





















Masayoshi Son, el visionario empresario e inversor detrás de Softbank, no está dispuesto a escuchar más comparaciones entre el actual auge de la inteligencia artificial (IA) y otras burbujas tecnológicas del pasado, así que ha decidido cortar por lo sano con ese debate. El fundador y CEO de SoftBank defendió este miércoles ante sus accionistas que la revolución de la IA apenas ha comenzado y aseguró que cuestionar su potencial es poco menos que un insulto.
"Me parece una blasfemia contra la inteligencia artificial si se dice que es una burbuja", afirmó Son durante la junta general anual del grupo japonés, según informa el diario Nihon Keizai (Nikkei). “Esto no ha hecho más que empezar. Se va a desbloquear el potencial de la inteligencia artificial”.
Las declaraciones llegan en un momento en el que el entusiasmo inversor por la IA ha disparado las valoraciones de numerosas compañías tecnológicas y ha alimentado el debate sobre si el mercado está entrando en una nueva fase especulativa. SoftBank se ha convertido en uno de los principales exponentes de esa apuesta gracias al respaldo decidido de Son a OpenAI, una estrategia que ha impulsado la cotización del conglomerado.
El empresario conoce bien los ciclos de euforia y corrección de los mercados. Su historial cuenta con inversiones tempranas hace décadas en empresas como Alibaba o Yahoo, entre otras, que dieron forma al imperio Softbank que después se hizo gigantesco con Nvidia o ARM.
Más allá de la inteligencia artificial generativa, SoftBank también está reforzando su presencia en sectores como la robótica y las infraestructuras tecnológicas. En este contexto, Son confirmó el interés del grupo por invertir en la Compañía Eléctrica de Tokio (Tepco), que busca captar financiación externa.
“Si la Compañía Eléctrica de Tokio se incorporara a nuestro grupo, aumentaríamos el suministro eléctrico y traeríamos centros de datos de inteligencia artificial a Japón”, aseguró.
El directivo también adelantó que SoftBank ya ha comenzado a fabricar robots en una instalación especializada que definió como una “planta de inteligencia artificial física”, aunque evitó ofrecer detalles adicionales sobre el proyecto. “Creo que somos los primeros en el mundo en tener robots fabricando robots en serie”, señaló.
Según recoge Reuters, la reunión con accionistas sirvió además para que Son volviera a recurrir a una de sus metáforas favoritas para explicar el valor del grupo. El empresario insistió en que SoftBank debe entenderse como una máquina de generar oportunidades y no únicamente por los activos que posee actualmente.
“Los huevos no ponen huevos, es la gallina la que los pone”, dijo. “SoftBank Group es la fábrica que pone los huevos”.
En esa línea, lamentó que el mercado continúe valorando la compañía muy por debajo de la suma de sus participaciones. Mientras la capitalización bursátil ronda los 37 billones de yenes (unos 229.000 millones de dólares), Son estimó que el valor de los activos del grupo se acerca a los 74 billones de yenes.
“¿Cuánto tiempo tengo que pelear para convenceros de que la gallina hizo un buen trabajo?”, preguntó a los accionistas. A sus 68 años, Son también aprovechó para reivindicar su papel al frente de la compañía durante la próxima década.
El fundador de SoftBank aseguró que quiere liderar el desarrollo de la “superinteligencia artificial”, un concepto que define como una inteligencia 10.000 veces superior a la humana. “Me he vuelto más ambicioso. Me gustaría hacer más en los próximos 10 a 15 años. Me mantendré sano todo lo que pueda”, indicó Son, que el año que viene cumplirá 70 años.
La anécdota más distendida de la jornada llegó durante el turno de preguntas, según Reuters, cuando una accionista que se presentó como una “sencilla ama de casa” pidió a Son que considerara a su hijo para formar parte del consejo de administración: “Tiene una gran visión y capacidad. Me gustaría que mi hijo llegara a ser como usted”. Son aseguró que lo tendría en cuenta.
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