






















Blue Origin, la compañía espacial del multimillonario estadounidense Jeff Bezos, desafía a Space X de Elon Musk. Ha logrado lanzar y recuperar con éxito un propulsor para su enorme cohete New Glenn, una hazaña técnica que podría aumentar su ritmo de lanzamientos. No obstante, no todo fue bien en la misión, ya que el satélite que transportaba, el BlueBird 7, no alcanzó la órbita prevista.
El lanzador New Glenn, que es clave en el programa Artemis de la NASA a la Luna, ya que se empleará en los próximos años para enviar al espacio los módulos en que los astronautas bajarán a la superficie lunar, despegó desde Cabo Cañaveral este domingo.
Bezos toma carrerilla en este sentido frente a Musk, ya que aún no ha conseguido que su nuevo cohete Starship entre en servicio comercial después de los incidentes ocurridos en los once lanzamientos de prueba realizados hasta ahora.
No obstante, Ni Blue Origin ni SpaceX tienen todavía listos sus módulos de alunizaje. La NASA espera poder realizar la misión Artemis 3 el año próximo con por lo menos uno de los dos módulos.
La misión transportaba el satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile, que debía haberse colocado en la órbita terrestre baja, sin embargo, la carga útil fue colocada en una órbita no nominal. El objetivo del BlueBird 7 es ampliar la capacidad de la red de banda ancha directa a teléfonos inteligentes y contribuir al lanzamiento inicial del servicio en 2026.
AST SpaceMobile ha emitido un comunicado en el que ha revelado que sucederá con BlueBird 7. “Durante la misión New Glenn 3, la etapa superior del cohete lanzador colocó al satélite BlueBird 7 en una órbita inferior a la prevista. Si bien el satélite se separó del cohete y se activó, su altitud es demasiado baja para mantener las operaciones con sus propulsores a bordo, por lo que será desorbitado. Se espera que el coste del satélite se recupere gracias a la póliza de seguro de la compañía”.
El BlueBird 7 habría sido el octavo satélite de AST SpaceMobile en órbita terrestre baja y es uno de los muchos previstos para su red de banda ancha celular espacial. La compañía se encuentra actualmente en producción hasta el BlueBird 32, y se espera que los BlueBird 8 a 10 estén listos para su envío en aproximadamente 30 días.
Por su parte, la etapa inicial del cohete, el ‘booster’, bautizado por Blue Origin como ‘Never Tell Me The Odds’ (Nunca me digas las probabilidades), logró amerizar en Jacklyn, la plataforma de aterrizaje de la compañía en el océano Atlántico, casi nueve minutos y medio después del despegue.
No obstante, es relevante comentar que la reutilización del propulsor es parcial, no completa. Su componente más importante, los motores BE-4, eran nuevos.
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