

























El momento ha llegado. Donald Trump aterriza en el Aeropuerto Internacional de Beijing para su primera visita de Estado en nueve años con una delegación inédita: Elon Musk de Tesla, Tim Cook de Apple, Kelly Ortberg de Boeing y, en incorporación de última hora desde Alaska, Jensen Huang CEO de Nvidia. La inteligencia artificial (IA) se cuela en el centro de una cumbre que Washington había enmarcado como negociación comercial.
El presidente estadounidense pisa terreno asiático con la esperanza de cerrar acuerdos clave, mantener la tregua comercial e impulsar la paz en Irán.
China compra la mayor parte del crudo iraní bajo sanciones estadounidenses, mientras el Estrecho de Ormuz permanece bloqueado desde que EEUU impuso el bloqueo naval sobre los puertos de Teherán, y las reservas mundiales de combustible se reducen. Ahora, Pekín exige la reapertura del estrecho, aunque Trump quiso restar importancia al papel de China hace unos días afirmando que "no creo que necesitemos ayuda con Irán", tal y como explica Bloomberg.
Taiwán también estará encima de la mesa. Trump ha reconocido que planea hablar de ventas de armas a la isla con Xi, una ruptura con la política histórica de Washington de no consultar previamente a Pekín, y retrasó un paquete de armamento de 14.000 millones de dólares antes del viaje.
El objetivo estadounidense es presionar al líder chino sobre temas incómodos, desde el papel de Pekín en el conflicto no resuelto de Oriente Medio hasta la eliminación de las barreras comerciales para las empresas estadounidenses.
“Le pediré al presidente Xi, un líder de extraordinaria distinción, que ‘abra’ China para que estas personas brillantes puedan desplegar su talento y ayudar a elevar aún más a la República Popular”, publicaba Trump en Truth Social. “De hecho, les prometo que, cuando estemos juntos, lo cual sucederá en cuestión de horas, esa será mi primera petición”.
Por otro lado, la presencia de los directivos de las principales empresas estadounidenses marcará parte de la agenda. El objetivo de los mismos es llegar a nuevos acuerdos con China e impulsar el mercado entre ambos países.
La presencia del CEO de Nvidia en el Air Force One no es casualidad. Huang se sumó durante la escala técnica en Anchorage y convertirá a los chips y la carrera por la IA, después de sufrir grandes dificultades para vender allí los chips de IA H200.
Finalmente, el telón de fondo es conocido. La tregua comercial firmada el pasado otoño, que redujo aranceles y levantó algunas restricciones a exportaciones de tierras raras, necesita renovarse. Scott Bessent, secretario del Tesoro, ya se ha encargado de avanzar el terreno con conversaciones previas en Seúl, tal y como detalla Reuters.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。