio. Posteriormente, VoiceStream pasó a denominarse T-Mobile USA.
Obstáculos de la operación
Cualquier transacción podría enfrentarse a importantes obstáculos, entre ellos la necesidad de apoyo político en Berlín y Washington. El Gobierno alemán y el banco público KfW poseen conjuntamente alrededor del 28% de Deutsche Telekom, lo que les otorga una gran influencia en cualquier acuerdo.
Para lograr la aprobación, las compañías podrían tener que comprometerse a mantener una base relevante en Alemania y realizar inversiones significativas en Estados Unidos, según algunas fuentes. No está claro si el Gobierno alemán apoyaría la operación, ya que su participación en la entidad combinada sería menor. También tendrían que convencer a los inversores de que las ventajas de crear un gran grupo multinacional compensan las de mantener dos compañías separadas y más enfocadas.
La nueva sociedad holding probablemente se constituiría en una jurisdicción europea fuera de Alemania. Este tipo de estructura ya se ha utilizado en grandes operaciones transcontinentales, como la fusión de unos 35.000 millones de dólares entre Praxair Inc. y la alemana Linde AG.
En ese caso, se creó una sociedad holding en Irlanda que lanzó ofertas en acciones separadas por ambas compañías. El grupo resultante cotizó posteriormente en la Bolsa de Nueva York y en Fráncfort.
Advertencias regulatorias
En un pódcast de febrero, el consejero delegado de Deutsche Telekom, Tim Höttges, advirtió de que la regulación europea es un obstáculo importante para el desarrollo de la infraestructura digital del continente. Señaló que, aunque la compañía se ha convertido en un peso pesado global, su valor de mercado está impulsado casi exclusivamente por su negocio en Estados Unidos, lo que refleja las dificultades del mercado europeo.
El posible movimiento llega además en un momento de crecientes tensiones entre Estados Unidos y líderes europeos como el canciller alemán Friedrich Merz, enfrentados en cuestiones como los aranceles o la OTAN.
La Unión Europea está trabajando en nuevas directrices sobre fusiones que podrían facilitar la creación de grandes “campeones europeos” capaces de competir con rivales de Estados Unidos y China. Al mismo tiempo, muchas empresas europeas están mirando hacia adquisiciones en EE. UU. para aprovechar su mayor crecimiento.
Roger Entner, fundador de Recon Analytics, señaló que T-Mobile es la razón por la que Deutsche Telekom es la compañía de telecomunicaciones europea con mejor comportamiento. “Siempre han querido integrar esto completamente”, afirmó.
Analistas de NewStreet Research indicaron en una nota que la operación daría a las compañías “más opcionalidad” para acometer grandes adquisiciones sin diluir a Deutsche Telekom.
“Solo por eso, creemos que es una operación muy interesante para DT, ya que le proporcionaría más opciones de futuro en un mercado en consolidación donde la convergencia podría adoptar múltiples formas en los próximos 5-10 años”.
“Fusión sin prima”
Los analistas añadieron que probablemente se trataría de una “fusión sin prima”.
Por su parte, analistas de Citigroup Inc. señalaron que no ven beneficios evidentes para los accionistas de T-Mobile a menos que Deutsche Telekom ofrezca una prima significativa.
“La posibilidad de una fusión también plantea la cuestión de si DT estaría dispuesta a pagar una prima relevante para consolidar el control, especialmente cuando podría argumentar que sus operaciones fuera de EE. UU. ya están infravaloradas en el precio de su acción”, escribieron.
Deutsche Telekom lleva años preparando el terreno para reforzar su control sobre T-Mobile. El exdirectivo de la compañía Srini Gopalan asumió el cargo de consejero delegado de T-Mobile en noviembre, tras haber sido responsable de Deutsche Telekom Alemania y posteriormente director de operaciones de la filial estadounidense.
La empresa ha manifestado su intención de aumentar su participación en T-Mobile, y Höttges afirmó a principios de este año que estaban evaluando formas de seguir incrementando su posición.
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